22.2.17

Camino de un nuevo record de emigrantes en 2016: 100.000 salidas. Así se acaba con el paro... y pronto

"(...) la Estadística de Migraciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), que revela que en el primer semestre de 2016 un total de 47.484 españoles abandonaron sus hogares y decidieron establecerse en el extranjero.

 Si se mantiene la tendencia en la segunda parte del año, las emigraciones de los españoles marcarán un nuevo récord en 2016, con una cifra próxima a las 100.000 salidas. Lo cierto es que este parámetro no ha parado de crecer desde 2008, el primero de la crisis, cuando 33.505 españoles decidieron hacer las maletas e intentarlo fuera de España. En 2015 la cifra ya prácticamente triplicaba a la de 2008 y puede que la de 2016 sea aun más alta. Hasta mediados de año no conoceremos la nueva estadística.  (...)

De hecho, son muchos los expertos que llevan tiempo alertando de la baja calidad del empleo que se está creando en la salida de la crisis. Y lo cierto es que si se analizan en profundidad las tripas de la última Encuesta de Población Activa (EPA), se ve que el número de horas trabajadas volvió a caer en el último trimestre de 2016 por mucho que creciera el empleo. Se quedó por debajo del nivel registrado en el tramo final de 2015 e incluso por debajo del nivel que había antes de que llegara Mariano Rajoy a La Moncloa.   (...)

En cualquier caso, lo que tiene claro Funcas es que en España se ofrecer un cobertura "deficiente" y una escasa fiabilidad" de las estadísticas sobre saldos migratorios en España que, a su parecer, alimenta la controversia dentro y fuera del país.

 Por eso, más y mejores datos sobre emigración e inmigración para entender las transformaciones que se pueden producir en la sociedad. "De lo contrario, nos condenamos a instalarnos en el espacio vago de la elucubración, terreno abonado para la fabulación más o menos interesada", avisa."               (Teresa Lázaro, Vox Populi, 21/02/17)

La UE puede romperse y el Brexit sería el detonante

"Desde hace bastantes meses, el cielo de Bruselas está cubierto con negros nubarrones, un mal augurio para las serias y tangibles amenazas que se ciernen sobre las instituciones europeas y sobre los miembros de la Unión de corte (hasta el momento) europeísta. Con el paso de los meses, las amenazas potenciales se vuelven ciertas, y sus enemigos exteriores (e interiores) en evidentes.
Una de esas primeras amenazas fue el Brexit, donde empezó todo, y donde puede acabar también todo.(...)

  En Londres han sido perfectamente conscientes de que de los movimientos estratégicos que hagan en estos meses depende en gran medida la prosperidad socioeconómica futura y casi presente de las islas británicas.

 Del Brexit UK-céntrico al Brexit como detonante de la explosión europeo-nuclear

 Pero en las últimas semanas el caso es que el Brexit se ha convertido también en una cuestión de supervivencia para el resto de la Unión Europea. Conforme se van desvelando estrategias, se van adelantando encuestas electorales, se van propugnando más claramente consignas anti-europeístas que van calando más hondo entre los ciudadanos... en Bruselas se están dando cuenta de que el Brexit no es sólo un tema de auténtica supervivencia para el Reino Unido, sino que dependiendo de cómo se desarrolle, puede acabar desintegrando Europa tal y como la conocemos hoy en día. (...)

No se puede pasar por alto que las corrientes ideológicas emergentes que abanderan el resurgimiento del nacionalismo económico cada vez proclaman con más insistencia su abierto anti-europeísmo, y sobre todo su voluntad de abandonar el Euro y la Unión Europea. Propugnan públicamente volver a dibujar fronteras en el mapa Europeo, y levantar aranceles que pongan límites al libre comercio entre los miembros de pleno derecho. 

Nada de esto supone gran novedad en el ambiente político europeo, si no fuese por la intensidad que el anti-europeísmo va adquiriendo en los discursos de un año plagado de citas electorales en el Viejo Continente. Y hay tener en cuenta especialmente la clara ventaja en intención de voto que varios de estos políticos llevan en las encuestas. (...)

De ganar alguno (o varios) de estos candidatos de corte anti-europeísta, no sólo estaríamos quitando más cartas al tembloroso castillo de naipes en que se está convirtiendo la Unión Europea, sino que además Londres pasaría a tener poderosos aliados dentro del mismo seno de la Unión. 

De esta manera podría sembrar más fácilmente disputas y enfrentamiento entre los miembros europeos, siendo el actual un momento en el que la desunión y las trifulcas intra-europeas le interesan más que nunca.

 Lo que menos le interesa a Londres es que Europa haga frente común ante el Brexit, y obviamente van a negociar y ejecutar el Brexit recurriendo a todos los medios al alcance de su mano (y de su puño), puesto que saben que su desenlace es clave para el futuro socioeconómico de las islas. 

(...) las autoridades europeas por fin han tomado plena conciencia de hasta qué punto Europa ya cuenta con pocas casillas sobre el tablero de ajedrez a las que poder mover su rey, y puede acabar viéndose en jaque mate. Pueden leer en esta noticia cómo el mismísimo presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se lamenta del incierto destino de la Unión ante el Brexit, y de las bazas que indudablemente va a jugar Reino Unido.

 Tal vez los eurócaratas se han dado cuenta de la gravedad demasiado tarde de cara a unas negociaciones que tenemos ya encima, sobre todo por la presión de un gobierno inglés que sabe que el tiempo juega en su contra. (...)

Los europeos de la Unión, sabiéndose la parte (aparentemente) más fuerte, han caído en la trampa de no acelerar al máximo sus movimientos internos para estar preparados cuanto antes de cara a las negociaciones.  (...)

Los británicos saben que no tienen alternativa para salir lo menos derrotados posible del Brexit: sembrar el caos y las disputas en Europa es su gran y única baza, y desmontaría al mismo tiempo nuestra fuerza y su punto débil. (...)

No se engañen, desmontar Europa es un proceso potencialmente caótico, especialmente porque se abordará con prisas y proclamas poco concienzudas, que es como tiene toda la pinta de acabar sucediendo si sobreviene finalmente este escenario. Lo más probable es que, ante algo así, en el Viejo Continente se resuciten viejos fantasmas y acabemos como el rosario de la Aurora. Y no olviden que "A río revuelto, ganancia de pescadores", así que vayan identificando a los pescadores para no morder el anzuelo, porque el cebo está puesto.

 No voy a expresar aquí mi opinión personal al respecto, simplemente me limitaré a decirles que Europa puede construirse o de-construirse, es una soberana decisión que nos corresponde a todos los europeos en cada momento de la Historia, pero ambos procesos deben ser abordados con la misma serenidad y tiempo: agitando con un palo el avispero europeo lo único que los agitadores van a conseguir es que las avispas nos muerdan a todos."                ( , El blog salmón, 20/02/17)

A Alemania no le ponen multas por su superávit

"(...) Pero el blanco del primer ataque de Navarro no ha sido Pekín, sino Alemania. Ya en su nuevo puesto, el economista señaló en una entrevista que “el marco alemán implícito está fuertemente subvaluado”.

 Según él, Alemania se ha visto beneficiada de manera injustificada por la subvaluación del euro. En 2015 el euro perdió más de 12 por ciento de su valor frente al dólar. Por su parte, el valor de la divisa estadounidense (comparado con una canasta de divisas) se incrementó 25 por ciento, lo que encareció las exportaciones estadounidenses y abarató las de sus competidores como Alemania.

Alemania tiene hoy el superávit en cuenta corriente más grande del mundo, superior a 9 por ciento de su PIB. Su excedente se mantiene desde 2011 y con eso basta para hacerse acreedora a las multas estipuladas en las reglas sobre estabilidad macroeconómica de la eurozona. Pero el órgano encargado de aplicar esas sanciones, la Comisión Europea, sólo ha sido capaz de amonestar a Berlín cada año.

El superávit alemán es uno de los desequilibrios más importantes en la economía global. Pero son varios factores los que explican este descomunal superávit: desde una deprimida norma salarial que incrementó la competitividad de las empresas del sector exportador, hasta la mezcla de productos de alta tecnología que constituyen la parte más importante de las exportaciones alemanas y para las cuales la subvaluación del euro no es un factor determinante.

Hay que reconocer que la combinación de políticas macroeconómicas a nivel de la eurozona y al interior de Alemania también explican el abultado superávit alemán. Por una parte, es bien sabido que Berlín impuso una regla de austeridad fiscal en la eurozona, lo que ha contribuido de manera decisiva a profundizar la crisis en Europa. 

Por otra, al mantener una política de presupuesto balanceado las autoridades en Berlín han impedido absorber el superávit del sector privado a través de un déficit del sector público. Esta combinación ha contribuido fuertemente al monumental excedente en la cuenta corriente de Alemania. 

Aun así, no es evidente que Berlín pueda ser catalogado como país manipulador de la paridad cambiaria. La ley estadounidense fija cuatro condiciones para colocar a un país en esa categoría. 

Primero, debe tratarse de un socio comercial mayor de Estados Unidos (con un volumen comercial superior a 55 mil millones de dólares, mmdd). 

Segundo, ese país debe mantener un superávit comercial frente a Estados Unidos superior a los 20 mmdd. 

Tercero, debe tratarse de un país con un saldo positivo en la cuenta corriente superior a 3 por ciento del PIB. 

Cuarto requisito: dicho país debe intervenir de manera persistente y unilateral en los mercados de divisas para mantener la subvaluación.

Alemania cumple los primeros tres requisitos, pero no el cuarto. Por eso, en su respuesta a las declaraciones de Navarro, Ángela Merkel afirma sin pestañear que Berlín no influye en las decisiones del Banco Central Europeo (BCE).

Es cierto que la debilidad del euro ha sido impulsada por la política expansionista que ha seguido el BCE para reactivar la economía de la eurozona. No hay que olvidar que ese instituto también ha mantenido en cero su tasa de interés y ha aplicado su propia versión de la flexibilización cuantitativa (QE por sus siglas en inglés).  (...)

Al igual que la versión aplicada por la Reserva Federal, la postura del BCE apoya la especulación, fomenta la creación de burbujas y aumenta la desigualdad. Por eso esa política debe ser remplazada por una que incida sobre el nivel de actividad de la economía real y no sólo del sector financiero. 

Y ese cambio debe venir acompañado de una nueva visión para la política fiscal que hoy sigue secuestrada por los fanáticos de la austeridad. Sin duda, todo eso requiere redibujar el paisaje político en la eurozona para hacerlo más racional, algo que no se ve fácil y que además no interesa al nuevo ocupante de la Casa Blanca."                    (Alejandro Nadal  , Sin Permiso, 09/02/2017)

“La extrema derecha recoge la ira ciudadana contra las élites”

"(...) ¿Cómo explica la irrupción de los Trump y Le Pen?

Los ciudadanos que veían como su situación empeoraba han acabado perdiendo la confianza en las élites que les gobernaban, incluyendo a los miembros de una socialdemocracia que ha acabado integrándose en el sistema.

 Ante la ausencia de una izquierda independiente con la suficiente fuerza, han sido los partidos de extrema derecha quienes han recogido esa ira colectiva. Es un movimiento que empezó en la Europa del Este, adquirió fuerza con el Brexit y ahora toma una nueva dimensión con Trump. 

Pero a la larga estos partidos no tienen programas que puedan satisfacer sus demandas, de manera que no sabemos qué puede suceder en el futuro.

Pero Trump no está en contra de los intereses de ese poder, más bien al contrario.

Trump procedía del sistema, pero supo mostrarse como alguien que quería acabar con “el pantano de Washington”, de modo que muchos de los que se sentían marginados y olvidados por el viejo sistema, como los trabajadores blancos de una industria decadente o los agricultores, pusieron sus esperanzas en él.

 La habilidad con que se maneja se puede ver en casos como el de sus propuestas de reducir las regulaciones a la banca, que legitima diciendo que de lo que se trata es de que los bancos puedan dar más créditos a las empresas para que estas puedan contratar más trabajadores, Cuando de lo que realmente se trata es de permitir a la banca que vuelva a sus viejas prácticas de especulación.

¿No se castiga la mentira?

La derecha siempre ha sabido jugar con los prejuicios de la gente. El error de la izquierda ha sido obstinarse en convencer con la racionalidad. La importancia de los prejuicios (raciales, de género, etcétera) es un factor determinante en la toma de decisiones personales.

El miedo a los efectos de la desigualdad , a la catástrofe migratoria, ¿no puede actuar de freno a esa voracidad de la que usted habla?

Todos los analistas coinciden en señalar que el crecimiento de la desigualdad es un peligro muy serio para el futuro, pero nadie está dispuesto a aplicar políticas que la eliminen. A escala internacional sabemos perfectamente cuál es la solución. Si se aplican en África políticas que favorezcan la aparición de sociedades más prósperas e igualitarias, no tendrán necesidad de irse. 

Pero lo que se hace es quitar a los campesinos las tierras que cultivan y dárselas a compañías extranjeras que las explotan sin miramientos. La situación se irá haciendo explosiva con la combinación de un crecimiento demográfico imparable, la desertización como consecuencia del cambio climático y el consiguiente aumento de la pobreza.

 Si no hemos sido capaces de resolver el desafío que representan las primeras llegadas de inmigrantes, ¿cómo podremos enfrentarnos a lo que pueden representar millones tratando de asaltar Europa para escapar del hambre y la pobreza?"         (Entrevista a Josep Fontana, La Vanguardia, 13/02/17)

¿Trump salvará a Grecia de la codicia alemana? Ya que la izquierda europea no hace nada... cousas veredes

"Grecia vuelve a territorio crisis. Y no es una crisis más: la llegada de Donald Trump impide a Europa volver a fallar por tercera vez.

 (...) los acreedores quieren que Grecia cumpla a rajatabla lo pactado y se comprometa a activar una nueva ronda de futuros ajustes —si son necesarios— a cambio de concesiones. (...)

Para empezar, los acreedores quieren que el Gobierno haga los deberes ya pactados. Reclaman una rebaja del umbral a partir del cual las familias no pagan a Hacienda, para elevar las bases imponibles. Solicitan una mayor liberalización energética. 

Y exigen más recortes de pensiones y una vuelta de tuerca a la reforma laboral, pese a que en solo cuatro años Atenas ha rebajado en 12 ocasiones las pensiones y los sueldos públicos. El Ejecutivo griego se niega a aprobar un nuevo tijeretazo en las pensiones y apunta que no acepta “demandas irracionales”.

Pero Europa y el FMI quieren garantías adicionales: pretenden que Tsakalotos se comprometa por adelantado a activar ajustes automáticos, por ley, si incumple las metas fiscales. Los acreedores, según las fuentes consultadas, apuntan a un recorte del 1% del PIB al final del programa, y otro 1% más adelante. En total, 3.600 millones más en un país cuya depresión recuerda a alguno de los libros de John Steinbeck.

A cambio, Europa liberará fondos, imprescindibles para que Grecia no corra el riesgo de suspender pagos tan pronto como en julio. El BCE incluirá los bonos griegos en su programa de compra de activos. Y Dijsselbloem apuntó que también está sobre la mesa una posible relajación de los objetivos fiscales, calificados como poco realistas por el FMI.  

El programa prevé que Grecia consiga un superávit fiscal primario (sin contar el pago de intereses) del 3,5% del PIB en 2018, y siga en ese listón a medio plazo. “Eso es algo que probablemente ningún país ha logrado jamás”, admiten fuentes europeas.(...)

Esa relajación fiscal esconde la madre de todas las batallas: la mil veces prometida reestructuración de deuda. (...)

  La solución podría ser pactar ya ese jubileo de la deuda que se activará a partir de 2018, cuando acabe el rescate. Pero Berlín se niega.

El capítulo actual de la crisis griega se parece sospechosamente a los anteriores: presión por el lado europeo, amago de crisis política en Atenas y, una vez más, una posible salida del euro en la recámara. Pero las fuentes consultadas destacan la emergencia de un nuevo factor: con Trump en el Despacho Oval, Europa no puede permitirse un nuevo fiasco ni que las cuentas de la deuda no le salgan al FMI y el directorio de la institución no arrime el hombro.

 Trump dijo en campaña que Grecia estaría mejor fuera del euro. Y su favorito para ocupar la embajada ante la UE, Ted Malloch, asegura que sería un error que el FMI siguiera en Grecia sin una quita de deuda sustancial. Europa, en fin, se juega mucho en Atenas. "              (El País, 10/02/17)

En el momento que estamos gobernados por las derechas más corruptas e incompetentes, las izquierdas están empeñadas en disimular lo más posible para que no se noten sus inclinaciones

"En el momento que estamos gobernados por las derechas más corruptas e incompetentes, las izquierdas están empeñadas en disimular lo más posible para que no se noten sus inclinaciones. No se trata de repetir las bobadas de que no hay derechas ni izquierdas, o aquella chuscada orteguiana tan citada antaño por todo fascista español que se preciara: ser de derechas o de izquierdas son dos maneras de ser idiota (cito de memoria).  (...)

Pero lo más llamativo fue la decadencia de una clase obrera que había perdido absolutamente cualquier conciencia de clase y quería ser como mínimo aristocracia sindical. Conforme gran parte de los obreros fueron desapareciendo por los avances tecnológicos y se convirtieron en dignísimas piezas de museo, cargadas de historias, de fracasos, de estafas (algún día se explicará Asturias y su minería como un fenómeno espectacular de laminación de aquella que fue, o había de ser, la sal de la tierra), llegó la calma salpicada de rabia.

Los partidos o grupos con aspiraciones a ser una alternativa al capital más feroz que conocieron los tiempos no están formados por trabajadores asalariados, que venden según el canon marxista su fuerza de trabajo, sino por profesores. Si hay algo que caracteriza el final del ciclo revolucionario que se abrió en 1917, y que ya antes cantaba 

La Internacional, que hoy suena a charanga de desvergonzados –“Arriba parias de la tierra, en pie famélica legión…”–, tiene como un eco sarcástico puesto en boca de miles de profesores, catedráticos… eso que da ahora en llamarse enseñantes. Lo primero que habría que hacer es inventarse un himno y dejar de burlarse de un pasado duro y sangriento, y evitar La Internacional, que ya es canción para nostálgicos de la derrota o funcionarios sin demasiados escrúpulos.

Con el final del ciclo revolucionario se acabó La Internacional. Lo demás son payasadas. ¿Qué revolución se puede hacer con funcionarios del Estado? Hay que variar el marco y el rumbo si el ciclo presuntamente revolucionario se ha terminado. 

Ahora, a lo más, transformaciones profundas y una ética política de respeto ciudadano, que incluya no robar a los colegas, que no otra cosa es estafar, tirar de comisiones por favores subterráneos, y todas esas variedades que han ido creando los funcionarios de un Estado corrupto; cuando más altos, más corruptos. 

Que el más importante y respetado líder sindical de la minería en Asturias, sede del mítico SOMA-UGT, tenga cuenta en Suiza por valor superior al millón de euros se traduce en muchas cosas, empezando por una puntilla mortal a un sindicato que no comparta con la mafia métodos y ambiciones.

Ya no hay obreros, salvo excepciones honrosísimas, que voten a la izquierda. Se desplazan a la derecha, y en su mayoría a la radical extrema derecha, porque la que antaño fue radical extrema izquierda se pasó de vueltas y está copada por funcionarios, voluntariosos enseñantes, que se diría ahora, que tienen todo garantizado –subida aquí, bajada allá–, pero un Estado protector contra el que ellos en su mayoría lucharon.

 En parte les concedieron ese estado que ahora contemplan soberbios y admirados, igual que las clases bajas, los restos obreros, aseguran una cierta estabilidad frente a la tropa funcionarial que tiene muy lejos la idea y hasta la ambición de “conquistar los cielos”. ¡Dejemos los cielos para los curas y los ángeles, y peguemos los pies en tierra porque se acabó la solidaridad fuera de las oenegés, que felizmente no son partidos políticos!

No hace falta ser un lince para detectar signos de decadencia en una izquierda, la española, cuyo ciclo inició su mortal caída en 1982, cuando muerto el dictador –rodeado de los suyos–, iniciada una invención académica de gran éxito entre la gente llana y gran fortuna entre los que invertían en futuro, que se llamó transición, la población –no me atrevería a decir ciudadanía, que es término muy ligado a la libertad de criterio y a la conciencia crítica– decidió una gran apuesta. 

Llevar la izquierda al poder, aquel PSOE de Felipe y Alfonso. Entre otras cosas no había opción posible que no fuera esa, o un señor cuyo nombre no debería ser borrado de los anales de la inanidad política, Landelino Lavilla. Gente seria y formada, funcionario del Estado desde siempre y con muy alta calificación.

Todo se fue al carajo, pero eso sí, muy risueños, porque el PSOE tenía la lección aprendida y estaba advertido que el ciclo aquel de las revoluciones y los cambios profundos estaba en la UCI del hospital de la historia. 

El ciclo apenas podía ya respirar arrollado por una derecha segura de que tenía una larga extensión en el tiempo y que no había peligro en el horizonte. No hay cosa más patéticamente divertida que un partidete, Ciudadanos, que nació en Barcelona, por el que nadie daba un duro, dirigido por un tal Albert Rivera, orador de concurso.

 Empezó con un puñado de notables y cándidos intelectuales, convencidos de que la socialdemocracia no estaba bien representada en España. Tardó unos años, pocos, para conseguir hacerse un figura respetable en un mundo político como el español, poco inclinado a la respetabilidad. Pero lo logró y es su mérito.

Lo primero que hizo en su reciente congreso es dejar de ser socialdemócrata para definirse como liberal. ¿Qué otra cosa iba a hacer un tipo ambicioso con ganas de tocar poder a costa de lo que sea y que no se note que la política es trabajo que tiene mucho que ver con la carnicería? 

Si el ciclo aquel que se inició en 1917 en Rusia se fue agotando hasta llegar a la pobreza y luego a la miseria caben dos opciones: esperar tiempos mejores, y para ello se requiere tiempo (que algunos ya no tendremos), y voluntad de poder. Lo demás son discusiones semánticas con florete, arma especialmente inadecuada para la pelea en campo abierto."               (Gregorio Morán, La Vanguardia, en Rebelión, 13/02/17)

21.2.17

Errejón: donde no hay fuerzas de izquierda capaces de levantar una idea de patria, lo capitaliza Le Pen, Orban o el FPO en Austria... ¡Joder! cuando no tengo claro qué soy, por lo menos soy francés... y se produce una fractura con las élites progresistas y cosmopolitas... en España pasó al revés y es un motivo de orgullo nacional

"(...) ¿Cuál cree que es el motivo del crecimiento de opciones neofascistas en Europa, y que pueden darse tras la victoria de Donald Trump?

Durante mucho tiempo en Europa, tanto los partidos de centro izquierda, digamos socialdemócratas, como los partidos de centro derecha, liberales o conservadores, han compartido un horizonte postpolítico. 

Un horizonte según el cual en Europa habíamos llegado a un desarrollo tal que ya no hacían falta las grandes ideologías, ya lo que hacía falta eran matices sobre cómo obrar en un asunto o en otro, pero gobernar era un asunto técnico y se habían acabado las grandes ideas.

 La utopía conservadora de una democracia sin pueblo triunfó, hay una democracia de consumidores y de votantes, pero no hay pueblo, no hay gentes que se emocionan juntas, que tienen una visión hacia el futuro y que creen que comparten una historia, no hay comunidad.

No hay política sin identidades fuertes y cuando ocurrió la crisis de los sistemas políticos, por el desprestigio de los políticos, por la corrupción, por la erosión de las condiciones de vida que ha supuesto la globalización neoliberal, esas poblaciones no han encontrado entre los partidos políticos tradicionales ningún canal para expresar las incertidumbres, pero fíjate que no diría fundamentalmente económicas, porque hay opciones populistas de derechas en sitios donde la crisis no ha golpeado particularmente: es sobre todo el anhelo de comunidad, el expresar que a mí, por el hecho de ser ciudadano de un país, alguien me va a cuidar, va a cuidar de mí.

Los partidos políticos tradicionales no ofrecían nada y las formaciones políticas de izquierdas han renunciado a darles una explicación. En primer lugar, han renunciado a sus países, les ha parecido que reivindicar la identidad nacional de sus países era una cosa muy conectada con las derechas, y en algunos casos como en España hay razones históricas. 

Yo soy de una generación que cuando me incorporo a militar para nosotros no existe el espacio nacional, existe la ciudad y la globalización. Así que existe militar en Madrid y luego irte de contracumbre a Génova. 

Entre medias, no hay países. Hay como barrio, barrio, barrio, barrio y el planeta, y entre medias nada, el espacio nacional se abandona y en muchos sitios los proyectos progresistas son incapaces de ofrecer una alternativa a una parte de los perdedores que tienen miedo e incertidumbre pero, sobre todo, tienen hambre de proyectos comunitarios y se produce una fractura jodida entre perdedores de la globalizacización en un cierto repliegue nacional identitario.

 ¡Joder! cuando no tengo claro qué soy, por lo menos soy francés, y se produce una fractura con las élites, a menudo unas élites progresistas, cada vez más cosmopolitas y que les encanta el espacio europeo porque viajan, viven en diferentes ciudades, hablan diferentes idiomas. Donde no hay fuerzas de izquierda capaces de levantar una idea de patria diferente lo capitaliza Le Pen, Orban o el FPO en Austria.

 Owen Jones decía que el principal responsable es la izquierda en el surgimiento de los neofascismos. Y Nigel Lawson, que era el ministro de finanzas de Thatcher, aseveró que era un drama que el verdadero sucesor de Thatcher y de los conservadores fuera Tony Blair. ¿Qué peso ha tenido la socialdemocracia en esa asimilación de los pensamientos conservadores y neoliberales para el surgimiento de estos neofascismos?

 Yo creo que mucha (...) Tony Blair se parecía más a su homólogo en el partido Torie que al anterior dirigente laborista. 

La victoria hegemónica fundamental no es cuando tú impones tus tesis, sino cuando incluso el adversario te las tiene que comprar para competir contigo. Ahí creo que está bien definido, sobre todo porque es un proyecto que desarma a la socialdemocracia, no desarma a los conservadores. 

Los conservadores siguen donde siempre habían estado y la socialdemocracia se desplaza a un terreno en el que pierde todas las batallas. No sólo las pierde, sino que incluso cuando las gana está en el estado como si fuera un inquilino. 

Cuando los partidos de centro izquierda ganan elecciones se comportan, en relación a su estado y su sociedad civil, como si estuvieran de prestado (“Hemos ganado las elecciones, si no les importa queremos cambiar unas cosas pero que no se molesten ustedes mucho que…”). 

Hay toda una parte de victoria ideológica y cultural de los conservadores, pero también es verdad que se hunde un modelo de pertenencia y de ciudadanía basada en el trabajo fijo que dotaba de identidad, quiero decir: cuando el Frente Nacional está arrasando en los barrios populares donde antes, por ejemplo, ganaba el Partido Comunista de Francia…

Triunfa con los hijos de los que tenían ese trabajo fijo…

Claro, es que el padre tenía una identidad asociada al empleo. Porque si tú eras fresador, ser fresador te decía algo de quién eras tú en tu vida. Pero los hijos no se definirían a sí mismos por el lugar que ocupan en el mercado de trabajo, porque ese lugar o es cambiante o es una mierda o no produce orgullo. 

Hay sólo tres cosas trascendentes en la historia de Europa que han sido capaces de producir ese gran nosotros: la clase, la religión y la patria. La religión para los católicos cada vez está menos disponible, pero para los musulmanes en absoluto: sigue siendo una idea de trascendencia. La clase y el movimiento obrero lo han sido durante mucho tiempo.

Yo creo que hoy no lo son. De hecho, sobre todo no lo son para los perdedores de la globalización. Aquí tenemos una paradoja sociológica que es que la clase erotiza sobre todo a quienes no pertenecen a la clase trabajadora. Si te coges el CIS y consultas qué vota la gente, los más castigados en España son los que sostienen el bipartidismo, por edad, por el tipo de provincias donde votan.

 ¿Qué queda? Queda la pertenencia nacional y de la pertenencia nacional nosotros nos hemos apartado porque nos parecía un arcaicismo o porque nos parecía esencialmente reaccionaria. Claro, eso le ha dejado todo el campo libre a fuerzas reaccionarias.

 Es verdad que es un discurso que pone a discutir a los penúltimos contra los últimos y que organiza y cohesiona la comunidad contra los más pobres, contra los que vienen de fuera, contra los que tienen la piel diferente, pero también apunta a las élites europeas y también recupera un discurso soberanista contra la Troika que deja sin espacio al resto de fuerzas de izquierda. 

Yo creo que en España pasó al revés y es un motivo de orgullo nacional. En España llegó el 15-M antes. Entonces la construcción de una cierta identidad popular de los perdedores se hizo con un sentido progresista y no con un sentido reaccionario. 

Y a lo mejor si las plazas no se hubieran llenado no se hubiera producido esa mutación en el sentido común de época que ha hecho que aquí no haya habido espacio para la extrema derecha. Es verdad que la explicación tradicional es “aquí no hay fascismo porque está en el PP”. Pero yo creo que en el PP lo que está no es un fascismo en un sentido antioligárquico, antiélites, lo que hay es el franquismo sociológico.(...)

 Hay quienes reivindicamos la patria para reivindicarla contra los banqueros y no contra los negros, lo digo muy a lo bruto, creo que eso es lo que le cierra el espacio al fascismo. Por el contrario, la reacción típica de una parte de la izquierda en los casos de amenaza reaccionaria o amenaza fascista es más esencias. Más banderas rojas, más esencias, regalándole la pertenencia nacional a las fuerzas de extrema derecha…

¿No cree que es peligroso que los populismos de izquierdas asimilen partes del discurso antiestablishment de ciertos populismos de derecha?

En realidad hay una cosa complicada con el populismo, porque son discursos que transitan lugares parecidos para llegar al lugar contrario. Claro, esto sólo se puede decir en una entrevista reposada como esta, no se puede decir en la tele.

 Las trazas que siguen esos discursos a veces se parecen para llegar a sitios absolutamente opuestos, y lo que define la diferencia entre un populismo abierto y democrático o un populismo reaccionario es quién es el enemigo. Lo que lo define es la frontera, el nosotros por oposición a ellos.

Sustituir el inmigrante como enemigo por los de arriba.

Efectivamente, eso es lo que define a uno frente a otro. Pero es verdad que creo que en un momento de incertidumbre, de miedo, sobre todo de falta de identidad, de falta de pertenencia… Joder, ¿por qué se llenan los estadios de fútbol? Porque hay mucha gente que necesita algún sentimiento de pertenencia, de estar juntos, de emocionarse juntos, de ser algo en común… 

Creo que la batalla política fundamental en Europa va a ser quién construye el pueblo, y qué se puede construir de dos lados. Lo podemos construir nosotros (Podemos), los sectores transformadores, o los reaccionarios, pero creo que esa será la batalla fundamental. Eso no significa que haya un espacio libre y que el primero que llegue lo ocupa, no es sólo, tiene que ver con qué tipo de operación cultural fragua lazos de solidaridad entre la gente y frente a quién los fragua. 

 Cuando el 15-M comienza a reunir muchas frustraciones individuales, ponerlas en común y señalar a un adversario, el tipo de identidad popular que comienza a fabricar claramente apunta hacia la construcción de un pueblo español por oposición a los que mandan. 

Pero con una materia prima similar, podría haber habido un tipo de construcción muy diferente, en las plazas se veía, pero no sólo con el racismo, yo me acuerdo de asambleas en las que se discutía si los políticos son muy caros, nos tienen que gobernar técnicos. 

Quiero decir, también había componentes en ese momento de indignación popular para que hubiéramos tenido una salida no sé si autoritaria pero de retroceso democrático, sin duda. Así que la disputa ahí es quién construye.

El propio Bernie Sanders, que creo que podría haber ganado a Trump, hace toda una construcción discursiva en torno al pueblo. No sólo habla de los sectores trabajadores, sino que habla del pueblo americano y además apela a los valores de los padres fundadores, muchos de los cuales eran propietarios que hasta tenían haciendas de esclavos, pero es que eso da igual, eso es el significado cultural que se le dé, y por tanto le opone una nueva deconstrucción popular que viene a rellenar un deseo, que no es tanto un deseo material. 

Hay un peligro de creer que ganan los que dicen las cosas más duras, hay que decir las cosas duras y como son, la izquierda nunca ha dejado de hacerlo y le ha ido mal durante mucho tiempo. No es ese el problema, sino ofrecer como un imaginario que venga a colmar un deseo, el de ser comunidad, de ser parte de algo que te proteja, que te cuide por el hecho de ser ciudadano o miembro de una comunidad nacional. (...)

 Cuando nosotros nacimos en las europeas había una parte importante de nuestro pueblo que creía que los políticos eran demasiado caros. No enfrentamos frontalmente esa idea, la rearticulamos, sí, son caros, pero sobre todo lo son por haberse puesto del lado de los banqueros que han rescatado con el dinero de todos y ahora no lo devuelven. 

Pero no chocamos llamando idiota a nuestro pueblo, diciendo: “Qué dices tonto, cómo van a ser los coches oficiales si es la plusvalía”. Si hubiéramos hecho eso habríamos jugado el papel testimonial y marginal que han jugado normalmente las fuerzas progresistas en Europa.

 De lo que se trata es de entroncarte en una parte del sentido común de nuestro pueblo, porque el sentido común siempre es un terreno pantanoso en el que anidan ideas muy conservadoras e ideas muy progresistas. El sentido común está lleno de contradicciones y hay que elegir algunas, como los mejores hilos de los que tirar y otros que los tienes que guardar y retener porque facilitarían una mayoría racista en nuestro país. (...)

Existe en ocasiones un desprecio intelectual a los votantes de la derecha, ha pasado ahora con Trump y pasó con los de Rajoy, ¿Ese clasismo dificulta lograr el apoyo de estos sectores de la población? 

(...) La izquierda era la ideología construida para construir poder para los de abajo, no al revés, pero la izquierda era la herramienta, el objetivo era el poder para los de abajo, poder popular. Hemos llegado hasta el punto de invertirlo tanto que la herramienta se ha convertido en el fin.

 Que los trabajadores no se identifican con ciertos símbolos o banderas, peor para ellos. Que no, que estas banderas estaban construidas para unir a los trabajadores, el objetivo era unir a los de abajo, si la bandera que la unía era roja, pues porque la pusimos roja, pero si no sería de otro color.

 Es la creencia de que en el fondo los pobres si no son de izquierdas es porque están equivocados, en vez de porque algo estás tú haciendo mal porque una buena parte de tu pueblo no confía en ti. Confía más en los de arriba, en los que les están machacando la vida.

Creo que ha habido a veces como la tentación de algunas de las izquierdas como de emanciparse de su pueblo, como si pudieras cambiar de jugador, que me pongan otro pueblo, que este es una mierda. 

Que me pongan otro pueblo que sea de verdad, no, que es de verdad, lo que pasa es que culturalmente vas perdiendo la batalla, y la solución no es encerrarse más, sino plantearse por qué tu enemigo la gana. Trump y Le Pen son multimillonarios pero han sabido presentarse como tribunos de la plebe, hay una batalla cultural que están ganando a los sectores progresistas. 

Pero para saberlo hay que acercarse con más humildad y cuidado. Owen Jones lo clava cuando explica cómo estando en una cena con sus colegas de izquierdas con profesiones liberales y todos los chistes son sobre chavs, algo ininmaginable con homosexuales, negros o mujeres. 

Pero en un momento dado a los sectores progresistas les ha dejado de gustar su pueblo y cómo piensa su pueblo, y la unidad popular se tiene que hacer con una parte sustancial de los 8 millones de personas que están votando al PP. Y habrá que entenderlos. (...)"                                 (Entrevista a Errejón,  Antonio Maestre, Cuarto Poder, 23/12/16)

El Banco Popular de China ha creado su nueva divisa digital, que utiliza el mismo sistema tecnológico que los bitcoins

"(...) En estos días, el Banco Popular de China ha creado su nueva divisa digital, que utiliza el mismo sistema tecnológico que los bitcoins, basado en el sistema ¨blockchain¨, la cual será emitida por el propio banco central chino, y que tendrá una cotización con el yuan de 1:1.

 Pero, ¿a qué se debe que el banco central chino haya visto necesidad de implementar dicha moneda digital? ¿Cuál será la respuesta del resto de bancos centrales del mundo? ¿Qué relación tendrán estas nuevas monedas digitales con el bitcoin? (...)

El primer paso a tener en cuenta es entender que es el bitcoin, y el impacto en la economía mundial, y especialmente en la economía de China, para que el sistema monetario del país se haya visto en la necesidad de contraatacar con una moneda similar.

 El bitcoin es una cripto-divisa que se implementó el 3 de enero del 2009 en Japón, por Satoshi Nakamoto, aunque en principio se considera un nombre falso utilizado para esconder la autoría del creador. Se basa en el sistema de cadena de bloques, que permite la transferencia de datos encriptados, como forma de materializar transacciones económicas. (...)

Las características básicas del bitcoin, es que está totalmente descentralizada, es decir, no hay ningún banco central que lo emita, y permite intercambios P2P (¨peer to peer¨) totalmente anónimos. Es decir, en principio no hay modo de poder saber de dónde provienen y a dónde van dichas transacciones por parte de bancos centrales, por eso es una propuesta muy llamativa, para negocios ilegales, blanqueo de capitales, evasión fiscal, o como moneda de cambio en negocios de economía sumergida. 

Por otro lado, dicho sistema obedece a un sistema de pruebas de trabajo, el cual permite que no se produzcan problemas de doble gasto. Es decir, que una misma transacción realizada con bitcoins en un momento dado, no se duplique o triplique de forma fraudulenta. (...)

La formación de bits evoluciona en progresión geométrica, con un límite máximo de 21 millones, que se espera alcanzar en 2140, siendo el volumen total de ellos a fecha de ayer de 16 157 775 bitcoins. 

Esa restricción en el volumen de bitcoins a crear, evita que la moneda digital genere incrementos inflacionistas, o hiper-inflacionistas en una economía dada, ya que como es sabido, un incremento desmedido de moneda provocaría un incremento de precios. (...)

Curiosamente y después de 8 años de existencia, la aceptación de dicho sistema monetario ha tenido amplia aceptación, a pesar de su descentralización y anonimato de las transacciones. (...)

En principio, esta nueva tecnología ya está siendo objeto de estudio por otros bancos comerciales, de inversión y otros bancos centrales en el mundo. De hecho, siete de los bancos comerciales más grandes del mundo se han unido para utilizar blockchain y permitir a pequeñas y medianas empresas transferencias internacionales con un coste mucho más bajo, más seguridad y rapidez.

 Un estudio realizado por la consultora Mc Kinsey & Company desvela que el sector bancario podría reducir de 17 000 a 20 000 millones de dólares los costes de transacciones al año con la automatización de procesos con estas nuevas tecnologías. (...9

Las ventajas de estos nuevos procesos tecnológicos centralizados por bancos centrales, permite una mayor transparencia de las transacciones,rapidez, reduce intermediarios por tanto reduce los costes de las transacciones, una mayor efectividad en la aplicación del compliance bancario para investigar nuevos clientes potencialmente fraudulentos, blanqueo de capitales, evasión fiscal, seguridad en las transacciones, entre otras. (...)

Así también permite utilizar las técnicas de big data para el análisis de dichas transacciones a nivel global y detectar de forma casi inmediata posible burbujas económicas, tendencias en los movimientos de capitales nivel global, cambios de tendencia en las preferencias de inversores y consumidores, o posibles tensiones inflacionistas en tiempo real.  (...)

La mayor crítica al respecto, es que una aplicación extensiva de cripto-monedas centralizadas por bancos centrales, permitiría que no hubiese nunca más transacciones anónimas, y que cualquier movimiento monetario fuese totalmente ¨rastreable¨, conocido y reconocible vulnerando en gran medida la libertad del usuario a la hora de hacer uso y disfrute de su dinero. Una libertad que a día de hoy permite el papel moneda, o los bitcoins. (...)"             (Julio Fernández, El blog salmón, 13/02/17)

La Comunidad de Madrid deja de ingresar 3.000 millones de euros por ventajas fiscales

"Durante el año 2016, la Comunidad de Madrid ha dejado de ingresar 2.810 millones de euros debido a diversas fórmulas fiscales, relacionadas con los impuestos directos e indirectos bajo control y bajo la normativa autonómica, destaca este lunes la Cadena Ser. (...)

Los datos muestran que las mayores pérdidas están en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, en el Impuesto de Transmisión Patrimonial y en el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados. 
Esta situación también afecta al IRPF

Hace tres años, en 2014, Madrid dejó de ingresar 198 millones a través de ventajas relacionadas con el impuesto de la Renta de las Personas Físicas, según los datos oficiales de la Agencia Tributaria.  (...)"                (Público, 20/12/17)

Van Reybrouck, ensayista belga: “La UE podría estar acabada a finales de año”

"(...) Filósofo y escritor, Van Reybrouck es uno de los principales ensayistas de Europa, y muy conocido por su actividad como presidente del PEN en Flandes (organización internacional a favor de la libertad de expresión).

En una entrevista con EFE, el escritor ha mostrado su preocupación por que dirigentes como Marine Le Pen (Francia), Frank Peutry (Alemania) y Geert Wilders (Holanda) ganen las elecciones presidenciales que se celebran este año en sus países e impongan un régimen conservador, xenófobo y nacionalista.

“Si no se tiene cuidado, la Unión Europea estará acabada a finales de año”, vaticina Van Reybrouck, consternado por la posibilidad de que los candidatos nombrados sigan el ejemplo de sus colegas en Reino Unido y convoquen también un referéndum que provoque la salida de más países de la UE.

Para el autor, el populismo actual -de la derecha- es “la neumonía de la democracia” y se alimenta por el “deseo de participación” de la gente, insuficientemente nutrido por su más destacada ocasión de tomar parte en el escenario democrático: ejerciendo su derecho al voto.

 Y de esto habla en su último libro “Contra las elecciones. Cómo salvar la democracia”, además de cómo los procesos electorales, lejos de representar la democracia actual, corrompen la confianza de los ciudadanos en la política, al verse obligados a elegir candidatos “poco implicados con los intereses comunes”.  (...)

Es por esto que propone un proceso de adjudicación semejante a una lotería para gestionar los comicios, consistente en combinar el modo de elección actual de representantes políticos, con un proceso que sea aleatorio, en el que los candidatos salgan elegidos a partir de un sorteo.

“Creemos que hay un problema con los políticos, con sus partidos, con el Parlamento, con la gente… Pero nunca percibimos el problema que tenemos con los procedimientos. Las ideologías, aunque sean importantes en ciertos aspectos, no sustentan lo suficiente, tenemos que cambiar la metodología también”, afirma.

Esta concepción “enferma” de la democracia es, según Van Reybrouck, la que causa el crecimiento de partidos ultranacionalistas en Europa, que son quienes actualmente “dan voz a la gente” aunque, en opinión del autor, con un objetivo peligroso para el mantenimiento del proyecto europeo.

No es capaz, sin embargo, de encontrar una explicación a por qué la “derecha radical y populista” no triunfa en España, cuando incluso en Alemania, un país que comparte parte de su deseo de dejar atrás su período dictatorial, existe esa representación ultraderechista en el partido Alternativa para Alemania (AfD).

“Es algo a lo que le doy muchas vueltas, hay tanta gente descontenta en España y un flujo de inmigrantes muy alto, hay potencial para que surja este tipo de partido”, se sorprende el autor.

Al hablar de Podemos, un fenómeno que mucha gente considera populista, Van Reybrouck ofrece una perspectiva medianamente positiva al poner en valor que intenten “combinar elecciones con técnicas de compromiso ciudadano”, y pone de ejemplo los presupuestos participativos con los que la formación morada financia sus campañas.

Sin embargo, advierte que no es suficiente con “darle vitaminas a una persona enferma con neumonía” ya que “probablemente necesite antibióticos también”, refiriéndose a que es necesario “reinventar” la democracia actual, incluyendo asambleas participativas en las que los ciudadanos puedan deliberar sobre futuras iniciativas políticas. (...)"              (Entrevista a Van Reybrouck, agencias, en Kaos en la red, 20/02/17)

Carta de despedida de UGT: una sindicalista sin sindicato

"Escribo estas líneas desde la decepción más profunda y después de unos años en que las acciones sindicales que he llevado a cabo con buenos resultados no han superado las trabas con las que me he topado por partes de los cuadros sindicales de UGT, de lo que denominamos “las ejecutivas”, así en plural, porque he topado con casi todas ellas, a nivel local, autonómico y nacional. (...)

No necesito la aceptación ajena para saber que desde el inicio realicé una acción sindical más propia de la que tenía en mi imaginario histórico que la que realmente existía en el mundo del empleado público que se caracteriza por sindicatos corporativos, sin conciencia de clase alguna ni preocupación por lo que ocurra fuera del sector, y que responden a la pregunta de su o sus afiliados que suele ser siempre la misma “¿Cómo va lo mío?”.

 Ese carácter de gestoría sindical no era la que yo quería practicar, mi ambición era conseguir que un día los empleados públicos de justicia se interrogasen acerca de “¿Cómo va lo nuestro?”.

No he conseguido lograr ese objetivo, aunque soy consciente de que  mi acción sindical diferenciada se ha hecho notar en toda la provincia en estos años y me siento satisfecha por ella y sé a ciencia cierta que UGT también lo está, pero la brecha que se ha ido creando entre lo que las ejecutivas dicen a lo que las ejecutivas hacen, hace ya tiempo que ha instaurado una disfunción demasiado grande como para poder seguir haciendo mi trabajo teniendo mis principios intactos. (...)

Fuimos tomando las riendas del diálogo social, tomando decisiones no consensuadas ni por delegados ni por afiliados ni por el resto del mundo del trabajo y así, gota a gota, se fue perdiendo el contacto con los principios del sindicalismo de clase para dejar paso a otra cosa. Demasiados políticos en el sindicalismo y demasiados sindicalistas en la política han llevado -y no sólo a UGT- a perder y seguir perdiendo todos los días. 

Las ejecutivas se han convertido en estructuras casi tan rígidas como las de los partidos políticos, viviendo cada uno de sus cargos en un peldaño a la espera de que el peldaño superior quede vacío para ocupar su puesto.
 
Me consta que no soy la única delegada descontenta pero por lo común los delegados y delegadas vamos pasando y renunciando en silencio, el sindicato nos reemplaza y todo sigue igual. En varios congresos he alzado mi voz crítica ante cualquiera que estuviera delante, ya fuera el actual secretario general, Pepe Álvarez, o Camil Ros, actual  secretario general de UGT en Catalunya. He intentado por activa y por pasiva cambiar  esas estructuras e, ingenua de mí, me doy cuenta de que están demasiado soldadas a sus actuales puestos como para querer cambiar nada. 

He recibido felicitaciones de compañeros y compañeras tras mis discursos, siempre en petit comité no vaya a ser que las discrepancias se notaran demasiado. A esas personas que se acercaban a mi tras los congresos les decía “¿y por qué no has alzado tu voz también tú?“. Silencios…

Hasta ahora he sido la responsable de Justicia en Lleida, he visto nombrar a mi responsable autonómico desde arriba sin que se nos hubiera consultado a los delegados de justicia, ni mucho menos a los afiliados. 

Desde arriba me dicen que así está contemplado en nuestros estatutos, la democracia está en los estatutos lo mismo que los derechos fundamentales está en la Constitución de 1978 (sic). He visto cómo esos cargos están estrechamente vinculados al PSC o bien al PSOE y he visto mi derecho a la protesta coartado por esas ejecutivas prohibiéndome manifestarme ante la sede de CIU cuando los empleados públicos catalanes hemos sufrido los peores recortes de todo el Estado y he recibido muchas veces llamadas por hacer público este debate “invitándome” a que callara y que únicamente mostrara mi descontento hacia dentro.

 No he callado ni seguiré callando y puede que algún mando se alegre de quitarse de encima a la oveja negra de Lleida pero yo me voy con la conciencia bien tranquila, sabiendo que he hecho un buen trabajo y que no solo en USA se alzan muros.  (...)

 Creo poder decir sin sonrojarme que he hecho una acción sindical en justicia como no se había hecho antes en Lleida y que mi despacho no ha sido una “asesoría” sino un lugar en el que intentar despertar conciencias. 

Debo decir que en este punto tampoco me siento satisfecha, puesto que seguramente no hay colectivo más inmovilista e indiferente que el empleado público. Somos trabajadores por cuenta ajena, aunque la mentalidad dista mucho de ser la de clase obrera y contra eso, créanme, es muy difícil luchar. (...)

El sindicalismo de clase suele acudir a sus logros históricos para reivindicarse hoy día pero, queridos mandos, no podéis escudaros eternamente en la lucha de otros que ya murieron para seguir en este inmovilismo tan cómodo. 

Las últimas tres huelgas generales os dejaron rotos, los medios y los ataques no han ayudado a levantaros pero sois parte del problema mientras sigáis teniendo miedo por apostar a la valentía, mientras tengáis que seguir devolviendo favores al entorno político y mientras consideréis que seguir en esta “paz social” es el camino. No soy yo la que va a decir que no somos necesarios, al contrario, somos imprescindibles pero no si seguimos siendo tan condescendientes.

 Hay que unirse a las mareas de todo el Estado, a los partidos de la verdadera izquierda que quieren devolver al pueblo lo que el bipartidismo y la globalización les ha quitado, hay que dejar de firmar acuerdos que supongan pérdidas de derechos y no, un mal acuerdo no es mejor que ningún acuerdo. Un mal acuerdo es y será siempre una pérdida irrecuperable y ante el sinsentido que tienen hoy las mesas de negociación hay que reaccionar con contundencia.

En el último congreso que tuve la oportunidad de escuchar a Pepe Álvarez en Lleida, cuando nos anunció su cargo como secretario general de UGT, dijo algo que ni me impresionó, ni me sorprendió pero que no he olvidado y era algo más o menos así: “Seguiré siendo el mismo en Madrid, yo seguiré siendo “moderado”. 

Pues bien, no son épocas de moderación y como no puedo evitar ni quiero evitar ser moderada, desde hoy mismo abandono unas siglas cuyo fundador seguramente vería ahora con gran tristeza."                    (Sonia Gatius López ha sido responsable de Justicia de UGT en Lleida, La Marea, 20/02/17)

20.2.17

Asombroso resulta que los políticos autores de los contratos de Nóos con administraciones públicas de Valencia y Madrid hayan sido absueltos... y que "el tribunal ha dado por bueno que la Infanta era una mujer florero"

"(...) Si a los cabecillas de la Gürtel de Valencia les acaban de condenar a 13, 12 y 9 años de cárcel por el amaño de un solo contrato de la Comunidad de Valencia en la Feria de Fitur, parece asombroso que al primer autor de la trama Nóos, que es Urdangarin por su condición de miembro de la Familia Real, lo que constituía la base del negocio, solo se le haya condenado a 6 años y 3 meses de prisión por los delitos de fraude, prevaricación, tráfico de influencias, malversación y fraude fiscal, mientras que a su socio Diego Torres que era el administrador, le han caído 8 años y seis meses de prisión, al añadirle a los mencionados delitos el de blanqueo de capitales.

Como asombroso resulta que los políticos autores de los contratos de Nóos con administraciones públicas de Valencia y Madrid hayan sido absueltos, a pesar de su ‘necesaria colaboración’ en delitos similares a otros que se han juzgado. Con la excepción hecha del e presidente balear Jaume Matas, que confesó su delito y al que le han dictado una condena de 3 años y 8 meses de prisión incluso después de haber colaborado con el fiscal.

 Y asombroso es que la responsabilidad civil que se les imputa a Urdangarin y Torres sea inferior al monto recaudado en sus negocios públicos.

En cuanto a la infanta Cristina la sentencia la declara inocente y solo se le aplica una multa de 265.000 euros como la beneficiaria del negocio de su esposo, dejándose fuera su presunto delito fiscal. Aunque parece claro que su colaboración con la trama y el uso de su nombre y de la Familia Real formó parte decisiva del negocio delictivo.

 Otra cosas es que no se haya podido demostrar una relación directa de la Infanta con las actuaciones de la trama y con su esposo Iñaki Urdangarin, una vez que Cristina declaró desconocer lo que hacía su esposo, a pesar de ser ella accionista del 50 % de la sociedad Aizoon que facturaba a Nóos.

Una actitud la de Cristina que recuerda las excusas recientes de Ana Mato, esposa de Jesús Sepúlveda o Rosalía Iglesias, esposa de Luis Bárcenas en el caso Gürtel. Y no digamos si comparamos el trato de favor recibido por la Infanta con lo que pasó con Isabel Pantoja como lo ha recordado el juez instructor del caso, José Castro.

Y a no perder de vista que esta trama delictiva también estafó a varias empresas de la cúpula de Ibex que no quisieron denunciarla por estar implicada parte de la familia del Rey Juan Carlos I. Empresas de las que Urdangarín y Torres recibieron altas cantidades económicas a cambio de supuestas asesorías y de presuntos trabajos no realizados o de informes copiados de Internet, lo que de haber llegado a juicio habría supuesto más delitos, incluido el fiscal.

En suma, y aunque a algunos les parezca una proeza que la Infanta se haya sentado en el banquillo y que se haya condenado a Urdangarin podemos decir, como el abogado Roca, que la sentencia es para ‘levitar’. 

Y no solo los abogados de alegría sino todos los españoles de indignación porque se merecían una sentencia justa y similar a las dictadas a otros delincuentes de la corrupción. Pero está claro que en este juicio no cabía la ejemplaridad sino más bien la socorrida ‘razón de Estado’.

Y ello pesar de la encomiable instrucción del juez José Castro que sufrió presiones de todo orden y descalificaciones personales incluso por parte del muy sospechoso fiscal Pedro Horrach. (...)"          (Pablo Sebastián, República.com, 17/02/17)

"El juez José Castro, el instructor que sentó a la Infanta Cristina en el banquillo, no se muerde la lengua a la hora de valorar la sentencia que absuelve a la hermana del rey Felipe VI y condena a seis años y tres meses de cárcel a Iñaki Urdangarin.

 “La sentencia deja un montón de incógnitas, pero deja claro que da por bueno que la Infanta Cristina era una mujer florero“, ha asegurado Castro sobre la multa a la Infanta como responsable civil a título lucrativo.

“A falta de conocer el contenido de la sentencia, a la vista del fallo el tribunal ha dado por bueno que Cristina de Borbón no se enteraba de nada, que firmaba el autoalquiler de su palacete de Pedralbes sin saberlo, que estaba en la empresa Aizoon siendo una ingenua”, ha declarado a El Mundo el instructor del caso, que asegura no estar “de acuerdo” con este extremo.

En este sentido, Castro ha sugerido que se pregunte a otras personas en la misma situación y ha puesto el ejemplo de la tonadillera Isabel Pantoja, condenada como cooperadora de los delitos de Julián Muñoz. “La sentencia debe convencer a toda la ciudadanía con su argumentación”, ha añadido. (...)"             (República.com, 17/02/17)

"(...) Son muchos los analistas y observadores que sostienen que estamos ante una sentencia claramente política , especialmente en lo que se refiere a Iñaki Urdangarin, cuñado del Rey Felipe VI, que era acusado de delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos, fraude a la Administracion, falsedad documental, estafa, delito fiscal y blanqueo de capitales, para el que el fiscal anticorrupción pedía 19 años y medio de cárcel.

El hecho de que sea condenado a seis años y tres meses de prisión, ese borde que le puede permitir a la Fiscalía el no solicitar el ingreso del marido de la Infanta o, si entra, sea de una forma puramente simbólica porque permanecerá el tiempo mínimo, abre una gran polemica como adelantaba este jueves este cronista en esta misma sección, especialmente sobre un tema delicado como es la igualdad de todos los españoles ante la Ley. (...)

El llamado ‘caso Urdangarin’, la utilización de un instituto supuestamente sin afán de lucro para cobrar de las administraciones autonómicas de Baleares, Valencia y Madrid seis millones de euros con una serie de contratos firmados al margen de las condiciones que deben regir en las concesiones publicas por ser el Duque consorte de Palma, algo que para la Fiscalía Anticorrupción supondría malversación, estafa, fraude a la Administración, prevaricación, falsedad, delitos contra la Hacienda Pública y blanqueo de capitales. Su esposa, la Infanta Cristina, estaba acusada de colaboración con su marido en dos delitos fiscales, por los que la acusación particular de Manos Limpias pedía ocho años de cárcel. (...)"              (José Oneto, República.com, 17/02/17)

¿Es imaginable que Francia sea capaz de convencer a Alemania de que desmonte el euro, la regla de los déficits presupuestarios o el estatuto del BCE? Me parece que no. Continuará lo que tenemos ahora: el derrumbe paulatino de la actual UE

"(...) Mi impresión es que Fréderic Lordon tiene razón cuando habla de una situación cerrada en la que eliminar lo que está destruyendo al sistema de la Unión Europea pasaría por negar el propio sistema.
La reflexión puede aplicarse a Alemania: no será capaz de hacer marcha atrás sin que su clase política, sus medios de comunicación, todo su establishment se nieguen a sí mismos diciendo: “lo que hemos hecho hasta ahora es un error garrafal”.

¿Es imaginable que Francia sea capaz de convencer a Alemania de que renuncie a la europeización de su estrategia económica nacional por ejemplo desmontando el euro y regresando al Sistema Monetario Europeo, SME (como propone Oskar Lafontaine), la regla de oro de los déficits presupuestarios o el estatuto del BCE? Me parece que no, así que estamos ante algo parecido a un proceso irreversible de autodestrucción.

En Francia da la sensación de que cada vez más gente piensa, a izquierda y a derecha, que la única forma de cambiar Europa es empezar por cambiar Francia. Es lógico teniendo en cuenta la ausencia de un “demos” europeo, sujeto de la soberanía, y la fuerza de la tradición social francesa.

 Sin esperar una coordinación automática entre países, ese regreso a los estados nacionales, es decir al marco de la soberanía popular, es lo que a largo plazo podría redundar en una redefinición del proyecto europeo. El problema es que, hoy por hoy, ese regreso al estado nacional lo está capitalizando la extrema derecha. Incluido en Francia.

Me parece que uno de los escenarios que tiene más futuro en la Europa de hoy (“presente” si se atiende a lo que los tories están haciendo en el Reino Unido) es el de la “lepenización de Goldman-Sachs”: una síntesis y entendimiento entre la extrema derecha y el establishment neoliberal.

Pero, aunque la extrema derecha esté capitalizando ese regreso al estado nacional, eso no quiere decir que una solución decente a la crisis europea (es decir social, ecologista e internacionalista y en línea con los retos del siglo) no pase por ese vector de regreso.

 Los pasos atrás, lo que Lordon define como un proceso ordenado de deconstrucción de la Unión Europea, serán una solución más efectiva para salir del atolladero que el más Europa y más federalismo autoritario cuyo último recurso es el vector de guerra que supone la “Europa de la defensa”.

Por doquier se responde a la idea de ese regreso a los estados nacionales con el anatema: “aislamiento”, “repliegue”, “nacionalismo excluyente”, “fascismo”, pero las naciones de Europa vivieron en paz y crearon cosas como Airbus y el programa Erasmus durante muchos años sin moneda única y sin el corsé de los actuales tratados. (...)

Así que, si se quiere poner en el centro del proyecto europeo otras cosas diferentes a la libre circulación de mercancías/ capitales y a los beneficios oligárquicos que lo ha dominado y arruinado todo en los últimas décadas, cierta desintegración me parece ineludible.

Para remediar la situación el primer paso es desacralizar la Unión Europea, bajarla del altar y colocarla al alcance de una crítica realista. (...)

¿Qué puede ocurrir en defecto de esta deconstrucción ordenada que permita reformular el proyecto Europa a largo plazo? Continuará lo que tenemos ahora: el derrumbe paulatino de la actual UE.

En ese escenario la UE se convertiría en una especie de muerto viviente cada vez más irrelevante a todos los efectos. Podría ser un poco como la Sociedad de Naciones, antecesora de la ONU. ¿Recuerdan? 

Aquello también nació de un buen propósito, en 1919, para imponer la paz entre europeos y acabó siendo un instrumento de los intereses de los imperios coloniales occidentales. (...)"                  ( , La Vanguardia, 1 febrero, 2017)

Las fuerzas de la globalización corporativa y la desindustrialización tuvieron éxito cuando el Partido Demócrata exhibió como progresistas políticas antiobreras

"La lectura que hizo Johanna Brenner de mi artículo “Trump o el final del neoliberalismo progresista” no toca la centralidad del problema que he planteado: la hegemonía. Mi punto de vista primordial es que el actual predominio del capital financiero no se logró sólo por la fuerza, sino también por lo que Gramsci llama “consentimiento.”

Las fuerzas que se benefician con la financiarización, la globalización corporativa, y la desindustrialización tuvieron éxito cuando el Partido Demócrata exhibió como progresistas políticas que eran manifiestamente antiobreras.

Los neoliberales ganaron poder recubriendo su proyecto con un nuevo espíritu cosmopolita, centrado en la diversidad, la autonomía de la mujer, y en los derechos de los colectivos LGBTQ. Asumiendo esos ideales forjaron un nuevo bloque hegemónico, que llamé el progresismo neoliberal.

En la identificación y el análisis de este bloque nunca perdí la vista el poder dominante del capital financiero -como insinúa J. Brenner- pero de lo que se trata es de ofrecer una explicación de su preponderancia política.

Poner la lente sobre la hegemonía proyecta luces sobre el progresismo y sobre los movimientos sociales que han plantado cara al neoliberalismo. En lugar de analizar quién conspiró o quién fue cooptado me he centrado en el cambio que se ha producido en el pensamiento progresista; un proceso ideológico que ha cambiado el concepto de igualdad por la noción la “meritocracia”.

En las décadas recientes el pensamiento neoliberal influyó no sólo a las feministas liberales y en los defensores de la diversidad (que abrazaron a sabiendas el ethos individualista) sino también a muchos dentro de los movimientos sociales. Incluso en aquellos movimientos que J. Brenner denomina partidarios del bienestar social, porque cuando estos se identificaron con el progresismo neoliberal hicieron la vista gorda a sus contradicciones.

Afirmar que ellos no tienen la culpa -como sostiene J. Brenner- no permite a entender cómo funcionan los procesos hegemónicos y, tampoco ayuda a encontrar la mejor manera de construir la contrahegemonía.

Es necesario evaluar el comportamiento de la izquierda desde la década de 1980 hasta la actualidad. Revisando aquel período, Brenner expone los datos de un impresionante activismo de izquierda, que apoya y admira tanto como yo apoyo y admiro. Pienso, sin embargo, que esta admiración no debe impedirnos comprobar que ese activismo no contribuyó a la construcción de la contrahegemonía.

Estos movimientos no tuvieron éxito. Es decir. no lograron presentarse sí mismo como una alternativa creíble al progresismo neoliberal, ni mucho menos a su sustitución. Aunque para explicar los porqués se requiere un “lato” estudio, al menos una cosa está clara: para desafiar las versiones neoliberales del feminismo, del antirracismo y del multiculturalismo, los activistas de izquierda no han podido llegar a los llamados “populistas reaccionarios “(es decir, a los blancos de la clase obrera industrial) que terminaron votando por Trump.

Bernie Sanders es la excepción que confirma la regla. Su campaña electoral, pese a estar lejos de ser perfecta, desafió directamente líneas de falla de la clase política.

Apuntando a la “clase de los multimillonarios,” tendió la mano a los abandonados por el progresismo neoliberal. Además, se dirigió a la “clase media” porque también es víctima de “la economía neoliberal ” y, porque necesariamente deben hacer causa común con las otras víctimas del sistema ; los que no han tenido acceso a los puestos de trabajo “de la clase media”. Al mismo tiempo, Sanders separó aguas con los partidarios del progresismo neoliberal.

Aunque derrotado por Clinton, Bernie Sanders abrió el camino para la construcción de un poder contra-hegemónico; en lugar de una alianza de los progresistas con los neoliberales, Bernie Sanders abrió la perspectiva de un nuevo bloque “progresista-populista” que combine la emancipación con la protección social.  (...)"             (Nancy Fraser , Socialismo21)

El Banco de España tampoco se enteró de que el crédito hipotecario e inmobiliario pasó del 35% al 166% del PIB, entre el 1999 y el 2008... tiempo tuvieron

"(...) El BE ha gozado siempre de un gran prestigio, prestigio en mi opinión inmerecido pero elaborado en razón de los intereses que defendía. Durante muchos años ha sido el centro más importante de emisión de pensamiento neoliberal. 

Se ha comportado de manera permanente como patronal bancaria y como sindicato orientado a la defensa de las entidades financieras y del poder económico. No se le puede negar el mérito de haber colaborado de manera sustancial en el establecimiento en España de un sistema estadístico de primer orden, especialmente en el área financiera, pero el juicio tiene que ser muy diferente en lo referente a sus dos principales funciones, la instrumentación de la política monetaria y el control de los bancos. (...)

Hasta el establecimiento del euro, la política monetaria practicada por el BE se orientó siempre en la línea más restrictiva, lo que condenó a menudo a la economía española a un crecimiento inferior al potencial y a que las tasas de desempleo fueran más elevadas de lo que era previsible.

 Esa fuerte disciplina, tan dañina para la economía real, venía marcada con frecuencia por errores y fallos en las estimaciones y en los instrumentos de la propia política monetaria, y en la actuación deficiente de la institución. (...)

Tampoco su actuación como supervisor de las entidades financieras  a lo largo del tiempo ha sido excesivamente brillante. Desde principios de los ochenta las crisis bancarias se han sucedido periódicamente sin que el BE haya hecho nada para evitarlas; tan solo intervenía una vez que el problema se había presentado y siempre para solucionarlo con dinero público.

 La responsabilidad no puede, desde luego, predicarse de los funcionarios, cuya preparación y competencia está fuera de toda duda, sino del régimen autocrático de la institución y del sistema de supervisión, cuyas decisiones se tomaban con fuerte sentido jerárquico obviando a menudo la opinión de los inspectores. (...)

Desde todos los ángulos se afirmaba que, a diferencia de las extranjeras, nuestras entidades financieras gozaban de muy buena salud, y precisamente gracias a la pericia y buen hacer de nuestro banco emisor, que supo adelantarse -de acuerdo siempre con la posición oficial- a la crisis y obligar a los bancos a realizar la provisiones adecuadas.

El discurso era tanto más extraño cuanto que había múltiples señales que indicaban precisamente lo contrario. Linde las indica ahora con acierto en su artículo: “El crédito a hogares y empresas había pasado de representar el 81% del PIB a finales de 1999 a suponer el 166% al cierre de 2008.

 Algunas partidas crediticias, como la hipotecaria o la destinada a la promoción inmobiliaria aumentaron su peso durante ese periodo desde el 35% del PIB, en el primer caso, hasta el 95%; y desde el 4% hasta el 28%, en el caso del crédito a promotor”. Lo curioso es que estos datos no los quisiera ver nadie entonces y que el BE los ignorase.

(...) si bien era evidente que nuestras entidades financieras no podían estar contaminadas por las hipotecas subprime, que provenían del otro lado del Atlántico -mal que infectaba a muchos de los bancos europeos (nuestras entidades financieras no habían salido al extranjero a invertir sino a endeudarse)- no era menos cierto que la banca española tenía sus propias hipotecas basura.

 Eran esos créditos fáciles conseguidos en el extranjero al amparo del euro los que se canalizaron a nuestra economía de forma irresponsable y amenazaban en esos momentos como impagados.

El BE estaba demasiado ocupado pontificando acerca de la reforma laboral, del incremento de los salarios y del déficit público como para percatarse de lo que estaba ocurriendo. Según parece, Zapatero afirmó años después que nadie le había hablado del endeudamiento privado. 

Pues bien, al BE tampoco le debió de hablar nadie del endeudamiento privado, de que este era tanto o más importante que el público y de que ambos eran peligrosos si se realizaban en el exterior y en cantidades desorbitadas. Bien es verdad que esta amnesia se extendía a toda la UE, que solo se preocupó del déficit público (Pacto de Estabilidad) y descuidó el déficit exterior. (...)

No es demasiado arriesgado  suponer que en la presunta ocultación en que se quisieron mantener los problemas por los que pasaban nuestras entidades financieras no era ajeno el hecho de que las cajas de ahorro estuviesen controladas por representantes de los dos principales partidos. 

En el mundo financiero no era ningún secreto desde el principio que el mayor problema estaba situado en Caixa Cataluña, cuyo saneamiento ha sido hasta ahora el más gravoso para el erario público y cuya presidencia ocupaba Narcis Serra, a la sazón prohombre del PSC, ministro de defensa y vicepresidente con Felipe González. (...)"                 (Juan Francisco Martín Seco, República.com, 16/02/17)

Una madre desahuciada y víctima de malos tratos... y, encima, los servicios sociales le advirtieron de que podrían apartarla de sus hijas

 
 Fátima y sus dos hijas, ayer, a la puerta de su domicilio, antes de que se llevara a acabo el desahucio. / PAH de Parla

"Fátima, con dos hijas pequeñas y víctima de violencia de género, fue desahuciada ayer en Parla en una intervención policial que la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ha calificado de “violenta y desproporcionada”.

 Decenas de activistas se concentraron frente a la vivienda de la familia para tratar de impedir un desalojo que se saldó con seis personas heridas. La joven, de 26 años y sin alternativa habitacional, ha dormido un hotel que el Ayuntamiento de Parla se ofrece a pagarle hasta el martes, pero denuncia a cuartopoder.es el abandono total de unas instituciones que no le ofrecen “ninguna solución” para más adelante.

La joven alquiló el pasado mes de septiembre la vivienda de la que ha sido desalojada a los propietarios, quienes se encontraban en un procedimiento de ejecución hipotecaria con Bankia. “A las dos semanas me vino el primer desahucio, pero como sabía que me iban a querer echar decidí intentar quedarme en la casa”, relata Fátima, que desde entonces ha intentado negociar un alquiler social de 100 euros que el banco le ha negado. 

Tampoco ha obtenido respaldo del Ayuntamiento de Parla y, más allá, denuncia que los servicios sociales le advirtieron de que podrían apartarla de sus hijas. “Decían que me quitaban a las niñas si no tenían donde dormir y unas buenas condiciones económicas”, cuenta.

Fátima además ha sido víctima de violencia machista con dos parejas diferentes. Primero en España y después en Bélgica, donde residió durante cinco años. A finales de 2015 regresó a Parla, donde había vivido previamente. 

“Cuando vine huyendo del maltrato lo primero que hice fue ir a denunciar, pero me dijeron que los hechos habían sido en otro país, aunque yo también he recibido maltrato aquí. No me hicieron ni caso. Los servicios sociales me dijeron que no me iban a ayudar porque no tenía empadronamiento en Parla”, explica.

Ayer, la joven sufrió un ataque de ansiedad después del desahucio, que se efectuó cuando sus dos hijas de siete y cinco años se encontraban en el colegio. Hoy Fátima se muestra poco optimista con las instituciones. “El Ayuntamiento de Parla se lava las manos. No me han ofrecido una solución hasta ahora y yo sé que no me la van a ofrecer”, augura. (...)

Con los gritos de “vais a dejar a unas niñas en la calle” o “vergüenza me daría ser policía”, los activistas formaron una barrera frente a la vivienda hasta que las autoridades comenzaron a “agarrar” a algunos de ellos. De las seis personas heridas, “una mujer resultó lesionada con una brecha en la cabeza, otra persona fue golpeada en la espalda y otra quedó con la pierna totalmente amoratada”, relata San Pastor.  (...)"                 (Cuarto poder, 17/02/17)