25.5.18

Caso Gürtel, el insoportable cinismo de Aznar. No está claro si tenía un Gobierno o si pretendía asaltar el tren de Glasgow

"No está claro si Aznar tenía un Gobierno o si pretendía asaltar el tren de Glasgow. 

Porque se le están amontonando los ministros implicados en casos de corrupción. 

Y porque la detención de Zaplana con las sirenas de la Guardia Civil demuestra que el expresidente del Gobierno descuidaba el escrúpulo de los castings. La imagen de su Ejecutivo en las escaleras de Moncloa parece una rueda de reconocimiento. 

Un círculo rojo caracteriza el tormento judicial Rodrigo Rato, de Jaume Matas, del propio Zaplana. Y sobrentiende el papel tutelar de Aznar como cabecilla inmune e impune del laberinto en que ahora se haya preso Rajoy.
La responsabilidad in vigilando se antoja tan embarazosa como la opulencia de la boda escurialense. 

La megalomanía de Aznar en el monasterio de Felipe II es el pecado venial de la orgía de corrupción en que incurrieron los invitados y que ahora ha quedado escarmentada con la sentencia ejemplar de la Gürtel. No bastan las conjeturas para señalar el papel inductor de José María o la autoría intelectual, pero sobran las impresiones y las exhibiciones para identificar en aquellos fastos nupciales el descaro de la cultura del cohecho, de la comisión, del blanqueo y de la obscenidad.

La resaca de la corrupción en tiempos del aznarismo amenaza con sepultar las últimas opciones políticas del PP. Se explica así que la exhumación de Zaplana haya pretendido resolverse en Génova como una manifestación extemporánea del antiguo régimen, hasta el extremo de que los populares identifican el silencio de Aznar como un gesto de cobardía o como una expresión de complicidad. 

El objetivo no solo consiste en hacer responsable al antiguo jerarca de los años del pelotazo y de las sentencias en curso, sino en fomentar el papel candoroso e impecable de Rajoy. Sería la de Mariano una corrupción heredada. El presidente del Gobierno ha encontrado oxígeno de baja calidad en los socorristas del PNV, pero la estabilidad que le garantizan los Presupuestos se expone a la conspiración de los esqueletos. 

Han salido de sus tumbas los fantasmas del aznarismo. Y va a resultarle muy difícil desvincularse de ellos. Entre otras razones porque el propio Rajoy,  atrincherado en la superstición de los "casos aislados", proviene de aquella época oscura y porque proliferan los escándalos contemporáneos. Bárcenas era “su” tesorero de confianza. Rato fue “su” presidente de Bankia. Rita Barberá prosperó a su vera. Incluso la trama del PP madrileño operó debajo de su despacho.

Aznar ha logrado sustraerse a las fechorías que cometieron sus ministros y sus compadres. Acusa a Rajoy de haber dilapidado el patrimonio político que le dejó en herencia, pero se desvincula al mismo tiempo de los escándalos que van a laminar la credibilidad del PP. La lentitud de la Justicia se entromete en la agonía de Rajoy como el agua de antiguas tormentas, de forma que los aliados del presidente han decidido matar al padre Aznar. 

No ya como referencia atmosférica de las antiguas corruptelas y como fusible de los escándalos que se avecinan, sino porque se ha erigido en adulador y protector de Albert Rivera, ungiéndolo en la intimidad como campeón del liberalismo y del patriotismo. Estremece la paradoja: Aznar elude su responsabilidad en la época más nauseabunda del PP y aspira a convertirse en evangelista de la victoria de Ciudadanos."           (Rubén Amón, El País, 24/05/18)


"Zaplana, Rato, Matas, Acebes... Se cierra el círculo de ministros de Aznar al banquillo.

La dirección del Partido Popular ha reaccionado a la detención del exministro de Trabajo y expresidente de la Comunidad Valenciana, Eduardo Zaplana, como si no fuera uno de los suyos, como un personaje de otra época, de la de José María Aznar, pese a que Mariano Rajoy proceda de esa misma etapa.

El detenido por blanqueo de capitales es el cuarto miembro de los gabinetes formados por el PP entre 1996 y 2004 que enfila el banquillo de los acusados. Jaume Matas ya cumplió penas de cárcel y suma condenas por varios casos de corrupción, y Rodrigo Rato espera sentencia firme por la antesala del caso Bankia, las tarjetas 'black', antes del juicio general por la salida a bolsa de la entidad y la "reformulación" de las cuentas. Queda Ángel Acebes, el único que mantiene el apoyo oficial del aparato de Génova por considerar injusta su imputación en el mismo caso Bankia.

Los problemas con la Justicia de los cuatro exministros son en principio ajenos a sus gestiones en los distintos ministerios que dirigieron. Matas, titular de Medio Ambiente entre 2000 y 2003, está ya condenado o tiene causas abiertas por sus gestiones al frente del Gobierno autonómico de Baleares.

Los primeros datos sobre la imputación de Zaplana también apuntan a operaciones desde la presidencia de la Comunidad Valenciana, cargo que desempeñó antes de que Aznar le nombrara ministro de Trabajo y portavoz de su último gabinete.

Los orígenes de los manejos paralelos de Rato, vicepresidente económico durante los ocho años de la primera época del PP en el poder, son más difusos y se diluyen en varias etapas, pero básicamente afectan a la dirección de Bankia.

 Acebes, entre 1999 y 2004 ministro de Administraciones Públicas, después de Justicia y al final de Interior, está imputado en el mismo caso pese a sus constantes peticiones de que se le levantara esa condición por no haber participado durante los meses que estuvo en la entidad ni en la operación de salida a bolsa ni en el amaño de las cuentas.  (...)

 Rajoy tiene ahora mismo dos de sus exministros imputados: Ana Mato por el caso Gürtel, como "partícipe a título lucrativo" de los beneficios obtenidos por su exmarido Jesús Sepúlveda, y Alberto Ruiz-Gallardón por el caso Lezo. Mato tuvo que dejar el Ministerio de Sanidad en 2014 al ver su nombre salpicado por las tramas de corrupción del alcalde de Pozuelo y está pendiente de una sentencia que parece inminente.

 Ruiz-Gallardón dejó el departamento de Justicia hace casi cuatro años, cuando Rajoy le dejó caer con su proyecto de reforma de la ley del aborto, y es investigado desde el pasado mes de abrill en el caso Lezo. El tribunal competente le imputa por un asunto de su etapa como presidente de la Comunidad de Madrid, en concreto por la compra presuntamente fraudulenta en 2001 de la empresa colombiana Inassa por parte del Canal de Isabel II."                 (Ángel Collado, El Confidencial, 23/05/18)

Parece razonable que alguien que gana más de 100 millones de dólares al año debería pagar al menos el 90% en impuestos (como en los tiempos del presidente republicano Eisenhower)

"El empleo será uno de los bienes más escasos de mundo y todo aquello que parecía tan sólido cederá. “A pesar de que el PIB está alcanzando el nivel más alto de su historia en muchas naciones, a la gente se le dice que la atención básica, esa misma que se daba por supuesta cuando las economías en general eran bastante más pequeñas, ya no estará disponible”, reflexiona Charles Enoch, director de Economía Política de los Mercados Financieros del St. Antony’s College de la Universidad de Oxford.

El sistema tributario actual resulta incapaz de captar los recursos públicos que necesita el mundo. Las causas de este fracaso quizá se hallan en aquellas palabras del economista ­John Kenneth Galbraith (1908-2006) cuando advirtió sobre “la opulencia privada y la miseria pública”.
“La enorme complejidad de las operaciones globales de las multinacionales, junto a la voluntad de las big four [KPMG, PwC, ­Ernst & Young y Deloitte] de crear y vender estructuras que separan la tributación de las ganancias de los lugares donde de verdad se desarrolla la actividad de la compañía, ha llevado a una situación en la que incluso el Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoce que las normas de la OCDE no sirven a su propósito”, observa Alex Cobham, director de Tax Justice Net­work, un grupo de activistas que denuncian los abusos del sistema impositivo internacional. Sus expertos han echado cuentas.

 La elusión fiscal de las multinacionales deja unas pérdidas de 500.000 millones de dólares al año en el planeta e ilumina las luces rojas. La Asociación Internacional de Abogados (IBA, por sus siglas en inglés), quizá la voz más importante de los juristas del mundo, califica estas añagazas tributarias como una vulneración de los derechos humanos.
De esto se habla cuando hoy se habla de impuestos. Incluso el diario Financial Times —trinchera inexpugnable del laissez faire, laissez passer fiscal— ha mostrado las fracturas del sistema. Un estudio reciente del periódico británico revela que las grandes multinacionales pagan muchos menos tributos ahora que antes del crash de 2008. En concreto, la tasa efectiva (la proporción de beneficios que esperan pagar) ha caído un 9% desde la crisis financiera.

 Un descenso que llega al 13% en las grandes firmas tecnológicas. “Necesitamos un nuevo paradigma que grave los impuestos empresariales y del capital de una forma más amplia”, defiende Jason Furman, expresidente del Consejo de Asesores Económicos de Barack Obama.

 “Con las políticas adecuadas podemos conseguirlo. Lo ideal sería que fueran negociadas y coordinadas entre los países. Pero si esto, como parece, resulta difícil, las naciones pueden diseñar sistemas que funcionen en sus propios territorios y que beneficien al resto del mundo”.  (...)

Toda esa ira la han despertado en los últimos meses las grandes compañías de la revolución digital, que han encontrado en multitud de territorios con una tributación ínfima (Luxemburgo, Irlanda, Bélgica, Holanda) su particular patio de recreo. 

El daño es profundo. Los países europeos perdieron 5.400 millones de euros entre 2013 y 2015 en impuestos de Google y Facebook, porque diluyeron sus beneficios a través de esas jurisdicciones. Y es que siempre parece haber un país dispuesto a ofrecer una mejor arcadia fiscal que la anterior.  (...)

la fiscalidad para Amazon es un regate continuo y con esa estrategia ha viajado durante décadas. De hecho, la implantó en 2003 en Luxemburgo. Un país que Tax Justice Network denomina “la Estrella de la Muerte del secreto financiero” y que ha convertido la competencia fiscal en política de Estado.

 Muchos de sus críticos sostienen que si Amazon se ha transformado en el mayor retailer del planeta es en parte porque ha arrinconado la fiscalidad hasta el borde de lo ético. Actualmente la compañía busca una segunda sede y ha dejado claro a las ciudades candidatas lo que espera de ellas: “Un ambiente acogedor y estable para los negocios y la estructura fiscal”.  (...)

Esos tributos que se escapan impiden construir una sociedad más equitativa. Un trabajo de la Royal Society of Arts (RSA) sugiere que con las nuevas tasas que se podrían aplicar a Facebook, Amazon y Apple resulta posible dar a todos los ciudadanos británicos menores de 55 años una renta básica universal de 10.000 libras. ¿Una quimera?  (...)

Porque el relato sobre los impuestos es una discusión entre la justicia y la inequidad. Sin su mediación, los ricos serían más ricos y la desigualdad mayor. Este mundo partido en dos lo retrata un ensayo (The Role and Design of Net Wealth Taxes) de la OCDE. Los millonarios tienen más influencia, poder y pueden generar ingresos sin trabajar.

Gravar a los megarricos

“Una persona que se emplea por 20.000 euros al año y otra que recibe lo mismo pero invirtiendo están en posiciones diferentes”, censura el estudio. Y añade: “Un aspecto clave de la acumulación de riqueza es que se retroalimenta: la riqueza engendra riqueza”. Por eso el economista Thomas Piketty propone un impuesto global sobre el patrimonio que grave con un 5% o 10% a las fortunas superiores a 10 millones de euros.  (...)

Pero la sociedad exige gravar más a ese 1% que acumula el 82% de la riqueza de la Tierra. Es luz y es justicia. La fortuna de los dueños de Amazon, Apple o Facebook procede de la confianza de la sociedad en sus bienes y servicios, y no de la materia oscura del universo, y a ella debe regresar de forma proporcional. 

“Si Mark Zuckerberg, por ejemplo, tiene previsto ganar este año 4.000 millones de dólares, ¿es mejor que esté en el mismo rango que alguien que gana digamos 300.000 dólares o debería estar en un tipo del 90% y tener 3.600 millones para hospitales y escuelas?”, se cuestiona Charles Enoch, profesor en la Universidad de Oxford.  (...)

“¿Y sería el propio Zuckerberg menos ‘feliz’ si solo aumenta su patrimonio en esa cantidad?”. Parece razonable, avanza Enoch, que alguien que gana más de 100 millones de dólares al año debería pagar al menos el 90%. Y dado el tamaño de la economía digital, se desmorona el argumento de que gravar a los superricos solo captaría una pequeña cantidad de dinero comparado con la dimensión de los flujos mundiales. 

Esas mismas palabras sirven para los impuestos de las grandes corporaciones. “Cualquier empresa que obtiene, pongamos, más de 10.000 millones de dólares debería pagar el 90% del exceso al Estado”, zanja el experto.  (...)

“Habría que volver a considerar la tasa Tobin [grava las transacciones financieras mundiales] como forma de generar recursos de bienes públicos globales y contribuir a la estabilidad financiera. Bajas tasas de ese impuesto pueden dar elevados ingresos”, sostiene Daniel Titelman, director de la División de Desarrollo Económico de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe).  

(...) paraísos fiscales que ocultan, según Gabriel Zucman, profesor de Economía en Berkeley (California), 8,7 billones de dólares. Apagar esa noche oscura de la insolidaridad sería el mejor tributo a la urgente revolución de los impuestos."             (Miguel Ángel García, El País, 20/05/18)

Orientar las viviendas vacías de grandes propietarios hacia el alquiler social, plazo mínimo de 5 años en los contratos... 9 soluciones para los desahucios del alquiler

"Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general.” Puede parecer extemporáneo citar el artículo 128 de la Constitución Española pero no vemos forma mejor de proponer un marco que habría evitado el grave problema del alquiler.

En los últimos años los precios del alquiler están incrementándose en buena parte de las localidades españolas a un ritmo frenético, causando un enorme perjuicio social a su paso que adopta el rostro de numerosos y crecientes desahucios (ya son 6 de cada 10 desahucios los provocados por impagos de alquileres según los datos del Consejo General del Poder Judicial) e intensos procesos de gentrificación. 

Además, esta tendencia no hace sino coger más y más fuerza (sólo en los últimos doce meses el precio medio del alquiler se ha disparado casi un 20% en ciudades como Barcelona, Madrid, Palma o Málaga, según datos de portales inmobiliarios) y no hay visos de que esta tendencia vaya a cambiar si no se adoptan medidas pertinentes por parte de las administraciones públicas. Y para saber qué actuaciones serían las más eficaces para combatir esta enorme burbuja del alquiler es imprescindible conocer bien las causas que la han originado.

La aparición de la burbuja se explica por una combinación de dos fenómenos: un incremento de demanda de alquiler de viviendas y, sobre todo, una disminución de la oferta en este sector. (...)

Las soluciones pasan, en general, por abordar con actuaciones concretas las causas señaladas:
  1. Incrementar la oferta de viviendas en alquiler a través de la conformación de un importante parque público de inmuebles orientados al alquiler.
  2. Orientar las viviendas vacías de grandes propietarios hacia el alquiler social.
  3. Controlar los precios de los alquileres para impedir que escalen a niveles inasumibles.
  4. Estabilizar más los alquileres volviendo al menos al plazo mínimo de 5 años en los contratos.
  5. Regular las viviendas de uso turístico, estableciendo, entre otras cosas, un máximo de viviendas por zonas y un máximo número de días al año en alquiler.
  6. Retirar las ayudas fiscales a las SOCIMI, evitando así la competencia asimétrica que generan estas empresas en el sector e impidiendo que tengan suficiente poder de mercado como para establecer precios a su conveniencia.
  7. Combatir el fraude laboral que existe en nuestro país, legislar para incrementar el poder de negociación de los trabajadores y crear empleo público en todas las ciudades y zonas para eliminar el número de trabajadores pobres que se ven obligados a alquilar y la desertificación de determinadas zonas y localidades del país.
  8. Disponer de una banca pública potente que conceda financiación para muchas familias que desean acceder a una vivienda en propiedad.
  9. Reorientar las políticas ultraexpansivas del Banco Central Europeo para que dejen de inundar de dinero los mercados financieros y pasen a financiar políticas públicas productivas y sociales.
Algunos ayuntamientos como el de Madrid o Palma han anunciado medidas, limitadas en el ámbito de sus competencias. Sin embargo, la Comisión Europea achaca a España “prácticas restrictivas” sobre los alquileres turísticos cuando hay inacción en ámbitos superiores a los municipales y la capacidad de los ayuntamientos es extremadamente limitada. 

De hecho, las administraciones locales no tienen suficientes competencias para lograr que sus medidas sean respetadas y por otro lado porque, como se acaba de señalar, no son las únicas medidas que habría que adoptar para combatir el problema. De hecho, el verdadero reto está en el ámbito de administraciones de mayor ámbito geográfico e institucional como las comunidades autónomas o la Administración Central, e incluso el Banco Central Europeo.

Pero lo que no se puede poner en cuestión es que estas medidas tengan cabida en nuestro ordenamiento jurídico porque algunas de ellas pasen por movilizar inmuebles de grandes propietarios; no olvidemos que el artículo 47 de nuestra Constitución es un artículo fundamental y sostiene que “todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho”. 

Si además le añadimos el contenido del artículo 128 que reza: “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general” pues tenemos el marco suficiente para otorgar más prioridad al derecho a la vivienda que al derecho a la propiedad de grandes empresas financieras e inmobiliarias.

Las administraciones públicas no pueden ser meros espectadores ante esta burbuja porque los efectos causan ya actualmente graves daños. Toca actuar y hacerlo de manera contundente."               (Carlos Sánchez Mato y Eduardo Garzón, Cuarto Poder, 17/05/18)

Italia acaba de decirle al mundo que el rey está desnudo. su renta per cápita no crece desde la creación del euro, 20 años atrás... o la Europa alemana empieza a moverse o este capítulo será el principio

"(...) Malas noticias para Europa: Berlín tiene la excusa perfecta para no reforzar el euro, con el argumento irrefutable de que no hay quien se fíe de los italianos. 

Malas noticias para Italia, en manos de una clase política que se está jugando la estabilidad del país. 

Y malas noticias para España por riesgo de contagio. Tonterías, las justas: la prima de riesgo italiana supera ya la portuguesa.

Y a la vez la extraña belleza de las contradicciones. 

Porque el mérito de esa excéntrica batería de medidas radica en que Italia acaba de decirle al mundo que el rey está desnudo. La renta per cápita no crece desde la creación del euro: 20 años de eras de radiantes colores que no acaban de llegar. La moneda única ha sido una camisa de fuerza, y no solo más allá de los Apeninos.

 Es evidente que los italianos han puesto poco de su parte, pero es imposible que toda la culpa sea suya y solo suya. Italia dice basta: o la Europa alemana empieza a moverse o este capítulo será el principio de la chifladura política que consiste en destruir lo existente sin saber cómo sustituirlo. (...)"        (Claudi Pérez, El País, 16/05/18)

24.5.18

¿Se avecina una crisis global de deuda?

"Argentina ha solicitado un rescate del Fondo Monetario Internacional después de una serie de subidas de tipos drásticas no pudieran detener la caída del peso, empujando al país a una crisis financiera.  (...)

 En enero, el Banco Central argentino había experimentado con la reducción de su tasa de interés, pero no duró mucho. ¿Por qué? Por tres razones.

En primer lugar, a los inversores extranjeros (que son clave para el éxito de las políticas de austeridad y favorables a las empresas que ha adoptado el gobierno de Macri) les preocupaba que la inflación no estuviese bajo control y comenzaron a retirar su capital.  (...)

En segundo lugar, el dólar comenzó a dar saltos el último mes por los temores de una guerra comercial internacional, que siempre empuja a los inversores a buscar 'refugio seguro' en el dólar y porque la Reserva Federal de Estados Unidos está presionando con el aumento de su tasa política, haciendo que la inversión en divisas de otros países sean menos atractiva para los especuladores.

Y en tercer lugar, se ha producido un fuerte aumento del precio del petróleo crudo, como consecuencia de los esfuerzos para encarecerlo del cartel de la OPEP en el Medio Oriente y las crecientes tensiones políticas entre los EE.UU. e Irán.(...)

 El peso argentino ha caído a un mínimo histórico (provocando aún más inflación) y el precio de los bonos del gobierno han caído en picado. (...)

El valor del bono se ha reducido actualmente a 83 centavos por dólar. Como el gobierno ofrece más del 6% de interés en ese bono, en comparación con poco menos del 3% para los bonos ‘seguros’ de los EE.UU., el gobierno tiene la esperanza de frenar la salida de capitales.

 El Banco Central en Buenos Aires ha fundido 5 mil millones de dólares de sus reservas de divisas en una semana y promulgado tres subidas de choque de los tipos en un intento de frenar la caída del valor del peso.

Pero el aumento de las tasas de interés en los EE.UU. amenaza con poner muchas economías emergentes, tanto a sus sectores empresariales como públicos, en nuevas dificultades. 

Muchos han pedido prestado dólares para cubrir sus déficits, para invertir o especular, y ahora el coste de la deuda va a subir.  (...)

En notas previas, he señalado el peligro de que el aumento progresivo de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal podría provocar una crisis de la deuda, sobre todo en las llamadas economías emergentes, ya que los niveles de deuda han alcanzado niveles récord en esas economías.  

También la deuda global está en un máximo histórico porque los gobiernos y las corporaciones se han endeudado mucho a tasas bajas con el fin de estabilizar el sistema bancario e impulsar los mercados de valores y el gasto.

El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), con sede en Washington, sostiene que, además de Argentina y Turquía, Ucrania y Sudáfrica son relativamente vulnerables a un fuerte giro del ‘apetito de riesgo’ de los inversores extranjeros (...)

El IIF reconoce que la deuda mundial subió otros 21 billones de dólares en 2017 para sumar un total de 237 billones.  (...)

La deuda en dólares y euros supera ya los 8 billones en estos países, es decir, el 15% de la deuda total. la deuda de Argentina está en más del 60% en manos de extranjeros, mientras que Turquía ha visto uno de los mayores aumentos de la deuda FX desde el final de la Gran Recesión en 2009.  (...)

Según el IIF, las empresas con 'problemas' representan en la actualidad más del 20% de los activos empresariales en Brasil, India y Turquía y aquellas compañías cuyos beneficios son mayores que los costes de los interés son cada vez menos. “A pesar de las bajas tasas globales, muchas entidades no financieras están teniendo problemas con el servicio de deuda”, señala el IIF.  (...)

En Argentina, las tasas de interés para las empresas más pequeñas se han situado por encima del 15%.  “Las empresas han ido quemado su capital disponible, desde entonces, ya que no pueden obtener financiación racional”, añade.

 “Las grandes corporaciones con acceso a la financiación internacional están en mejor posición, pero las empresas medianas y pequeñas tienen problemas”, concluye un analista.

La contracción se producirá cuando los beneficios corporativos en muchas economías comiencen a caer a medida que aumentan los costes de servicio de la deuda.  (...)"                (Michael Roberts  , Sin Permiso, 18/05/2018)

Lo que más caracteriza hoy al mundo del trabajo, en cualquier parte del mundo, es el trabajo informal, el trabajo precario. Una de las imágenes más tristes de nuestras sociedades es la figura del desempleado, que sale tempranito de su casa, golpeando de puerta en puerta, en la búsqueda de alguna fuente de sobrevivencia...

"Nunca como ahora, en todo el mundo, tanta gente vive de su trabajo, pero nunca como ahora, en todo el mundo, tanta gente trabaja sin sus derechos garantizados.  (...)

Porque lo que más caracteriza hoy al mundo del trabajo, en cualquier parte del mundo, en mayores o menores proporciones, es el trabajo informal, el trabajo precario, sin contrato de trabajo, con trabajo intermitente, como define la nueva y cruel legislación del trabajo en Brasil. Es decir, trabajo sin garantía de continuidad, sin vacaciones, ni licencia de salud o maternidad, ni décimo tercero, ni nada de lo que está presente en los contratos formales de trabajo.
La misma identidad del trabajador se va debilitando, en la medida en que la mayoría de ellos tienen varias actividades a la vez, para poder redondear el presupuesto familiar. Varios de ellos cambian de actividad de un mes a otro, se arreglan como pueden, juntando varias pagas en el mismo día.  (...)

En varios países, reformas aprobadas en los Congresos o en curso, en la práctica cancelan toda base mínima de negociación, dejando que el desempleo presione a los trabajadores a que acepten cualquier tipo de trabajo, por la necesidad elemental de sobrevivencia de él y de su familia.

 Uno de las imágenes más tristes de nuestras sociedades es la figura del desempleado, que sale tempranito de su casa, golpeando de puerta en puerta, en la búsqueda de alguna fuente de sobrevivencia. Que en gran parte de los casos recibe una respuesta negativa, esto es, se le dice que ni por el miserable sueldo vital se le puede contratar, que él no vale ni ese sueldo mínimo miserable. 

Y tantas veces no dice a sus familiares que ha perdido su trabajo, que es un desempleado, deambula buscando trabajo, como si estuviera trabajando, pero llega un momento en que todos se dan cuenta que falta lo elemental en la casa, que el desempleo ha ingresado también en ese hogar.
Y el desempleado no tiene ni a quien alegar. Mientras el derecho a la propiedad está garantizado en las constituciones, aunque se refiera al derecho de una minoría, el derecho al trabajo no tiene ley que lo garantice ni alguien a quien reclamar. Como si el derecho al trabajo no se refiriera a la gran mayoría de la población y el derecho a la propiedad a una ínfima minoría.

Cuando las fuerzas conservadoras toman la ofensiva, quien paga el precio más caro es el trabajador. El ve amenazado su empleo, sus derechos, su salario, su educación, su salud.  

(...) la vida del trabajador es tormentosa. Si tiene empleo, no sabe hasta cuándo podrá tenerlo. Si tiene empleo, tantas veces no tiene contrato de trabajo firmado. El empleo ha dejado de ser fuente segura de mantención, de condiciones de vida mínimamente dignas para él y para su familia.
Un día del trabajador que más se parece a una noche por la inseguridad, por la ofensiva retrógrada respecto a los derechos básicos que el trabajador necesita y merece. (...)"                       (Emir Sader, Jaque al neoliberalismo, 01/05/18)

Cualquier subida de los tipos de interés del BCE, por nimia que sea, tendrá unos efectos devastadores para la economía española... pero la subida de los intereses está al caer... así lo han decidido los centros de poder de la Unión Europea (los alemanes). El desmantelamiento de nuestro estado social ya ha sido designado por los ejecutores

"(...) Para rebajar el riesgo, y por tanto el interés, el Banco Central Europeo decidió comprar a la banca los préstamos concedidos a las administraciones públicas y también a determinadas entidades privadas mediante el programa de expansión cuantitativa (QE).

Estas decisiones de compra se han tomado con total opacidad por el Banco de España, en quien el BCE delegó la selección de los beneficiarios para su territorio. En este sentido, solo se publica la identidad del beneficiario pero no la cantidad, a pesar de que estas compras distorsionan el mercado, ya que alteran la competencia en favor de las entidades beneficiadas.

Entre las empresas beneficiadas hay dieciséis españolas, la mayoría provenientes de las privatizaciones de los noventa. Estos datos quizá se oculten porque revelarían asuntos turbios, por ejemplo las compras de deuda de Redexis Gas, S.A. empresa que era propiedad de Goldman Sachs, entidad plenipotenciaria de la que el propio Mario Draghi fue vicepresidente en Europa.

El objetivo de los QE era inundar el sistema financiero de dinero, ya que la banca al liberarse de los préstamos concedidos a las administraciones públicas y a otras compañías, supuestamente, concedería nuevos créditos al sector privado. Del mismo modo, ya no sería tan atractivo prestar dinero a las administraciones públicas porque los intereses fijados eran artificialmente bajos.

El crecimiento de los precios de la vivienda y la —endeble— recuperación de la economía española desde 2015 provienen de esta política monetaria, por la que el Banco Central Europeo a través del banco de España ha comprado 235.000 millones de euros de deuda pública española. 

El fin del dinero barato

Una de las promesas de Trump era reflotar la industria de EE UU Para ello ha devaluado el dólar. Con un dólar más barato los productos made in USA resultan más económicos y por tanto, EE UU vende más fuera de sus fronteras al tiempo que reduce sus importaciones.

A su vez, el petróleo se comercializa en dólares, por lo que si baja el dólar, los países productores de petróleo deben subir el precio al que venden el petróleo para mantener sus ingresos.  (...)

Por su parte, los QE también hacen que suban los precios, ya que la banca dispone de más dinero para conceder préstamos.  (...)

La suma de estos factores provoca la subida general de los precios, es decir, la inflación. La inflación hace que la banca pierda capacidad adquisitiva porque si hay inflación resulta más barato para los deudores devolver los préstamos contraídos con interés fijo, afectando también a los préstamos con interés variable y, por tanto, perjudicando gravemente a la banca. Y la Unión Europea ha demostrado que puede tolerar cualquier cosa menos esa.

Por lo tanto, y teniendo en cuenta por un lado que el principal acreedor europeo son las entidades financieras alemanas y, por el otro, que Europa poco puede hacer para bajar el precio del petróleo, podemos estar seguros de que nos encontramos cerca del fin del dinero barato proporcionado a la economía española a través de los QE. 

¿Cómo nos afectará el fin de los QE?

Sabine Lautensläger representante de Alemania en el comité ejecutivo del Banco Central Europeo manifestó acerca de los QE que “han servido para comprar tiempo, pero no han arreglado las causas estructurales de una recuperación económica endeble”. Y es que, durante este tiempo prestado por la Unión Europea con el fin de acometer reformas estructurales, el estado español se ha endeudado de manera masiva mientras la sociedad ha estado mirando hacia otro lado.

La deuda pública ha pasado de 440.000.000.000 de euros en 2007 a 1.158.379.000.000 en febrero de 2018. Es decir, casi se ha triplicado en una década. Para hacernos a la idea, hoy cada residente en España tocaría a una media de 25.000 euros de deuda pública, sea menor de edad, pensionista o directivo de Amazon.

Esto sin contar las enormes deudas de las empresas españolas, en particular, de las multinacionales (2,5 veces el PIB) ni los préstamos que haya contraído cada cual. (...)

 la recuperación ficticia de la economía española depende del petróleo y del dinero barato. Por lo tanto, conforme vaya subiendo el precio del petróleo, cualquier subida de los tipos de interés del BCE, por nimia que pueda parecer, tendría unos efectos devastadores para la economía española.

Por esto, está previsto que la eliminación de los QE se haga teniendo en cuenta que la recuperación económica ha sido meramente artificial. Una subida brusca de los tipos de interés llevaría a los actores de la economía española a la posibilidad de no poder afrontar el pago de sus deudas y, por tanto, a otra crisis grave. En este sentido, Draghi ha manifestado que la eliminación de los QE se haría conforme se vaya incrementando la inflación hasta llegar el 2%. En otras palabras, que la eliminación de los QE será paulatina e irá acompasada a la subida de los precios del petróleo.  

El futuro: las consecuencias del fin del dinero barato para el estado español

La subida de los intereses está al caer. Desde los centros de poder de la Unión Europea se considera que ya se ha concedido el tiempo suficiente para que las economías de los países mediterráneos hayan implantado las reformas que consideraban necesarias. 

Pero, a pesar de la propaganda oficial, la deuda de España no ha hecho sino aumentar irresponsablemente durante el gobierno de Rajoy. Este ha optado por hipotecar el futuro del país para consolidar la posición de un partido atenazado por la corrupción.

Por otro lado, el marco legal europeo no deja lugar a dudas: en 2011 se consagró la primacía de los acreedores frente a la democracia mediante la reforma del artículo 135 de la Constitución. Son ellos quienes tienen la prioridad de cobrar por encima de las necesidades y de las decisiones de la ciudadanía. 

Por lo tanto, cuando esta subida de tipos de interés se produzca, el gobierno tendrá que equilibrar sus cuentas bajo la presión de los fondos especulativos. Quienes con certeza desencadenarán otra tormenta en la que aumentarán los intereses de las deudas españolas.  (...)

Nos encontramos ante una encrucijada en la que se está jugando el desmantelamiento del estado del bienestar. Debido al endeudamiento que se ha alcanzado y a los límites en la política económica establecidos por la Unión Europea, la única alternativa para evitar la descomposición del sistema público es una subida importante de los ingresos fiscales cuya aportación debería provenir de quienes tengan más capacidad para ello.

Las instituciones neoliberales han fomentado la evasión fiscal, verdadera clave de la globalización. Por ejemplo, la Unión Europea, diga lo que diga, promueve esta evasión, pues de otra manera no se explicaría su connivencia con que algunos de sus miembros como Luxemburgo u Holanda hayan establecido regímenes fiscales mediante los que las multinacionales eluden sistemáticamente el pago de impuestos.

El resultado de esta política neoliberal en España es un sistema fiscal regresivo, basado en la recaudación sobre las rentas del trabajo y sobre el consumo. Esto es, el IVA, que paradójicamente no ha dejado de aumentar durante los últimos años, a pesar de la bajada del consumo y, por tanto, del incremento del paro. Sin un sistema fiscal progresivo, donde quienes más ganen o tengan sean quienes más aporten, el estado de bienestar no puede tener lugar. (...)

Dado que el principal partido de la izquierda, Podemos, parece irremediablemente instalado en la banalidad, sería más necesario que nunca que alguien enunciase un proyecto político solvente que sea capaz de preservar el estado social, dado que para su desmantelamiento ya han sido designados los ejecutores."         (Manuel Gabarre, El Salto, 03/05/18)

La prensa internacional ha comenzado a caracterizar la fuga de capitales de Argentina, como el punto de partida de una nueva crisis internacional. Pero el epicentro de esta crisis en desarrollo se encuentra, no en Buenos Aires, sino en Nueva York

"La prensa internacional ha comenzado a caracterizar la fuga de capitales de Argentina, como el punto de partida de una nueva crisis internacional. (...)

La cadena de devaluaciones que se ha desencadenado en numerosos países llamados ‘emergentes’ en las últimas semanas, es comparada con la que ocurrió en Tailandia, a comienzos de 1997, que se extendió enseguida a los países del sudeste de Asia, en especial Indonesia, Corea del Sur y Japón, alcanzó luego a Rusia y a Brasil, provocó el colapso del fondo más grande de Estados Unidos y un rescate de emergencia de la Reserva Federal, para recalar en el Río de la Plata, en el recordado 2001, tanto en Argentina como Uruguay. La llamada ‘crisis asiática’ desató la serie de eventos financieros que desembocaron en el derrumbe internacional de 2007.

En Argentina, desde diciembre pasado, la devaluación ha llegado, provisionalmente, a cerca del 40% y en Brasil el 20% (de 3.10 a 3,70 reales por dólar). 

En la cadena del defol de la deuda pública se encuentra en lugar destacado Turquía, un país en emergencia política, instalado en el corazón de la guerra en el Medio Oriente. Toda devaluación significativa equivale a un defol de la deuda pública nominada en moneda local, a la desvalorización del patrimonio nacional en su conjunto, y constituye, a término, la posibilidad de un defol internacional. (...)

El alcance que se asigna a la crisis en desarrollo contrasta con la simplicidad de la explicación. La explicación más extendida atribuye la estampida a la suba de la tasa de interés en Estados Unidos y la búsqueda de un ‘refugio’ seguro frente a la ‘inestabilidad’ que se ha instalado en la periferia.

 Visto de esta manera, la ‘normalidad’ sobrevendría una vez que la tasa de interés internacional alcanzara su ‘punto de equilibrio’. Estaríamos frente a un período de ‘turbulencia’. Estados Unidos sería, a término, un ancla de estabilidad – con la ‘ayuda’ del FMI. Las cosas ocurren, sin embargo, de un modo diferente.

Como lo prueba, precisamente, la suba de la tasa de interés, sea en Estados Unidos como en Europa (tasa Libor), el capital internacional se desprende de los títulos públicos – que han iniciado un ciclo bajista después de 30 años. Trump como Macri, y Estados Unidos como Argentina, está afectados por los llamados “déficits gemelos”: el déficit fiscal norteamericano supera el billón de dólares, con tendencia hacia arriba, en tanto que el de comercio exterior es un poco mayor. 

Como en Argentina, el dólar debería devaluarse, lo mismo que la deuda pública. Es precisamente lo que busca Trump, empeñado en una guerra comercial y financiera con los rivales de Estados Unidos. Es lo mismo que esperan estos rivales, que se están deshaciendo de sus reservas en dólares, que han caído del 80 al 62 por ciento. China ha comenzado a transar el petróleo en yuanes y Europa busca reconvertir su comercio del dólar al euro, para escapar de las sanciones económicas que Trump aplica a Rusia, China y a Irán. 

Estados Unidos se encuentra amenazado por una sangría de divisas, no por una inyección. El Banco Central norteamericano, al igual que Sturzenneger, sube las tasas de interés para bloquear una fuga de capitales y para incentivar un ingreso de divisas que permita financiar los déficits, tanto fiscal como comercial. El epicentro de la crisis internacional en desarrollo se encuentra, como es obvio, no en Buenos Aires sino en Nueva York. (...)

El respirador artificial que ha puesto en funcionamiento la Reserva Federal, está secando de dinero el mercado mundial – el llamado déficit de liquidez, lo cual eleva la tasa de interés. Pero con una reserva: sube la de corto y, hasta cierto punto, la de mediano plazo, como una suerte de prima o seguro contra la devaluación y el ‘defol’. No ocurre eso con la de largo plazo por la débil demanda de inversiones. Es un escenario clásico de alerta de quiebras.

Visto desde esta perspectiva, la salida a la crisis financiera de Argentina no se encuentra a la vista. Argentina no tiene los medios para financiarse (...)

Macri enfrenta un defol inmediato, vía mega devaluación, y un potencial, sin atenuantes. (...)"          (Jorge Altamira  , Dirigente del Partido Obrero de Argentina. Sin permiso, 19/05/18)

23.5.18

Por primera vez en la historia España supera los 16 millones de personas inactivas. A ese histórico de inactivos se le suma una tasa de actividad de vértigo, casi un 60%. Nunca habíamos estado en esa tormenta perfecta, en la que el sistema económico español fabrica inactivos y reduce paulatinamente la tasa de actividad, que podría caer hasta el 50%, cifra propia de paises en vías de desarrollo....

"(...) Ya hace algunos días de la publicación de los datos de ocupación de la primera parte del año y esconden un drama importante.

Me estoy refiriendo a que por primera vez en la historia España supera los 16 millones de personas inactivas. Normalmente los datos de la Encuesta de Población Activa sólo se centra en parados y ocupados y obvia ese otro grupo social. 

El asunto es relevante porque de los primeros dependen los ingresos por cotizaciones que pagan las pensiones, y no han hecho más que menguar en los últimos cinco años, hasta situarse en poco más de 22 millones de personas. Y porque los segundos no aportan al sistema, al no estar ocupados ni buscando empleo. Serían estudiantes, personas trabajando en tareas domésticas, incapacitados y, ¡ojo! jubilados.

Algunos datos que traicionan la hipotética bonanza en el mercado laboral nos dicen que en el primer trimestre del año se cerró con 124.100 ocupados menos que el anterior, la mayor parte, 94.700 personas, decidieron no buscar trabajo y abandonaron la población activa. Al mismo tiempo, los inactivos aumentaron en 158.000 personas respecto al cierre de 2017. 

(...)  el mercado laboral cuenta con el máximo histórico de 16,1 millones de inactivos y una tasa de actividad del 58,46%, el nivel más bajo de los últimos doce años.  (...)

Resulta que ese histórico de inactivos se le suma una tasa de actividad de vértigo, casi un 60%. Nunca habíamos estado en esa tormenta perfecta de la desgana. Hemos pasado por momentos malos, pero eran coyunturales aunque fueran de largo recorrido. 

Ahora, por el contrario, el problema es técnico, estructural y de tendencia sociológica, no sólo económica. Pocos se dan cuenta que el sistema económico y el modelo de crecimiento español fabrica inactivos y reduce paulatinamente la tasa de actividad.  (...)

Recordemos que la ‘tasa de actividad’ es un índice que mide el nivel de actividad en el empleo de un país. Se calcula como el cociente entre la población activa y la población en edad de trabajar. Es una variable pocas veces nombrada pero muy importante en el crecimiento económico a largo plazo de un país, y tiene igual o mayor importancia que la productividad de éste.

El propio FMI ya nos ha avisado que, de seguir este ritmo, la tasa de actividad caerá por debajo del 50%. De hecho, el casi 60% actual es una cifra propia de países en vías de desarrollo y no de uno englobado en la Europa ‘de vanguardia’ en la que teóricamente vivimos. 

El mismo FMI advierte de que como nos pongamos la pilas con políticas de choque el problema puede ser bíblico. Nos advierten de que el envejecimiento de la población mermará de forma considerable la tasa de participación en el mercado laboral.

Según las previsiones demográficas de Naciones Unidas, el porcentaje de esta participación laboral bajará un promedio de cinco puntos y medio en los próximos 30 años si no hay políticas que lo eviten, con España en el grupo de los peor parados. Por cierto, el mismo nivel que se estima para Bélgica, Italia y Portugal. No estaremos solos.

Pero si ya es preocupante para lo que significa laboral y socialmente este casi seguro descenso de la tasa de actividad, lo peor estaría por llegar en el ámbito de la productividad. Un descenso de la tasa de actividad de 5,5 puntos como el que el FMI proyecta se traduce en un recorte de la producción de tres puntos porcentuales en una economía desarrollada. En España no hay manera de crear empleo creciendo por debajo del 2,4%, por lo que hagan cuentas.   (...)

¿Cómo lo solucionamos? Pues con algo que tiene que ver, como he dicho muchas otras veces, con modificar el modelo productivo y crecimiento de este país, atrayendo talento tecnológico, inmigración laboral de otros países y estimulando el ahorro privado. 

No sólo poniendo robots se arreglan las cosas, hay que prepararlo todo para que sean efectivos, productivos y complementarios al sistema que tengamos. De momento, seguimos en el anden, esperando un tren que podría ser que ya pasó. Lo veremos pronto. Cuando anuncien el horario del próximo convoy."                      (Marc Vidal, 04/05/18)

Otra transición eléctrica con otros beneficiarios

"(...) En la actualidad se avecina una nueva transición energética de trascendencia crucial. El rechazo a la contaminación de los combustibles fósiles y el Acuerdo de París exigen abordar la des-carbonización de la economía mundial. A la vez se ha producido una enorme reducción de los costes de la electricidad eólica y solar, que puede competir sin necesidad de primas con las centrales fósiles y nucleares.

De esta forma un gran problema de deterioro ambiental ha encontrado una magnífica solución en la que las energías fósiles (básicamente carbón y gas) van ya a poder ser sustituidas de forma competitiva por energías renovables para producir electricidad. 

Esa electricidad “verde”, será la que a su vez podrá reemplazar a la tercera energía fósil: el petróleo (gasolina y gasóleo) en la movilidad y el trasporte y al gas en la climatización (bomba de calor).

La conveniencia de esta transición a las renovables a nivel planetario es todavía más evidente y urgente en un país como España que no tienes recursos fósiles y en cambio cuenta con ventaja comparativa en tecnología y recursos solar y eólico.

Como se ha señalado las energías eólica y solar ya no necesitan primas pero, en el caso de España, si es necesario que se eliminen las incertidumbres existentes para poder financiar sus proyectos. La principal es que, al estar mal diseñadas las subastas que se han convocado, la remuneración no queda definida por el precio de la puja que haya ganado, sino por un diferencial respecto al precio del mercado spot. 

El precio futuro de este mercado es incierto pero además decreciente, en la medida en que precisamente la entrada de las energías renovables seguirá contribuyendo como ya sucede a reducir los precios del mercado.

Otras incertidumbres provienen de la continuidad, o no, de las actuales centrales de carbón y nuclear y deberían ser clarificadas por el Gobierno, que tendría que establecer la evolución del mix de energías más conveniente para acelerar la transición a las renovables.

Las empresas e instituciones podrían de esta forma financiar grandes granjas hibridadas y con almacenamiento de centrales eólicas y fotovoltaicas y los auto-consumidores producir una electricidad fotovoltaica que no fuera tratada, como hoy, de forma punitiva.

Otra característica a destacar de las energías renovables es que estas rompen las altas barreras de entradas existentes para producir electricidad (fundamentalmente el gran tamaño de las centrales), lo que posibilita una concurrencia de agentes innovadores que no sólo suministren energías como commodities intermedias sino servicios finales como movilidad, almacenamiento, climatización, etc. gestionables a través de Internet y blockchain. Esto sí que determina la aparición, por fin, de competencia en el sector eléctrico.

Sin embargo la transición a las renovables no sucederá de forma inercial, ya que tiene que superar dos problemas: uno respaldar su intermitencia y aleatoriedad, que es tecnológicamente resoluble y otro económico que es la inviabilidad de mantener todo el exceso de centrales, almacenamientos y suministros fósiles y nucleares con su histórica sobre-remuneración, cuando existe una alternativa más barata y no nociva para el clima y la salud.

Ante este cambio que se avecina las grandes eléctricas ya se han adelantado a pedir sus recurrentes “beneficios caídos del cielo” del BOE, amenazando con el cierre de centrales de carbón y nucleares si el Gobierno no aprueba un aumento de su remuneración. 

La sustitución de las energías fósiles por las renovables y por la electricidad se hará de forma progresiva a lo largo de un periodo de transición, pero es posible que sea más rápida de lo que se anticipa. 

En los próximos 10 años puede cambiar el mundo energético actual a nivel global y eso no podrá ser frenado en España, por lo que las empresas eléctricas dominantes tienen que dejar de presionar para aumentar su remuneración en centrales fósiles y nucleares, e innovar y aportar más valor a sus clientes y a la sociedad.

El Ministerio de Energía tiene que dejar de temer un apagón ya inviable al aparecer la competencia y atreverse a revisar globalmente una regulación que, no sólo no revela los costes incurridos, sino que supone un freno a las renovables.

El Ministro tiene que salir del bucle delirante en que se ha metido de “obligar a las empresas” a prolongar la explotación de sus centrales fósiles y nucleares para acabar aumentándoles a cambio todavía más su retribución.

Como dice el título del artículo se abre el escenario de una nueva transición energética a las energías renovables pero las empresas eléctricas dominantes que obtuvieron grandes beneficios en la transición a una competencia que nunca llegó no pueden seguir obteniéndolos con el advenimiento de la competencia – en este caso real – liderada por las renovables. 

Si lo lograran se frenaría dicha transición y volverían de nuevo a perjudicarse los consumidores."          (Martín Gallego Malaga, ingeniero de minas y economista, Economistas Frente a la Crisis, 10/05/18)

La Liga convertirá a Italia en un paraíso empresarial neoliberal, compitiendo con Irlanda en la carrera para ofrecer los impuestos más bajos a las empresas en Europa. La tragedia es que los italianos más pobres votaron abrumadoramente a dos fuerzas que ahora están creando el gobierno más pro-rico en la historia de Italia. Peor aún, pues podría ser el comienzo de un futuro político de extrema derecha

"(...) La opinión de que "los bárbaros populistas han conquistado Roma" es un gran malentendido. Lega ya ha gobernado durante nueve años en los gobiernos de Berlusconi apoyando todas las políticas neoliberales que han favorecido las finanzas, los negocios y la integración europea que ahora critican. (...)

El resultado es que -salvo la retórica- las políticas neoliberales a favor de los ricos dominan la nueva agenda del gobierno, teñida de una sombra de populismo, con una acción modesta a favor de los pobres y una dura acción antiinmigrante. (...)

Entre las Cinco Estrellas del movimiento fundado por Beppe Grillo, no se ha encontrado una 'estrella polar' para su proyecto político; la única prioridad ahora es el reclamo de poder, independientemente del tipo de alianza y programa. 

(...) solo un posible ministro de trabajo de izquierda, Pasquale Tridico, renunció después de que se anunció el programa. (...)

La debilidad fundamental de las Cinco Estrellas está en su propia postura post-ideológica; con la 'casta' política como su principal enemigo, y la ilusión de ir más allá de la división izquierda-derecha, todavía tienen que aprender cómo usar el poder político para lidiar con intereses de clase contrastados, y cómo sus políticas pueden sostener o destruir sus consensos electorales.

 En contraste, La Lega ha fortalecido sus raíces ideológicas de derecha, proporcionando identidades y una visión del mundo para sus votantes. No es de extrañar entonces que muchos italianos de la clase trabajadora y más pobres, después de dar la bienvenida a la naturaleza antiestablishment de las Cinco Estrellas, terminen ahora como votantes de la Lega.

 El programa del gobiernoLa asimetría entre una Lega con prioridades claras -en términos de clase y nación- y un 5 Estrelas con su única preocupación de llegar a un acuerdo ha producido un programa gubernamental que incluye algunas de las medidas  generales de las Cinco Estrellas sobre la legalidad y la renta mínima, pero son mayoría las medidas prácticas diseñadas por Lega - sobre impuestos e inmigración. 

 Las demandas para renegociar los tratados europeos y restaurar la soberanía nacional en algunas áreas son suficientes para abrir una confrontación retórica con Bruselas, y mucha atención de los medios, pero tienen poco contenido concreto.

La política específica más importante que introducirá el nuevo gobierno es la versión italiana del "impuesto fijo"; las empresas y las personas pagarán 15 o 20% de los impuestos a la renta, en comparación con el 43% actual para la categoría de mayores ingresos. Se establece claramente que no se introducirá ningún impuesto a la riqueza (Italia ha sido criticada a menudo por la UE por haber cancelado los impuestos inmobiliarios a los propietarios).  

Se reducirán los controles impositivos sobre la gran cantidad de pequeñas empresas y autónomos de Italia, básicamente legalizando la evasión de impuestos para un gran número de votantes de derecha, de ingresos medios y altos. Para las firmas financieras y los bancos, no se implementará ningún control o límite sobre sus actividades. 

 Esto convertirá a Italia en un paraíso empresarial neoliberal, compitiendo con Irlanda en la carrera para ofrecer los impuestos más bajos a las empresas en Europa, ofreciendo un espacio para la supervivencia de las pequeñas empresas de Italia dramáticamente afectadas por una década de crisis.

 De esta forma, la transferencia de ingresos al 20% más rico de los italianos será enorme, y los más ricos serán los que más se beneficiarán. Berlusconi nunca habría sido capaz con sus mayorías pasadas de introducir una agenda pro-rica.Tales medidas son las más fáciles de implementar (...) Más difícil es la implementación de la única medida "a favor de los pobres" defendida por las Cinco estrellas: el llamado "ingreso ciudadano".  

En el programa, esto se reduce a una ayuda a los ingresos de € 780 por mes durante un máximo de dos años para los italianos desempleados (ningún residente con ciudadanía extranjera lo obtendrá) listo para aceptar cualquier oferta de trabajo; no se menciona una cifra para los destinatarios potenciales y la financiación para su implementación. 
Pero el éxito más oscuro del Lega en el programa gubernamental es el capítulo sobre migrantes, que contempla detener los flujos de refugiados, cambios en las normas europeas de asilo y libre circulación, y proponer la repatriación de los 500,000 inmigrantes con estatus irregular ahora presentes en Italia. Combinado con duras medidas sobre la ley y el orden, esta política atiende al "efecto miedo" que está detrás del crecimiento del apoyo de Lega.  

Bolivia, lejos de pedir ayuda al FMI, afianza exportaciones

"El vicepresidente Álvaro García Linera, fue taxativo al descartar la posibilidad de que el país pida ayuda financiera al Fondo Monetario Internacional (FMI), y destacó que el de Bolivia, constituye hoy el único modelo económico exitoso de la región, con un crecimiento planificado superior al 4,5 por ciento, el cual será verificado por el Banco Mundial.

García Linera señaló que desde 2003, Bolivia no recurre a esa organización financiera, como sucedía anteriormente cuando el país tenía problemas en su economía interna. E indicó en este 2018, por quinto año consecutivo la economía boliviana será la que registre mayor crecimiento en América Latina.

Sin referirse a la crisis argentina, lamentó que otros países de la región atraviesen por una situación extrema de crisis que les obliga a recurrir al FMI y soportar las condiciones que se les imponga para acceder a un crédito que les ayude a estabilizar su economía.

Esta estabilidad responde al diseño de un modelo económico basado en pilares sustentables y sólidos dentro de los que figuran la recuperación del excedente económico, la redistribución de la riqueza, la nacionalización de empresas, la bolivianización de la economía y la creciente diversificación económica, dijo. Este modelo funciona y va a seguir funcionando por una década y media más. Tiene suficiente combustible para llegar muy lejos, complementó el vicepresidente del Estado, añadió.

Bolivia, en los últimos 12 años sacó a la población de la extrema pobreza en un 20 por ciento, cifra que no fue alcanzada por ninguna nación vecina y se mostró confiando en que en los siguientes meses habrá más flujo económico por el incremento en el precio de los minerales, la soya, el precio del gas e hidrocarburos y otros productos de exportación.

A pesar de la crisis del precio de las materias primas, logró ahorrar y fue cauto en no despilfarrar el dinero que le llegó después de decretar la nacionalización de los hidrocarburos en 2006, amparado en los cuantiosos ingresos que le dan las exportaciones de gas natural (que le vende a Brasil y Argentina). Le llaman "el milagro económico boliviano”.  (...)"             

(Sullkata M. Quilla. Antropóloga y economista, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE), ALAI, 21/05/18)