5.8.16

Desde 2013, con el consentimiento de Bruselas, la austeridad se relajó y el déficit estructural creció. Una vez conseguido el objetivo de mantener el “Régimen” de Rajoy... Bruselas exige de nuevo austeridad, bajo amenaza de cierre del grifo del BCE

"(...) el declive de la socialdemocracia no tiene vías de solución -solo Jeremy Corbyn y Bernie Sanders resisten a duras penas-. Como dice un seguidor de este blog “Las ideas solo se afirman frente a las opuestas. La socialdemocracia no se encontrará a sí misma si no es en oposición al neoliberalismo”. Pero allá ellos. (...)

El pensamiento gregario dominante en la Eurozona tiene un carácter destructivo al imponer recetas cuyos supuestos macroeconómicos fundamentales no se basan en la realidad. (...)

¿Por qué entonces neoconservadores, neoliberales, la mayoría de los socialdemócratas, economistas neoclásicos, élites económicas, medios de comunicación tienen tanta aversión al uso de la política fiscal? El gran Michal Kalecki ya en 1943 en Political Aspects of Full Employment exponía tres razones por las que a las élites no les gustaba, y sigue sin gustarles, la idea de utilizar la política fiscal como instrumento de política económica. 

 Un sistema sin una política fiscal activa significativa supone colocar en el asiento del conductor a los hombres de negocios; y sus “animal spirits” pueden determinar el estado de la economía. “Esto le da a los capitalistas un poderoso control indirecto sobre la política del gobierno”.

 Pero es que además, el gasto público pone en tela de juicio un principio moral de la mayor importancia para la élite: “Los fundamentos de la ética capitalista requieren que te ganarás el pan con el sudor -a menos que tengas los medios privados suficientes-”.

 Finalmente, y quizás la más importante, a los hombres de negocio no les gustan las consecuencias del mantenimiento del pleno empleo a largo plazo. “Bajo un régimen de pleno empleo permanente, el miedo dejaría de desempeñar su papel como medida disciplinaria…”.

Ganaron tiempo pero no cesan en su empeño

Los defensores de la austeridad intentan cambiar el modelo social, privatizar todo -incluida la sanidad y la educación-, forrarse a nuestra costa. Y para ello la labor de desinformación es vital, clave, porque al manipular y ocultar el origen de la crisis permiten que esta agenda se alcance, aun a costa de los ciudadanos. Puro Totalitarismo Invertido. Y lo saben, y por ello levantaron el pie del acelerador en el período 2013-2016.

Los datos de la Comisión Europea muestran que para España en el período 2010-2013 la política fiscal fue tremendamente contractiva. El déficit estructural se recortó desde niveles superiores al 7% del PIB a cifras próximas al 2%. 

En un contexto de desapalancamiento del sector privado ello supuso una gravísima recesión económica. Pero desde mediados de 2013, con el consentimiento de Bruselas, la austeridad se relajó. El déficit estructural ha crecido en el período 2014-2016.

Una vez conseguido el objetivo, mantener el “Régimen”, Bruselas exige de nuevo la austeridad presupuestaria –concentrada en 2017-, con la contracción adicional que ello implicará para nuestra economía, apoyándose si hiciera falta en la amenaza de cierre del grifo del Banco Central Europeo.

 La excesiva deuda total (4,1 billones de euros al cierre de 2015) y externa (1,1 billón de euros al final de 2015) nos hace tremendamente vulnerables a un aumento de la aversión al riesgo en los mercados financieros o a un cierre del grifo del BCE (ambos, aversión y grifo del BCE, están interconectados). En ese caso España entraría en un círculo vicioso. ¡Queda claro que algo no funciona en la zona Euro!"                       (Juan Laborda, Vox Populi, 30/07/16)

Italia, ante el precipicio tras el Brexit

"Desde hace un mes Italia ha copado las primeras páginas de los periódicos europeos.

 The Economist le ha dedicado una llamativa portada el pasado 9 de julio, “The Italian Job”, donde se retrata el actual presidente del Consejo Matteo Renzi en un autobús a punto de precipitarse por un barranco, mientras que el Financial Times no deja de recordar que el Belpaese es actualmente el eslabón más débil de la Eurozona.

 La crisis de los bancos italianos, según el rotativo británico, podría ser más explosiva que el Brexit y dar el golpe de gracia a la moneda única.  (...)

Los mercados financieros se han fijado en la banca italiana justo después del voto británico a favor del Brexit. Su banco más emblemático y a la vez el más antiguo del mundo, el Monte dei Paschi, se situó al borde de la quiebra al caer sus acciones a menos de la mitad de su valor inmediatamente después del referéndum británico. 

El presidente Matteo Renzi ha esquivado desde hace más de un año, con maniobras dignas de la mejor tradición italiana en el malabarismo político, el probable rescate europeo a la banca, el cual obligaría a aplicar la nueva directiva europea del ‘bail-in’, o rescate interno, que atribuiría pérdidas a los inversores/ahorradores italianos. 

Esto podría dañar peligrosamente la popularidad del presidente antes del reférendum de octubre sobre la constitución, en el que Renzi se juega la presidencia y su carrera política.  (...)

La actual situación podría ser una oportunidad para la burocracia europea, tutelada por las élites financieras internacionales, para forzar una reforma bancaria parecida a la llevada a cabo en el Estado español en 2012, que abriera el sistema bancario al capital extranjero y diluyera la estrecha relación entre las estructura de poder político y financiero a nivel nacional. El objetivo de estas reformas sería facilitar la europeización del sistema bancario, transitando hacia la unión bancaria europea.

Sin embargo, la unión bancaria nació con numerosos problemas, por lo que en realidad se parece más a una desunión bancaria.

 El más importante de ellos es la falta de un sistema común de cobertura de depósitos, dado que Alemania se ha opuesto a dotar significativamente un fondo que podría acabar compensando a depositantes no alemanes. 

En segundo lugar, el mecanismo creado para la supervisión bancaria común, que forma parte del BCE, aun tiene muchos aspectos por definir, y no incluye la supervisión de las entidades más pequeñas, lo que puede suponer un riesgo.

 Esto  también tiene como principal causa la oposicón del gobierno de Merkel, el cual peleó para dejar fuera del control del BCE las cajas alemanas, que suponen el 20% de los activos bancarios del país. (...)

 A juzgar por los elementos sobre la mesa Renzi tendría tres salidas a la actual crisis. 

La primera sería saltarse las normas de la UE y poner en marcha un rescate público a nivel nacional que no aplique pérdidas a los inversores/ahorradores en deuda subordinada. Esto parece casi imposible (...)

La segunda opción sería solicitar el rescate y aplicar el bail-in de forma suave, ofreciendo compensaciones a los inversores que sufran pérdidas. Renzi cuenta con el apoyo de Merkel para llevar a cabo la opción de rescate suave, pero tal opción aunque suavizada no deja de ser arriesgada ya que es difícil evaluar cuál será la reacción de aquellos que pierdan parte de sus ahorros, y cuál sería el impacto de esta estrategia sobre su popularidad antes del referéndum de octubre.

 Finalmente, la última opción y la preferida por Renzi sería la de alargar la situación posponiendo las reformas, a base de dilatar las negociaciones para intentar llegar a octubre sin hacer nada. La viabilidad de esta opción dependerá del dictámen de los tests de estrés de la Asociación Bancaria Europea que se publicarán el viernes (...)

Más allá del sinvivir del día a día dedicado a ir sorteando una a una de forma precaria las actuales crisis europeas, un análisis calmado y con cierta perspectiva debería permitirnos ver la relación entre la camisa de fuerza política que supone el euro con la situación de insolvencia de la banca en la periferia europea, así como con las medidas neoliberales de austeridad aplicadas bajo el pretexto del incremento de la competitividad. 

La disfuncionalidad de la unión monetaria europea, los altísimos niveles de deuda tanto privada como pública y el fracaso de la banca privada en todas las economías de rentas altas, junto con la aplicación de políticas de austeridad han creado una situación de degradación social y económica que debe abordarse con valentía.

Sortear la siguiente crisis con un remiendo más y a base de malabarismos no cambia la dinámica histórica material que está haciendo que las gentes europeas se harten y expresen su malestar a la primera oportunidad que se les presenta en contra de lo que entienden que es una Unión Europea carente de democracia.

 Los líderes europeos siguen sin presentar propuestas que ofrezcan un futuro viable y esperanzador para Europa, por lo que los nuevos partidos de izquierdas, nacidos de la actual crisis de la Unión Europea, deberían trabajar en dibujar los horizontes pacifistas y solidarios para Europa que la actual Unión Europea niega."                  (Sergi Cutillas, Steven Forti, Otras miradas, Público, 28/07/16)

Por qué Trump será presidente de Estados Unidos: los 5 argumentos de Michael Moore

"(...)  El documentalista Michael Moore publicó un artículo en su web oficial la semana pasada titulado 5 reasons why Trump will win (5 razones por las que Trump ganará las elecciones). En él expone las principales ventajas, a su parecer, del candidato del partido republicano sobre Hillary Clinton, del partido demócrata.

 “Les dije que Trump ganaría la candidatura republicana y ahora tengo que darles una noticia aún más terrible y deprimente: Donald J. Trump ganará en noviembre”, escribió Moore en su introducción. “Nunca en mi vida he deseado tanto que alguien demuestre que estoy equivocado”. El artículo ha sido ampliamente compartido en redes sociales.

El director, militante del partido demócrata y uno de los principales críticos de la administración de George W. Bush, expone en cinco puntos las razones por las Trump se llevará la elección en Noviembre a pesar de sus controversiales posturas sobre la migración, el terrorismo y la economía. Aquí presentamos un resumen de cada punto.

1. Un sector de la clase obrera lo verá como un aliado. Moore asegura que los estados de Michigan, Ohio, Pennsylvania y Wisconsin verán en Trump una esperanza para la crisis económica que han enfrentado por años. Esto después de que el candidato ha amenazado a las empresas manufactureras de sanciones fiscales si mueven sus plantas a otros países. 

El director hace una comparación entre los votantes de esta región y los británicos que apoyaron el Brexit, quienes están endeudados, deprimidos y enojados con su situación económica. “Se convencerán de que Donald Trump ha llegado para limpiar la casa: No tienes que estar de acuerdo con él, no tiene que caer bien. Es un cóctel Molotov para enviar un mensaje a esos bastardos”.

2. Es un hombre blanco. Trump, según Moore, también encontrará el apoyo de un numeroso grupo de hombres que ven como una amenaza del creciente poder de las mujeres, gays y miembros de otros grupos étnicos en la política y la sociedad estadounidenses. 

“¿Dejaremos que una mujer nos gobierne por ocho años? Después habrá gays y personas transgénero en la Casa Blanca. Para entonces habrá animales dirigiendo al país. Esto debe parar”, escribe el cineasta con tono sarcástico.

3. Las políticas de Clinton. Moore asegura que la candidata demócrata no es su primera opción y tampoco la del 70% de los votantes. Ella, según el director, representa la vieja guardia de la política estadounidense e inspira desconfianza por sus cambios de postura sobre temas cruciales como el matrimonio igualitario. 

Moore agrega: “Su voto a favor de la guerra en Irak me hizo prometer que nunca votaría por ella. Sé que nos meterá en algún tipo de acción militar si gana las elecciones. Solo para evitar que un protofascista se convierta en nuestro presidente, romperé mi promesa”.

4. Los simpatizantes de Bernie Sanders no estan muy convencidos de votar por ella. Aunque muchos de los seguidores de Sanders han expresado su apoyo a Clinton, esto no quiere decir que convencerán a otros a salir a votar por ella, asegura Moore.

 “Los jóvenes (que apoyaron a Sanders) no votarán por Trump, algunos votarán por una tercera opción, pero muchos se quedarán en casa. Hillary Clinton tendrá que darles una muy buena razón para obtener su apoyo”, señala Moore.

5. Algunos votarán por Trump para enviar un mensaje. De acuerdo con el cineasta, un sector de la población podría elegir a Trump como una especie de advertencia para el deteriorado sistema político en Estados Unidos que se niega a cambiar.

 “El enojo hacia el sistema hará que la gente vote por Trump, no porque estén de acuerdo con él, no porque les guste su fanatismo o su egocentrismo, simplemente porque pueden”. (...)"                 (Mónica Cruz, El País, en Other News, 27/07/16)

Los golpistas han regalado una soga a Erdogan para que se ahorque solo

"Entre los países que desean ver derrocado a Tayyip Erdogan están EEUU, Alemania, Francia, Israel, Arabia Saudí, Egipto, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Siria e Irak, entre otros, aunque el único con capacidad de hacerlo es EEUU, aliado acusado por las autoridades turcas de haber organizado el motín militar del 15 de julio. (...) 

Días después de la chapuza intentona golpe de Estado del 15 de julio, tres elementos se destacan para aumentar la confusión sobre los hechos:

.Que la base militar de la OTAN de Incirlik (el almacén de armas nucleares más grande de la Alianza Atlántica fuera de EEUU) ha sido el centro de las operaciones de los golpistas. ¿Ofrecerá el Pentágono alguna explicación al respecto?

.Que los golpistas, a pesar de darse cuenta de que el plan había sido descubierto antes de empezar, decidieran seguir. Según algunos diarios de Oriente Próximo, los rusos desde su base militar en Hmeymim (Siria) interceptaron las comunicaciones de los golpistas cuatro horas antes del inicio del golpe y avisaron al Gobierno de Erdogan.

.Que el equipo de Erdogan dejó que el golpe sucediera, organizando apresuradamente el teatro de su fracaso. Ahora tendrá tres largos meses de estado de emergencia para difundir terror y pánico entre la población y vengarse de todas las voces críticas. (...)

Dichos elementos se añaden a otros datos de interés: que los golpistas no querían matar o arrestar a Erdogan, provocando una guerra civil. La situación actual parece la que podrían desear: la suicida purga que está realizando el Sultán contra decenas de miles de personas, muchas pertenecientes a los centros del poder, cumpliría con dos de los objetivos de los sublevados:

Eliminar, a mano de un Erdogan absolutamente desatado, a aquellas fuerzas que en el futuro podrán ser obstáculos al avance de los planes de los golpistas. Han sido represaliados, hasta hoy, cerca de 8.000 policías, 6.000 soldados, 103 almirantes y generales, 3.000 jueces y fiscales, 15.000 empleados del Ministerio de Educación y 8.777 del Interior, 21.000 maestros, 30 de los 81 gobernadores provinciales (arrestados) y 34 periodistas, entre otras miles de personas.

El proceso de demonización de Tayyip Erdogan iniciado por los medios de comunicación occidentales y árabes, y semejante al que sufrieron Sadam Husein, Gadafi y Asad, facilitará su cese incluso violento. (...)

La fragmentación social y la inestabilidad política de Turquía, serán explotadas por EEUU y sus aliados árabes e israelíes, para conducirla a las puertas del infierno, y acabar con Erdogan. Les costará: el líder turco ha aprendido del error de su hermano egipcio Mohamad Mursi, y está formando un ejército ideológico fiel para neutralizar al Ejercito clásico, como lo hizo el ayatolá Jomeini, creando a Pasdaran, los Guardianes Islámicos, y una docena de grupos paramilitares.

 Desde la organización juvenil del Partido de Justicia y Desarrollo y de las cerca de 80.000 mezquitas, cientos de miles de hombres han formado grupos parecidos a los camisas negras de Mussolini, haciendo sus prácticas en el escenario de la guerra de Siria. Éstos se integrarían en el Ejército, para cambiar radicalmente su naturaleza, eso sí, siempre y cuando el Pentágono se quedase mirando, cruzándose de brazos. (...)

Vladimir Putin, quien será el primer mandatario en recibir a Tayyip Erdogan después del susto a principios de agosto –y acaba de conocer la decisión tomada por la OTAN en la cumbre de Varsovia de aumentar el cerco militar alrededor de Rusia– ahora sí que podrá pedirle a Erdogan que bloquee el plan de EEUU de tener una flota permanente en el Mar Negro. 

A cambio dejará de jugar con la cuestión kurda y descongelará el proyecto del gasoducto del Corriente Turco: Turquía ganará millones de euros y rublos, y Rusia podrá prescindir de los gaseoductos de Ucrania e impedir que EEUU controlase el flujo de gas que recibe Europa desde esta región.  (...)

En 2012, Barak Obama ideó que en vez de acabar con Asad lo mejor sería convertir Siria es una trampa donde Rusia, Irán, Turquía, Hamas, Hizbolá, Arabia Saudí, incluso Israel, desgastasen sus fuerzas. 

A Turquía la castigó por “colaborar con los enemigos” y con el fin de mantenerla en la órbita del Occidente, le hundió en Siria y neutralizó su montaje de la crisis de refugiados; armó a la rama siria del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK), respaldó a organizaciones de derecha religiosa como el Movimiento Gülen, y puede que la CIA siga alimentando las “células dormidas” de los Lobos Grises, Ergenekon, o la ‘contraguerrilla’ que es la rama turca de la red de Gladio experta en las operaciones de “bandera falsa”.

 Washington ahora fortalece sus bases militares en Irak, sobre todo en la región kurda, donde planea levantar otras cinco bases (y éste fue uno de los siete motivos de la ocupación de Irak), mientras disfruta de ver cómo el Donald Trump turco, “va calentando su casa, utilizando de combustible sus vigas y puertas”.           (Nazaním Armanian, Público, 25/07/16)

4.8.16

Y Bruselas se apiadó de nosotros... Van de perdona vidas. Es un paripé. Como premio, dos tazas más de austeridad para 2017... ¡Qué cachondos! ¿Nos toman el pelo? Sin duda alguna

"(...) Al final no corrió la sangre al río. Bruselas decidió apiadarse de nosotros, perdonando a última hora la multa tanto a España como a Portugal por no cumplir con los objetivos de déficit público marcados. A cambio impone más deberes al nuevo gobierno: ahorrar 15.000 millones de aquí a finales de 2017.

 Van de perdona vidas, cuando en realidad todo estaba y está amañado, bien amañado. Es un paripé, apariencia, puro teatro del Barroco. La austeridad ha fracasado y lo saben. Por eso desde mediados de 2013 permitieron una expansión fiscal al ejecutivo del PP.

 Se trataba de razones estrictamente políticas: mantener al “Régimen” patrio que forma parte de la estructura de poder de las élites extractivas paneuropeas. (...)

Pero fíjense en las palabras del comisario europeo de asuntos económicos, el socialista Pierre Moscovici, no tienen desperdicio. “Tras años de esfuerzo, la gente no lo iba a entender”. Pues eso, tras hacer la vista gorda para que no llegaran “los populistas”, como premio, dos tazas más de austeridad pero todo para 2017, no vaya a ser que al final en las actuales negociaciones para formar el gobierno patrio haya sorpresas. ¡Qué cachondos! ¿Nos toman el pelo? Sin duda alguna. (...)

En el trasfondo de todo, la salida en falso de la actual crisis sistémica. En su momento no se hizo aquello que era óptimo y eficiente, económica y socialmente, para hacer frente a los orígenes y las causas que llevaron a la economía mundial a la actual crisis sistémica. Se prefirió ganar tiempo y defender los intereses de quienes la generaron, la élite bancaria. Por eso ahora estamos en una situación parecida a 2007.

 Y siguen igual. El consenso en las élites extractivas europeas sobre la austeridad no se basa en ninguna comprensión lógica del sistema monetario moderno e ignora deliberadamente muchas de las opciones reales que están a disposición de los gobiernos emisores de moneda “fiat”. (...)

Las élites extractivas presionan para seguir manteniendo comportamientos y estructuras institucionales que limitan las capacidades de gasto de los gobiernos. Se trata, como afirma Bill Mitchell, “de restricciones voluntarias heredadas de los días del patrón oro, perpetuadas por la ideología de la economía de la corriente dominante para constreñir al gobierno y dotar de una mayor laxitud a la actividad del mercado privado”. 

Los límites de deuda pública aceptados por los gobiernos son, en definitiva, un ejemplo clásico de restricción voluntaria. (...)"                 (Juan Laborda, Vox Populi, 30/07/16)

400.000 habitantes de la Inglaterra profunda se manifestaron en Londres contra la prohibición de la caza del zorro, una de sus últimas industrias... ¡Si uno fuera adivino habría podido ver cómo el brexit se incubaba en esa marcha de hace quince años!

"El 22 de septiembre de 2002 una enorme marcha recorrió las calles de Londres. Unas 400.000 personas, provenientes del campo británico y de pequeños poblados rurales, convergieron sobre la capital para protestar contra distintas amenazas a su “modo de vida”. 

El detonador de esa multitudinaria protesta fue una ley por la cual se prohibió la cacería de zorros con perros. En ese deporte ancestral, jaurías de sabuesos, seguidos por tropeles de jinetes con chaquetas rojas, saltan vallas de piedra para perseguir —y matar— a un aterrado pero astuto zorro.

 Los bienintencionados legisladores, en Westminster, habían decidido salvar 20.000 zorros que cada año morían en las campiñas del Reino Unido. Pero no calcularon que 400.000 habitantes de la Gran Bretaña profunda invadirían Londres para protestar.

Uno habría esperado que en esa marcha desfilaran solo aristócratas cazadores. Y en efecto, seguramente entre ellos había un puñado de nobles que se levantan al alba para zorrear entre la niebla.

 Otros tantos serían gentleman farmers, criadores de perros y de caballos de esos que tapizan sus salones con chintz y sus cuerpos con tweeds verdes. Pero ni aun si sumáramos los habitantes de todas las mansiones como Brideshead y Downton Abbey se habrían podido reunir un décimo de esos 400.000 manifestantes. ¿Quiénes eran los otros?

Los “otros”, la gran mayoría en esa marcha, eran simplemente campesinos. O ni siquiera eso. Por supuesto que había pequeños granjeros cultivadores de lúpulo y almendros en Kent, lecheros de Warwickshire y hasta pescadores de Cornwall… 

Pero junto a estos campesinos verdaderos marchaba una multitud de ciudadanos de provincia, de pueblitos pequeños y medianos, sin relación directa con la agricultura y mucho menos con la cacería de zorros.

Esa multitud portaba pancartas que constituían un verdadero catálogo de presas atrapadas en las cacerías de la globalización. Junto a los cazadores auténticos marchaban asociaciones de obreros y mineros tempranamente jubilados por la deslocalización de fábricas y el cierre de minas. 

A muchos de estos proletarios no les alcanza la pensión para vivir en las ciudades cada vez más caras de Inglaterra. Así que sobreviven relegados en pueblitos donde su resentida ociosidad llena los pubs, o donde —los más emprendedores— se han reciclado en feriantes o taxistas sin mucho éxito.

Asimismo, habían marchado hasta el centro de Londres grupos de viejos inmigrantes paquistaníes, indios o de las Antillas británicas. Almaceneros, peluqueros, quiosqueros. Minúsculos comerciantes afectados por la declinación y el despoblamiento de las zonas rurales. Pese a su variedad de orígenes, ocupaciones y motivos, esa enorme masa coincidía en dos quejas. 

Una era contra el centralismo del Estado británico, siempre más preocupado de las ciudades populosas que de los pueblos y el campo (una queja compartida por las provincias de medio mundo). La segunda queja principal era contra la Unión Europea y sus políticas. Esas quejas habían logrado el milagro de unir en el resentimiento a la derecha y la izquierda tradicionales. 

Los agricultores ingleses empobrecidos marchaban con los obreros jubilados y arrinconados en las provincias. Hasta se habían sumado a ellos los viejos inmigrantes de la Commonwealth, que ahora se veían amenazados por nuevos inmigrantes europeos dispuestos a trabajar por menos dinero.

Áreas de resentimiento y miedo al futuro. ¡Si uno fuera adivino habría podido ver cómo el brexit se incubaba en esa marcha de hace quince años! Pero no soy adivino. Entonces, lo que capturó mi atención fueron los zorros. Uno de los rasgos más excéntricos de aquella protesta fue que varios de sus protagonistas decidieran desfilar disfrazados de zorros.

 Pretender que los propios zorros protestaran contra la ley que prohibía que los cazaran me pareció un rasgo de humor negro, típicamente británico. Ahora, tras el referendo que decidió el Brexit, esos disfraces de zorros me parecen simbólicos. 

Aquella no era una multitud de cazadores, sino de perdedores. La inmensa mayoría no tenía caballos que montar, ni siquiera perros de presa. Más bien, ellos se sentían como las presas, los zorros perseguidos y acorralados por la jauría de la globalización.

El Brexit no es una salida, es una huida. Y no es solo una huida de Europa. Se trata de una fuga del mundo moderno que, con su creciente integración, multiplica los desafíos y la consiguiente angustia. Por desgracia para quienes huyen, sabemos bien el resultado de estas cacerías globales: los sabuesos siempre acaban por alcanzar al zorro."                    (Carlos Franz, El País, 31/07/16)

2.8.16

Si Trump llega a ser presidente, por increíble que nos parezca, los mexicanos estaremos al borde de una nueva guerra con EE UU

"Si Trump llega a ser presidente, por increíble que nos parezca, los mexicanos estaremos al borde de una nueva guerra con EE UU. (...)

De ocurrir, es obvio que la nueva guerra no será militar: será una guerra comercial, económica, social, étnica, ecológica, estratégica, diplomática y jurídica.

Comercial, por la amenaza creíble de que EE UU abandone el Tratado de Libre Comercio e imponga aranceles a nuestras exportaciones. Económica, por el secuestro anunciado de las remesas que son la principal fuente de divisas para México. 

Social, por las deportaciones masivas de mexicanos indocumentados que recordarían episodios vergonzosos de confinamiento y persecución contra los japoneses residentes durante la II Guerra Mundial.

 Étnica, por el previsible encono que desataría esa política de deportación no solo en Estados Unidos (donde las tensiones raciales son cada día más graves) sino en México, donde viven pacíficamente más de un millón de norteamericanos. 

Ecológica, por la posible renuencia mexicana a cumplir con convenios en materia de agua en la frontera texana como respuesta a las agresiones estadounidenses. 

 Estratégica, por la nueva disrupción de la vida en la frontera (ya de por sí frágil y violenta) y la cancelación potencial de los convenios de cooperación en materia de narcotráfico. 

Diplomática, por las inevitables consecuencias que la aplicación de la doctrina nativista y discriminatoria de Trump tendría en todos los niveles y órdenes de gobierno en los dos países, estatales y federales, ejecutivos y legislativos. 

Jurídica, por el alud de demandas que someterían a las cortes individuos, grupos y empresas mexicanas, públicas y privadas, para defender sus intereses.

De ganar Trump, ningún país (ni China o los países de la OTAN) corre más peligro que México. Y ninguno ha sido lastimado más por él verbalmente. Ha repetido que “mandamos a la peor gente”, a “criminales y violadores”. 

En su discurso de aceptación evocó la muerte de una persona a manos de un indocumentado para inferir, a partir de ese episodio aislado, el peligro que los mexicanos representan para los norteamericanos (el asesino, por cierto, era hondureño). Los medios serios de EE UU han refutado con estadísticas y hechos objetivos esta supuesta agresividad de nuestros paisanos.  (...)

Ahora nos toca a nosotros mismos defendernos. (...)"               (Enrique Krauze, El País, 27/07/16)

El subempleo ha llegado para quedarse... los trabajadores a tiempo parcial, que lo son de forma involuntaria, alcanzan el 63,45%

"(...) La idea es sencilla. Las empresas deben poder contratar en cada momento exactamente lo que necesitan, sin ninguna traba que haga que se pierda un solo contrato, aunque sea por 10 minutos. 

Para ello se pusieron a disposición del empresariado español toda una serie de figuras contractuales cuyas normas jurídicas se redactaban en los grandes despachos profesionales, por supuesto los que defendían al capital, nunca a los trabajadores, antes de pasar a la redacción política en los Ministerios del ramo.

 Esta flexibilidad de entrada, tenemos figuras contractuales que tienen nombre de empresa o de sector, muchos de ellas impulsadas por la extinta CiU, no ha permitido reducir el drama del desempleo, pero tampoco la rotación o la precariedad. (...)

El siguiente paso ha sido ir reduciendo el coste del despido, petición del oyente que los empresarios han ido consiguiendo con algo más de esfuerzo, pero que al final han logrado imponer sus tesis, y ya se ha impuesto casi con carácter general los veinte días por año trabajado, cifra similar a nuestro entorno. (...)

Estas escuelas viven en un espejismo permanente que consiste en pensar que el coste salarial es lo que condiciona y explica la evolución del empleo, la eterna cantinela de la economía de oferta. Si logramos eliminar la negociación colectiva, el salario resultante será infinitamente menor, por lo que las empresas se lanzarán a contratar sin límite, aunque no tengan demanda efectiva. 

A esta apuesta se une la lucha sin cuartel contra la existencia de salario mínimo, ya que ello también introduce rigideces y reduce la cantidad de empleo.

 Estas escuelas lograron un gran avance con la reforma laboral de Rajoy de 2012. En la redacción se ve la pluma de muchos economistas de esta tendencia ideológica y que ha resultado vencedora: el número de trabajadores cubiertos por convenio se ha desplomado y hoy apenas supera el 50%

El resultado final es el esperado: los salarios se han desplomado y las condiciones laborales las decide de forma unilateral quien emplea. Es el escenario ideal para los que definen el trabajador como una mercancía (...)

Pero como no somos racionales, resulta que las dádivas que nos ofrece el sistema en forma de ocupación, que no empleo, no satisface nuestras expectativas, y redunda en que en España haya millones de trabajadores de los que aparecen como ocupados que lo están a tiempo parcial o temporal de forma involuntaria, aunque figuren como parte muy relevante del milagro económico español. 

Estas minucias no las captan los modelos econométricos por lo que no hay explicación del subempleo, es decir esos trabajadores/as que trabajan por horas o por minutos, pero que desearían hacerlo a tiempo completo.

 Esta estadística oficial, que en España no la realiza el INE como tantas otras, resultaría muy interesante para ver la tendencia del empleo y cuál es la cifra real de desempleo. En EEUU estas cifras se publican junto con el resto de estadísticas todos los meses, y en la actualidad la tasa total de desempleo se sitúa por encima del 8%, frente al 4,5% oficial. (...)

En España, según la OCDE, la cifra de trabajadores empleados a tiempo parcial que lo son de forma involuntaria alcanza el 63,45%, solo superado por Italia, Grecia y Eslovaquia y muy lejos de Francia (40%), Portugal (38,5%), Canadá (26,2%) y un abismo respecto a la media de la OCDE (17,4%). (...)

Con estas cifras lo que se ve es que, aunque la crisis ha sido simétrica para todos los países, las normas laborales y las inspecciones de trabajo en España han favorecido que el subempleo se dispare y lo peor, que ya sea una práctica de estrategia laboral por parte de las empresas.  (...)

Este factor tiene mucha influencia en la productividad de los trabajadores, en la desigualdad y particularmente en el control de la legalidad. Todas estas barreras han logrado ser erradicadas por la legislación laboral y por la desidia de la administración pública, tanto del PP, como del PSOE, dejando a la inspección sin medios y con purgas ideológicas de gran alcance. 

El último escollo que queda es la judicialización de los despidos, que ya se logró con los ERES, pero que no ha terminado con los despidos individuales. Como los jueces de lo social suelen fallar a favor de los trabajadores, probablemente este elemento será corregido en próximos Reales Decretos, que reduzca o elimine el derecho de que sea un juez quien dirima los conflictos laborales. (...)

En suma, todas las pérdidas de derechos laborales y la propia estructura del mercado laboral han llegado para quedarse. Ningún canto de sirena que hable de derogación de estas normas laborales tiene visos de prosperar

 Faltan algunos flecos para cuadrar el círculo y perpetuar el modelo laboral español en línea con lo que la globalización impone: bajos salarios, discrecionalidad absoluta para modificar jornada o salario y vacaciones, horas extras gratuitas y sentirse un privilegiado por aguantar todo esto sin representación sindical."             (Alejandro Inurrieta, Vox Populi, 24/07/16)

1.8.16

El señor mayor, el veterano, el experto, el que viene de un mundo de orden y de jerarquía, vertical, sale de ver al Rey sin haber releído el artículo 99 de la Constitución y convoca una de las ruedas de prensa más vergonzosas de la historia democrática. Rajoy, nos avergüenza...

"(...) Y de repente, el señor mayor, el veterano, el experto, el que viene de un mundo de orden y de jerarquía, vertical, el que tiene a una abogada del Estado en la vicepresidencia del gobierno y a otra abogada del estado en la vicepresidencia del partido, sale de ver al Rey sin haber releído (o quizá leído tout court) el artículo 99 de la Constitución y convoca una de las ruedas de prensa más vergonzosas de la historia democrática.

 Y digo una de las más vergonzosas, no a bulto, sabedor de que luego vino la de Ana Pastor, la improbable presidenta del Congreso, que en un solo día ha mejorado la performance que se creía imbatible, de Patxi, oye.
 
Ni el señor mayor ni el Rey joven, tampoco. Es improbable que el presidente del gobierno no comunicara sus intenciones al Monarca. Y es improbable que este las rebatiera con argumentos puramente constitucionales, ya que no podían ser políticos.

 De lo que se deduce que tampoco el Rey ha leído el artículo 99, ni él ni eso que tan graciosamente se llama el entorno. Poniéndome, claro, en la mejor de las hipótesis, ya que me cuesta suponer que el presidente haya hecho lo que le ha dado la gana, contra el criterio expuesto del Monarca.

El sonrojo podía haber acabado esta mañana. Pero la vicepresidenta siempre va un (corto) paso más allá. 

Y en vez de reconocer el error, de aceptar que no hay otro remedio que la investidura (aunque, claro está, ese reconocimiento tendría que haber ido seguido de ipso factas destituciones, la suya para empezar), nos avergüenza hasta el límite constitucional diciendo, pobre mujer, que el artículo ordena un debate parlamentario y no una sesión de investidura, con lo que, definitivamente, el seis doble se ha ahorcado en su cuello.

Que convoquen una terceras elecciones y que no vote nadie."            (Arcadi Espada, El Mundo, 29/07/16)

España tendrá que recortar el déficit en 30.000 millones desde 2015 a 2018, que es aproximadamente la misma cantidad que se ha recortado desde el 2009 al 2015... son unas medidas fiscales absolutamente salvajes

"La Comisión Europea ha decidido finalmente imponer una multa simbólica de 0 euros a España y Portugal por no haber tomado medidas efectivas para respetar el tope de déficit público impuesto. 

Es la primera vez que se hace efectiva una sanción por un incumplimiento del límite de déficit público, a pesar de que a lo largo de toda la historia de la Unión Europea ha habido nada más y nada menos que 165 incumplimientos.

 Lo cierto es que ya muchos advertíamos de que no iba a haber multa económica ya que la misma lo único que lograría sería elevar el déficit público y lo que quiere Bruselas es precisamente que se reduzca.

 No existiría nada tan absurdo como imponer una sanción que agravaría la situación que se pretende corregir. En cualquier caso, a cambio de descartar la multa económica Bruselas ha impuesto unas metas fiscales para el Estado español mucho más duras que las anteriores, a saber: objetivo de déficit público de 4,6% sobre el PIB para 2016, 3,1% para 2017, y 2,2% para 2018. 

Todo ello implicaría que el Estado español tendría que recortar el déficit en más de 30.000 millones de euros desde 2015 a 2018, que es aproximadamente la misma cantidad de gasto público total que se ha recortado desde el año 2009 hasta 2015. (...)

Estamos hablando de unas medidas fiscales absolutamente salvajes que no sólo resultarían gravemente perjudiciales para la mayoría social, sino que también serían completamente nocivas para la actividad económica, amén de que lo más probable es que ni siquiera sirviesen para cumplir con los objetivos de déficit público (como ha ocurrido en todos los años anteriores). 

A decir verdad, el recorte de 30.000 millones de euros sería sobre el déficit público, por lo que no necesariamente habría de pasar por tijeretazos en el gasto público, sino que también se podría recurrir a incrementos de ingresos.

Algunos de estos ingresos aumentarán probablemente por el efecto de la actividad económica, como viene ocurriendo últimamente con el IVA o con los impuestos especiales (sobre hidrocarburos, tabaco, bebidas alcohólicas, etc)[1], que son, por cierto, los más injustos ya que los paga tanto la persona sin recursos como la persona más rica del país. 

Algunos otros ingresos podrían mejorar por el afloramiento de fraude fiscal o por nuevos incrementos de impuestos, pero en cualquier caso es evidente que estos objetivos fiscales están emplazando al futuro gobierno a recortar muchísimo en gasto público, aunque no sea en 30.000 millones de euros.

Pero lo que hay que tener claro aquí es que estas medidas fiscales están profundamente equivocadas si lo que se pretende conseguir es reducir el déficit público y mejorar la economía. Ahora bien, si –como más bien parece– lo que se pretende conseguir es que se reduzca todavía más el Estado del Bienestar español, entonces estas medidas son las más adecuadas.

Lo he explicado hasta la saciedad: el déficit público y la deuda pública no son el problema; son la manifestación del problema. En un contexto de recesión y estancamiento económico el déficit público se dispara inevitablemente porque hay automáticamente menos ingresos y más gastos públicos (en desempleo y otras prestaciones sociales, fundamentalmente). 

No es algo siquiera que puedan controlar los gobernantes. En cambio, cuando hay crecimiento económico, el déficit público se reduce (e incluso puede convertirse en superávit, como ocurrió en el Estado español en 2006 y 2007) porque hay automáticamente más ingresos y menos gastos. En consecuencia, la mejor forma para reducir el déficit es impulsando la actividad económica. 

Y si para ello hay que incrementar la inversión y gasto público (y hay que hacerlo), entonces no importará que a corto plazo se incremente algo el déficit público, porque activará un proceso que logrará que en el futuro el déficit se reduzca. (...)"          (Eduardo Garzón, 27/07/16)

29.7.16

El problema de la zona Euro es Alemania... para Espàña, si nada cambia, sólo hay una alternativa: la opción de la salida del euro

"(...) En 2009 el profesor Alberto Alonso en un excelente artículo titulado ¿Puede sobrevivir el Euro? anticipaba todo lo que iba a suceder. El problema de la zona Euro es Alemania

La característica fundamental del país teutón es que de manera persistente presenta una insuficiencia crónica de demanda, y su objetivo es colocar fuera sus excedentes de producción para alcanzar el pleno empleo (superávits por cuenta corriente), mediante mejoras de su competitividad a través de una disciplinada clase trabajadora.

 Estos superávits se traducen en déficits para el resto de países, que reciben el ahorro alemán, generándose burbujas financieras y procesos de endeudamiento en los países del sur.

Al final las burbujas acaban estallando, pero conforme los individuos del sur pagan sus deudas y no contratan nuevas, se debilita la demanda agregada, pero no sobre la producción alemana, sino sobre la propia, y este proceso de desendeudamiento tiene efectos negativos sobre los países del sur. Se entra en una dinámica perversa acreedor-deudor, que acaba hundiendo al deudor. 

Como Alemania no quiere incurrir en un déficit por cuenta corriente, saludable para el resto, la solución requiere una extinción de la deuda porque ésta inhibe la demanda y lastra el dinamismo de la economía.

¿Cómo se puede extinguir esta deuda en el seno de la UEM? Alonso aportaba tres posibilidades: quiebra de los deudores, expropiación del patrimonio de los países deudores (privatizaciones), o el default. Su tesis es que si los países del sur saliesen del Euro, el crecimiento hipertrófico de la deuda cesaría y la existente podría pagarse sin conflicto, de forma acordada entre países deudores y acreedores, si a éstos, los acreedores, les interesa cobrarla.

Hubo análisis muy parecidos. La carta abierta “La austeridad ha fracasado” de Heiner Flassbeck, Thomas Piketty, Jeffrey D. Sachs, Dani Rodrik, y Simon Wren-Lewis a Merkel es un buen ejemplo de cómo y por qué al final la austeridad prescribirá. 

Plan B para España

El economista y profesor australiano William Mitchell en su libro La Distopía del Euro: Pensamiento Gregario y Negación de la Realidad ahonda en la idea de que la Unión Monetaria Europea (UME) es un sistema defectuoso desde sus orígenes.

 Mitchell detalla cómo se hizo caso omiso de los informes precedentes (Werner, 1970; MacDougall, 1977) donde se avisaba de la necesidad de una instancia fiscal federal y de los peligros de dejar todo en manos de una Banco Central, como una parte no constituyente del gobierno, y de establecer, en este contexto, unos tipos de cambio fijos entre los estados miembros.

Bajo este escenario, si nada cambia, sólo hay una alternativa, según Mitchell, la opción de la salida del euro, y que puede ser o bien mediante un desmantelamiento ordenado de la moneda y una restauración de la soberanía monetaria individual para cada nación, con el restablecimiento de su propio banco central, o bien una salida unilateral de cada nación.

 La mejor opción para países como Italia, España, Grecia o Portugal es la salida unilateral de la unión monetaria mediante el restablecimiento de su propia soberanía económica y política. Por eso, como ya advertimos en su momento, es hora de pensar en un Plan B. Pero no les quepa ninguna duda que el “Regimen” ni lo tiene ni se lo plantea, y obviamente claro que reestablecerá la austeridad."                  (Juan Laborda, Vox Populi, 09/07/16)


Alternativa a la salida del euro: monedas digitales 

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.

Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467  )

Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica para salir de la crisis: 

Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html

Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html

Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
 
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html

Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/

Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas':    http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

La principal amenaza para el sistema público de pensiones se llama Mariano Rajoy... los pensionistas que cobren más de 1.000 euros tienen razones para estar preocupados

"Mariano Rajoy ha conseguido en cuatro años muchos récords Guinness: el único presidente rescatado, la mayor subida de impuestos de la historia superando el programa electoral de IU en 2011, un 100% de deuda pública que supone unos niveles no vistos desde 1909, una fuga de capitales del 25% del PIB, una corrida de depósitos de 150.000 millones en 2012 durante la crisis de Bankia, un desplome de 300.000 millones de crédito a empresas y familias, etc.

En 2015 hay que añadir haber incumplido el déficit todos los años de su mandato y 15.000 millones de agujero en el sistema de pensiones. Y ahora puede ser el primer presidente europeo en ser sancionado por incumplir el Pacto de Estabilidad desde que nació el euro.

 La causa es que el incumplimiento no fue por causas exógenas, sino por medidas discrecionales de Mariano Rajoy y su equipo económico en año electoral.  (...)

En el primer trimestre de este año, el INE ya ha confirmado oficialmente que el déficit, lejos de disminuir, aumentó. En el segundo trimestre los datos de la Intervención General de la Administración central (IGAE) confirman que el déficit sigue aumentando. Los ingresos tributarios caen un 3% por la rebaja electoralista del IRPF y de sociedades del pasado año. Sin embargo, en el presupuesto decían que crecerían un 5%. 

Y aunque la inversión pública se ha frenado en seco con un desplome del 30% anual en 2016, Rajoy sigue aumentando el gasto corriente y la burocracia un 6%. Pero la situación más delicada que comienza a generar alarma social es el agujero del sistema de pensiones, que sigue engordando a pesar de que el empleo crece un 3% y las pensiones están cuasicongeladas. (...)

La culpa no es de Zapatero, que dejó las cuentas de la Seguridad Social equilibradas y la hucha de las pensiones inmaculada con 66.000 millones. La culpa tampoco es de Podemos, ni de Venezuela, ni de Syriza.

La principal amenaza para el sistema público de pensiones se llama Mariano Rajoy Brey. En 2017 la hucha de las pensiones se habrá acabado, y el agujero crece y crece.

 Hay dos opciones: I) mejorar la negociación colectiva de la reforma laboral de 2012, subir el salario mínimo un 2%, objetivo de estabilidad de precios y modernizar nuestras empresas (sólo el 1% tiene más de 100 trabajadores y paga el doble de salario medio que las microempresas), o II) los pensionistas que cobren más de 1.000 euros mensuales tienen razones para estar preocupados."               (José Carlos Díez, El País, 08/07/16)

Barcelona aprueba una tasa de 633 euros para los pisos que estén vacíos más de dos años

"El último pleno municipal del curso en el Ayuntamiento de Barcelona, que ha empezado con el personal cazando pokémons en la sala de plenos, ha aprobado, a falta de que finalice el periodo de alegaciones que se abre durante un mes, la nueva tasa que el gobierno municipal planteó para los pisos que estén vacíos más de dos años. Se trata de una tasa de 633 euros que según el consistorio servirá para costear la inspección y la tramitación de expedientes y sanciones.

Aunque la norma es aplicable en general, está pensada para entidades financieras y grandes tenedores de vivienda, no para particulares. Es una herramienta que persigue obligar a poner en el mercado el máximo de vivienda en un momento en que la demanda es elevadísima, lo que redunda en un aumento de los alquileres que se está convirtiendo en una barrera cada vez más alta para quienes buscan un piso o tienen que renovar el contrato de alquiler. (...)"          (El Periódico, 22/07/16)

"Me he gastado 5.000 euros para comprar el tratamiento en Egipto y curarme de la hepatitis C"

"María (nombre ficticio) ha vivido 20 años sin que nadie de su entorno supiese que tenía hepatitis C. "Anímicamente me destrozaba sufrirlo en soledad pero era incapaz de contarlo. Llegaba al psicólogo y me echaba a llorar por la angustia", recuerda esta vecina de Badajoz de 51 años. 

Ni sus padres ni su hija sabían que estaba infectada, solo su pareja. Él compartió con María la ilusión al conocer que el Gobierno español iba a suministrar fármacos de última generación, como el Sovaldi, y la desilusión al saber que ella quedaba excluida de la estrategia del Ministerio de Sanidad porque se encontraba en una fase inicial de fibrosis, F1. 

 "En el Servicio de Salud de Extremadura me recetaron el tratamiento pero no me lo dispensaron. Así que decidí ir por mi cuenta con esa prescripción a Egipto para conseguir la medicación", recuerda. El mismo médico que se lo prescribió porque "clínicamente lo necesitaba" le advirtió, según la versión de la afectada, que no se lo iban a suministrar "por motivos políticos". 

Y así fue, se lo denegaron en la subdirección general de Farmacia del Hospital Infanta Cristina (Badajoz) .

"En los estadios iniciales solo se les trata si cumplen alguna excepción. Por ejemplo, una mujer joven que quiera quedarse embarazada, una persona que en su trabajo se exponga a contagiar a otras personas o si tienen alguna enfermedad asociada: diabetes, problemas renales...", indica Miguel Ángel Simón, jefe de sección de Digestivo del Hospital Clínico de Zaragoza. 

Tras aportar todas las pruebas que le pidieron a la afectada en la capital egipcia, los dos hepatólogos le recomendaron el mismo tratamiento: Ledipasvir y Sofosbuvir. Coincidía con el prescrito por su médico de referencia en Badajoz. 

En España se comercializa bajo la marca de Harvoni pero en Egipto se vende como genérico debido a un acuerdo suscrito entre el Gobierno y la farmacéutica. Una estrategia para combatir la hepatitis C en uno de los países más azotados por el virus: el 10% de la población padece esta enfermedad. 

Frente a los 30.000 euros que le cuesta a las arcas públicas cada tratamiento, según afirman las plataformas de afectados ya que ni administración nacional ni regional han confirmado la cifra oficial, María hizo frente a un precio más reducido. 

"Lo adquirí por 500 euros. En total entre los billetes de avión, noches de hotel y las citas en los hospitales privados nos gastamos 5.000 euros en el viaje para poder curarme de la hepatitis C", afirma. 

Así que, satisfecha, voló de vuelta con el bote de pastillas que iba a eliminar de su cuerpo la carga vírica. Tras su aterrizaje en Badajoz se acercó al Servicio de Patología Infecciosa del Hospital Infanta Cristina, donde acude desde que le diagnosticaron la infección. 

"El doctor que me había recetado la medicación no me quiso ver y una de sus compañeras me dijo que habían llegado a la conclusión de que el seguimiento lo tenía que hacer en la clínica de Egipto, porque allí me habían dado el tratamiento". Esta extremeña recuerda esa respuesta como una "humillación". 

Fue entonces cuando decidió  emprender acciones legales contra los dos médicos que tomaron esa decisión, les denunció por omisión del deber de socorro. También se querelló contra el Servicio de Salud por no suministrarle la medicación, acusa a sus responsables de dejación en la entrega de medicamentos.

 La denuncia presentada por su abogado, Enrique González de Vallejo, ante un juzgado de guardia ha sido archivada, según explica el letrado a esta redacción. Él y la Fiscalía han recurrido esta decisión.  (...)

En esta ocasión el porcentaje de éxito de los medicamentos de última generación, como el adquirido en Egipto, es mucho mayor, cercano al 90%. Sus efectos secundarios han sido muy leves durante las doce semanas en las que diariamente se ha tomando uno de sus comprimidos. Y una vez finalizado, ha recibido la gran noticia: no tiene carga vírica en su cuerpo.

"Ahora tendrá que esperar a finales de agosto, doce semanas después de que haya terminado el tratamiento, para saber si definitivamente se ha curado y si la respuesta viral es sostenida. Seguramente el resultado sea positivo, solo en el 2% o 3% de los casos no es satisfactoria", señala Simón.

Aunque todavía no es un resultado definitivo, esa comunicación ha empoderado a María para "salir del armario". Hace un par de semanas se sinceró ante sus mejores amigas y les contó lo que ha vivido durante estas dos décadas. "Soy otra persona, ya no tengo la obsesión de saber que convivo con el virus. Me noto superbien y muy positiva", finaliza esta extremeña que confía en que la justicia reconozca su derecho a acceder a la medicación."                (Laura Galaup, eldiario.es, 27/07/16)

Ali David gritó rabioso ¡Yo soy alemán! ¡Extranjeros de mierda! ¡Jodidos turcos! mientras que con su pistola disparaba a diestra y siniestra dispuesto a aniquilar a todas las “razas inferiores”.

"Ali David gritó rabioso ¡Yo soy alemán! ¡Extranjeros de mierda! ¡Jodidos turcos! mientras que con su pistola disparaba a diestra y siniestra dispuesto a aniquilar a todas las “razas inferiores”.

Lo que faltaba y esto ya es el colmo. Desde tiempo atrás veníamos observado con preocupante incredulidad el comportamiento de esos hijos de los inmigrantes, las nuevas generaciones nacidas y educadas en muchos países de Europa o de EE.UU que se han convertido en los más fanáticos defensores del occidente civilizado. 

Y eso a pesar de las claras diferencias étnicas que saltan a la vista y que les llevan a sufrir muchas ocasiones la xenofobia y el racismo. Este es un fenómeno muy similar al síndrome que describe Frantz Fanón en su libro “Piel Negra Máscara Blanca” digno de estudiarse a fondo por psicólogos y siquiatras.

Pero también existe el caso contrario: los inmigrantes nacidos en Europa y EE.UU, totalmente desadaptados que llevan impregnado en sus genes el virus del odio. La historia del colonialismo, la esclavitud y el despojo es imposible esconderla o ignorarla. Por lo tanto en el momento que toman conciencia pueden fácilmente radicalizarse.

 Que es lo que ha sucedido con los miles de voluntarios que se han marchado a combatir en Siria e Irak en las filas de Al Qaeda o el EI. Mientras que en Europa y EE.UU proliferan las células durmientes o “lobos solitarios” decididos a cometer atentados en el momento menos pensado. Esos son los más predecibles, los más sospechosos y proclives a sufrir la persecución policial.

Esa dicotomía amor-odio se traducen en grandes contradicciones. Porque también existen aquellos hijos de inmigrantes o, incluso, inmigrantes recién llegados que se sienten europeos o americanos y se asimilan perfectamente en las sociedades de adopción y asumen como propias la lengua, la cultura, las tradiciones y costumbres. 

Aparte que los países de acogida o asilo ofrecen incontables ayudas sociales para que se integren como ciudadanos de pleno derecho.

Hasta tal punto que muchos de ellos eligen enrolarse en el ejército tanto de EE.UU o de los países del a Unión Europea como una salida que les garantice un futuro económico. Son millones de conversos dispuestos a entregar su vida por las grandes potencias occidentales.  (...)

A pesar de su apariencia racial (indígena, africana, árabe o asiática) sienten la bandera y el himno nacional como propios. Son hijos de la inmigración con apellidos árabes, turcos, persas, paquistaníes, hindúes, afganos, jordanos, sirios, libaneses, suramericanos, magrebíes, africanos, asiáticos, etc. 

Apellidos que muchas veces cambian para negar su procedencia y pasar desapercibidos. Es tal la obsesión por desprenderse de ese maldito estigma (de inmigrantes o extranjeros) que llegan hasta realizarse operaciones de cirugía estética para exorcizar ese complejo de inferioridad.

Como es el caso del francotirador de Munich, un muchacho de apenas 18 años de origen iraní pero nacido en Alemania. Al final se convirtió en un xenófobo racista, quizás en un nazi pues se creía un alemán puro, ¿ario? Profería insultos contra los turcos y los árabes.

 A pesar de ser étnicamente un persa -muy parecido a muchas de las víctimas que asesinó- sentía odio hacia las “razas inferiores” (como las cataloga el nazismo). Pero en su locura asumió el papel de ario, una raza superior llamada a dominar el mundo, según Adolf Hitler.

Ali David fue rechazado en algún momento de su vida en el colegio o en su barrio, quizás lo discriminaron por sus características físicas, no daban la talla de pureza racial y eso provocó una reacción de rencor infinito hacia sí mismo y aquellos que lo humillaron. Un trauma muy tenaz y desgarrador. Su identidad había sido puesta en duda algo que lo llevó a cometer la masacre en el centro comercial Olympia para luego a suicidarse.

Y lo peor de todo es que esto no sólo sucede en Europa o en EE.UU sino que también en Latinoamérica, como en Perú, Ecuador, Colombia, en México donde existen indígenas nazis, mulatos nazis y hasta negros nazis que asumen los postulados del Fuhrer.

 Por increíble que parezca se dan estos monstruosos y delirantes casos. Son mentes lobotizadas por la alienación televisiva o cibernética, por la ignorancia y la brutalidad. De ahí Ali David hijo de una familia iraní, nacido en Alemania, con papeles alemanes, hablando alemán y educado en la cultura alemana se creyera un alemán más. 

Un muchacho que perfectamente podría ser captado por grupos de ultraderecha o participar en el movimiento Pegida. Su metamorfosis lo llevó transformándose en un asesino en serie como los protagonistas de las películas o los videojuegos que a él tanto le gustaban. Su alter ego era nada más ni nada menos que el nazi noruego, Anders Breivik, autor de la matanza de la isla de Utoya.

El hecho racial no significa más que apariencias y las apariencias engañan. Pues en Ecuador he conocido indígenas nazis de las Juventudes Hitlerianas adoradores del Tercer Reich y dedicados a la limpieza social. Esta esquizofrenia, la psicosis la paranoia es algo insólito y difícil de entender. Al fin y al cabo la mente humana es muy compleja y en cualquier momento afloran los fantasmas y los demonios.

La enajenación mental es tan voraz que lleva a los mismísimos negros a creerse blancos y a proferir insultos racistas contra sus propios hermanos porque son pobres, excluidos, refugiados o clandestinos. Simplemente porque ellos ya están instalados en el seno de la sociedad capitalista, tienen una posición social, prestigio, dinero y pertenecen al equipo ganador. Algo que en Suramérica conocemos muy bien con el racismo que ejerce el mestizo sobre el indígena

Esta es una de las paradojas más desquiciantes de la condición humana: el que ayer fue esclavo ahora quiere ser el amo.
Recordemos que el joven terrorista argelino Mohamed Merah, que cometió el atentado de Toulouse en el 2012 no sólo mató judíos en una madrasa, sino que también liquidó “conversos” o “cipayos” alistados en el ejército francés. A estos últimos les tenía más odio que a los propios sionistas.

Ali David cumplió su palabra y llevó a cabo la gran venganza contra esas razas inferiores (turcos o árabes) que un día lo humillaron, contra aquellos que lo insultaban o le recordaban que él no era más que un vulgar inmigrante, un hijo de iraníes y no un ario puro, rubio y de ojos azules. "            (Carlos de Urabá  , Rebelión, 26/07/16)

¿Qué votantes cambiaron su voto el 26-J? Los de Podemos se quedaron en casa

"La noche del 26-J se midieron las fuerzas de cada partido. El PP fue el único de los grandes que ganó votantes —sumó 660.000 más que en diciembre—, y el PSOE se quedó más o menos donde estaba. Los nuevos salieron peor parados: Ciudadanos perdió 390.000 votos y la coalición entre Podemos e IU más de un millón. (...) 

El éxito del PP se resume en tres datos. Fue el partido con más fieles: el 86% de sus votantes de diciembre repitieron. Además atrajo al 19% de los votantes de C's y fue el partido que menos sufrió la abstención.

El retroceso de Unidos Podemos se explica, sobre todo, porque la fidelidad de los ex votantes de Podemos fue más baja de lo esperado: sólo el 73% repitió su voto. Sus votantes no se fueron al PSOE, simplemente se quedaron en casa —el 15% de los ex votantes de Podemos e IU reconocen que no votaron el 26-J.

El PSOE mejoró a las encuestas porque logró conservar más votantes de los previstos. Antes de las elecciones el PSOE tenía muchos indecisos alrededor —lo que se traducía en una baja fidelidad—, pero al final los convenció. Además, y contra pronóstico, los socialistas sufrieron menos abstención que Podemos, IU y C's. (...)

En las encuestas preelectorales los votantes de Podemos declaraban pocas dudas y una alta probabilidad de ir a votar. La coalición tenía una fidelidad que rivalizaba con la del PP. Pero al final en Podemos hubo más abstencionistas de los previstos. Muchos ex votantes del partido de Pablo Iglesias, que en mayo decían que repetirían su voto, reconocen que el 26-J al final no votaron."             (El País, 28/07/16)

Están ofreciendo préstamos subprime también. ¿Verdad? Con un pago inicial del 3,5%. Algo inaudito

"(...) La FHA está ofreciendo préstamos subprime también. ¿Verdad?

Con un pago inicial del 3,5%. Algo inaudito (...)

Ahora, suponga que el propietario de una casa avanza de su bolsillo sólo un 3 % (o un 3,5%, para la FHA). Eso quiere decir que si caen los precios tan sólo un 3%, la casa estará en situación de patrimonio negativo y al propietario le saldrá a cuenta largarse y decir: “Esta casa vale ahora menos que lo que yo debo de hipoteca. Me voy a mudar a otra casa más barata”.

 De modo que es mucho riesgo cuando tu sólo has adelantado un 3 o un 3,5 por ciento para contratar el préstamo; el banco no se queda con mucho colchón de colateral.

Ahora bien; los bancos se dicen: “Un minutito. Estamos prestando a gentes con buena calificación crediticia y que tienen suficiente dinero para pagar aun en el caso de que los precios de las casas caigan”. Pero los bancos corren un riesgo, tienen que fiarlo todo a que el propietario sea lo suficientemente ingenuo como para no largarse y dejar al banco como tenedor de una mala deuda. Es mucho riesgo. 

Es un grado de riesgo que ningún banco habría aceptado antes de que Alan Greenspan accediera a su cargo en la Reserva Federal.
  
¿Y por qué el gobierno de los EEUU está favoreciendo ese préstamo arriesgado, si hay una alta probabilidad de morosidad?

Cuando usted dice “banco”, bien, un banco es un conjunto de computadores y de sillas y de cosas. Los banqueros son gentes que dirigen esos bancos. Son los que mandan, y les convienen esos préstamos porque a ellos les importa un higo que salgan mal. Para empezar, pueden empaquetar esos malos créditos y vender los paquetes a inversores institucionales crédulos.

 Si los banqueros consiguen más créditos de este tipo y hacer más beneficios para el banco, ellos mismos se verán recompensados con bonificaciones más elevadas. Y estos tipos tomarán el dinero y se largarán, que es sobre poco más o menos lo que están haciendo ahora mismo. Yo creo que nos hallamos en la etapa del coge-el-dinero-y-corre de la economía. Los bancos pueden desplomarse, pero los banqueros que dirigen sus políticas salen de rositas.

Gracias por esta distinción. ¿Qué pasa con los préstamos para adquirir automóviles? Usted se ha referido a esos préstamos como “créditos basura”. ¿Qué quiere decir?

Ha habido un gran incremento del crédito para la compra de automóviles necesarios para desplazarse al lugar de trabajo. Así como se han rebajado los criterios para la concesión de crédito hipotecario en la vivienda, así también se han rebajado para el crédito destinado a la compra de coches. De modo que las tasas de morosidad se han disparado, como las compras de autos de segunda mano, según se ve en tantos barrios. 

Los bancos registran pérdidas por la morosidad de los propietarios de automóviles, igual que las registran cada vez más por la morosidad en el crédito académico a los estudiantes y como todavía las registran en el mercado hipotecario.  (...)"            (Bonnie Faulkner entrevistó a Michael Hudson  , Sin Permiso, 18/07/2016)

Castells: ' El Brexit es la expresión concreta del hartazgo de los sectores populares con una eurocracia cada vez más arrogante y autoritaria'

"(...)  ¿Tenía que pasar?
 
Absolutamente. Estaba tan previsto que desde hace tres años he estado coordinando una investigación sobre las crisis europeas, incluyendo la crisis de legitimidad con un grupo de investigadores europeos con John Thompson de Cambridge y Michel Wieviorka de Paris.

 Una de mis previsiones era que si se hacían referéndums, en particular en el Reino Unido, habría una crisis institucional. El Brexit es la expresión concreta del hartazgo de los sectores populares con una eurocracia cada vez más arrogante y autoritaria. Es la hora del fuego, aunque está por ver si purificador o destructor. (...)

¿Qué se ha hecho mal? ¿Se va hacia la desintegración del proyecto europeo? 
 
Lo único cierto en estos momentos es la incertidumbre, pero eso ya es mucho en cuestiones que ya se consideraban resueltas, como es la integración europea. El proyecto europeo tiene un defecto de origen: el déficit democrático. 

Es un proyecto de las élites políticas y económicas en el que no se ha integrado ni las necesidades específicas de sectores populares, ni fórmulas de representación política efectiva, ni la construcción de una identidad europea reconocida como común. 

Y también hay problemas de diseño increíbles, como el de un euro insostenible. ¿Cómo puede hacerse una moneda común sin una política fiscal común, un régimen bancario común y enormes diferencias de productividad entre los países? 

  Cuando todo va más o menos bien, no molesta ser europeo, pero cuando hay crisis económica y hay que ayudar o repartir, o cuando hay crisis de refugiados de guerra, cada país se atrinchera en lo suyo. Los ciudadanos del mundo con una posición dominante son los que se lo pueden permitir. Los que se encuentran superados por la globalización y la supranacionalidad buscan recuperar los pocos mecanismos de control político que tienen en el marco del Estado nacional.

¿Podrá reinventarse? ¿Qué ha de hacerse para corregir esta situación?
 
Europa sólo sobrevivirá con un proceso de relegitimación democrática y construcción institucional de abajo a arriba. El Parlamento europeo tiene que ser central y mucho más representativo. Los grandes países como Alemania y Francia tienen que ser limitados en su hegemonía. Las políticas de solidaridad tienen que complementar las políticas de crecimiento. 

Y hay que decidir si se trata de una federación europea o simplemente de un mercado común y una alianza estratégica de estados que conservan sus prerrogativas. Lo primero, que sería deseable en mi opinión, sólo puede hacerse mediante un proceso lento de construcción de una identidad europea que, sin eliminar las identidades nacionales, sustente mecanismos de solidaridad sobre bases de consenso. 

Y los referéndums, tan denostados ahora, deben utilizarse como consultas no vinculantes para tomar el pulso de la opinión ciudadana.  (...)

¿Cómo imagina esa Unión Europea que puede renacer de las cenizas de Sant Joan?
 
Un Estado-red que no sea supranacional, sino co-nacional y asentado en políticas de solidaridad social y entre países, así como en procesos de construcción de una identidad europea que complemente sin subordinar las identidades nacionales. 

Mediante políticas como el programa Erasmus, integración de medios de comunicación, enseñanza de las lenguas europeas, un Schengen reforzado completado con un sistema de seguridad inteligente, una cultura digital compartida, redes culturales europeas, música pan-europea, torneos deportivos pan-europeos, vacaciones infantiles y turismo tercera edad por toda Europa.

 Asimismo, redes de ciudades con poderes de deliberación más allá de las instituciones nacionales. Sistemas de participación ciudadana por Internet, incluidas consultas y voto por Internet. 

Como usted dice, la política son emociones y el miedo se ha instalado en la conciencia de los ciudadanos, y no sólo en Europa…
 
Efectivamente, el miedo es la más potente y la más negativa de las emociones humanas. A lo que añadiré que son los europeístas y las élites quienes más practican la política del miedo. De hecho, impusieron la política de hechos consumados, como el euro, y luego amenazaron con toda clase de posibles catástrofes si los países o los ciudadanos querían invertir el proceso. 

A los partidarios del Brexit se les amenazó con una catástrofe económica, como se hizo con Syriza cuando los griegos desafiaron a Merkel. Esa política del miedo funciona a corto plazo, como ha ocurrido en las elecciones españolas. 

Pero someter a la gente en contra de su voluntad genera explosiones, como ocurrió con el Brexit en la noche de San Juan. Sobre todo cuando llega el Brexit y no pasa nada en la vida cotidiana de la gente.

Es un fenómeno que no sólo afecta a Europa. En el mundo occidental hay creciente sentimiento antiestablishment. En Estados Unidos, la candidatura de Donald Trump y el pulso que ha mantenido hasta el final Bernie Sanders con Hillary Clinton por la nominación es un claro exponente de ello...
 
Tiene toda la razón. El anti Unión Europea es una modalidad de un fenómeno más amplio y más profundo: la rebelión de las masas contra el establishment porque ya no se reconoce su legitimidad política. Sanders le disputó la nominación a Clinton con el apoyo de los veteranos de Occupy Wall Street. 

Y Trump puede llegar a presidente con el apoyo de la ola de indignación de los sectores populares, marginados por un capitalismo global que es cada vez menos productivo y más basado en la especulación financiera, con niveles de desigualdad social nunca conocidos hasta ahora, como demostro Piketty. 

Un ejemplo paradigmático es la resolución del juez europeo contra la querella de los afectados por las hipotecas leoninas de España, dándoles la razón como estafados por los bancos, pero absolviendo a la banca de la obligación de pagar lo que estafaron porque la estafa es de tal magnitud que, según la justicia europea, crearía graves desequilibrios macroeconómicos. Macroeconomía europea contra las necesidades de la gente: ese es el fundamento del antieuropeísmo popular.

La globalización, ¿cómo ha podido influir?
 
La Unión Europea es, para los pueblos de Europa, la expresión concreta de la globalización y la supranacionalidad. Por tanto, la resistencia a una globalización injusta toma la forma de una movilización contra esta Europa injusta, no contra una Europa de solidaridad.(...)"          (Manuel Castells, La Vanguardia, 20/07/16)

28.7.16

Alertas rojas: señales de implosión en la economía global... en solo 24 meses se evaporaron 220 billones de dólares en productos financieros derivados

 

"(...) Los productos financieros derivados constituyen la componente mayoritaria decisiva de la trama especulativa global, solo cinco bancos de los Estados Unidos más el Deutsche Bank han acumulado esos frágiles activos por unos 320 billones (millones de millones) de dólares2 equivalentes a aproximadamente 4,2 veces el Producto Bruto Mundial (año 2015), eso representa el 65 % de la totalidad de productos financieros derivados del planeta registrados en diciembre de 2015 por el Banco de Basilea. 

Esa hiper-concentración financiera debería ser una señal de alarma y el panorama se agrava cuando constatamos que dicha masa financiera se está desinflando de manera irresistible: en diciembre de 2013 los derivados globales llegaban a unos 710 billones de dólares, apenas dos años después, en diciembre de 2015 el Banco de Basilea registraba 490 billones de dólares… en solo 24 meses se evaporaron 220 billones de dólares, cifra equivalente a unas 2,8 veces el Producto Bruto Global de 2015.

No se trató de un accidente sino del resultado de la interacción perversa, a nivel mundial, entre la especulación financiera y la llamada economía real. (...)

La primera etapa de interacción expansiva anunciaba la segunda de interacción negativa, de enfriamiento mutuo actualmente en curso la que a su vez anuncia la tercera de enfriamiento financiero marchando hacia el colapso y de crecimientos anémicos, estancamientos y recesiones suaves de la economía real acercándose hacia la depresión prolongada, todo ello como parte del probable desinfle entrópico del conjunto del sistema.

 La financierización integral de la economía hace que su contracción comprima, reduzca el espacio de desarrollo de la economía real. El peso de las deudas públicas y privadas, la creciente volatilidad de los mercados sometidos al canibalismo especulativo, grandes bancos en la cuerda floja y otros factores negativos ahogan a la estructura productiva.

 (...) un hecho político como la decisión del electorado de Gran Bretaña de salir de la Unión Europea pudo haber sido el detonador tal como lo anticipaba George Soros que esperaba un “Viernes negro” seguido por una reacción en cadena de turbulencias fuera de control si el jueves 23 de Junio triunfaba el Brexit3, el desastre no se produjo pero pudo haber ocurrido... aunque el sacudón fue bastante fuerte4.

Podría ser una ola de protestas sociales en Europa más extendida y radicalizada que la ocurrida recientemente en Francia o el derrumbe del Deutsche Bank que acumula papeles volátiles por unos 70 billones de dólares casi equivalentes al Producto Bruto Mundial5.

 También la economía italiana ofrece su cuota de riesgos, afectada por la degradación acelerada de los bancos acorralados por los impagos de sus deudores que sumaban en marzo de 2016 unos 200 mil millones de euros (equivalentes al 12 % del Producto Bruto italiano)6

 Y por supuesto Japón aparece como un importante candidato al derrumbe con una deuda pública de 9 billones de dólares que representa el 220 % de su Producto Bruto Interno, no ha conseguido salir de la deflación y sus exportaciones pierden competitividad7.

Los Estados Unidos centro de la economía global (sobre todo de su hipertrofia financiera) es naturalmente el motor potencial de futuras tormentas globales. Allí se han ido acumulando en los últimos meses las señales recesivas: desde la persistente tendencia a la baja en la producción industrial desde fines de 20148, hasta el ascenso continuo de deudas industriales y comerciales impagas (que ya han alcanzado el nivel de fines de 2008 – aumentaron casi un 140 % entre el último trimestre de 2014 y el primer trimestre de 2016)9, pasando por la caída del conjunto de ventas (mayoristas, minoristas e industriales) al mercado interno desde el último cuatrimestre de 201410 y de las exportaciones desde noviembre del mismo año11.  (...)

Para un creciente número de expertos, sobre todo los especialistas en temas financieros el interrogante decisivo no es si la crisis se va a producir o no sino cuando va a ocurrir. Para algunos podría tomar la forma de un estallido financiero al estilo de lo ocurrido en 2008 o en anteriores eventos de ese tipo, para otros lo que está por llegar es una gran implosión del sistema.

Caben dos hipótesis extremas, la primera de ellas es que la acumulación de deterioros debería generar tarde o temprano un salto cualitativo devastador, la historia del capitalismo está marcada por una sucesión de crisis de distinta magnitud, mirando al pasado sería razonable suponer un desenlace bajo la forma de hiper crisis.

La segunda hipótesis es que la pérdida de dinamismo del sistema no es un fenómeno pasajero sino una tendencia pesada que obliga a superar la idea de gran turbulencia repentina, de tsunami arrasador e introducir el concepto de “decadencia”, de envejecimiento prolongado, de degradación civilizacional, lo que no excluye las crisis sino que las incorpora a un recorrido descendente donde el sistema se va apagando, desarticulando, caotizando, perdiendo vitalidad, racionalidad.

Larry Summers, ex Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, relanzó recientemente con gran repercusión mediática la teoría del “estancamiento secular” según la cual las grandes potencias tradicionales están ingresando en una era de estancamiento productivo prolongado arrastrando al conjunto del sistema global15, recuperaba de ese modo las ideas de Alvin Hansen expuestas en plena crisis de los años 1930. (...)

 Ahora las señales de alarma se multiplican, desde desajustes financieros graves hasta perturbaciones geopolíticas cargadas de guerras y desestabilizaciones, desde crisis institucionales hasta declinaciones económicas. Los comentaristas occidentales se maravillaban en los años 1990 ante el espectáculo de la implosión de la URSS, es probable que dentro de no mucho tiempo empiecen a horrorizarse ante desastres mucho mayores centrados en Occidente."                    (Jorge BeinsteinAlainet, 07/07/2016)