24.4.14

La rentabilidad media de los fondos de pensiones privados en España (en el periodo 2008-2012) fue negativa en términos reales

" (...) Todos los gobernadores del Banco de España –incluido el actual, el Sr. Luis María Linde– y los presidentes del Banco Central Europeo (como el actual, el Sr. Draghi) han enfatizado la necesidad de que la población española se haga un aseguramiento privado un plan privado de pensiones que les garantice el nivel de vida al cual están acostumbrados, subrayando que las pensiones públicas no se lo garantizarán. (...)

Esta postura es también promovida por la mayor parte de economistas de pensamiento liberal (que son la mayoría hoy en los centros académicos), alcanzando su máxima expresión en las declaraciones de economistas ultraliberales como el “economista de la casa” de TV3, que propone la privatización de la seguridad social, tal como hizo el gobierno presidido por el General Pinochet en Chile. 

En aquel país, la tasa  neta de reemplazo de las pensiones públicas es bajísimo, menos del 6% del salario medio de las personas, siendo complementadas por provisiones del aseguramiento privado, insuficientes para alcanzar el nivel necesario de mantenimiento del estándar de vida del jubilado (se alcanza solo el 52%; en España, en las pensiones públicas es del 80%). 

En esta promoción de las pensiones privadas, el Estado juega un papel clave. En España, el Estado desgrava (lo cual quiere decir que subvenciona) el aseguramiento privado. Es decir, provee unos 2.000 millones de euros, con datos de 2012, para que las personas que se compran pólizas de aseguramiento privado paguen 2.000 millones de euros menos.

 Un enorme regalo. Para que el lector se dé cuenta de lo que ello significa, baste recordar que el Presidente Zapatero congeló las pensiones para conseguir precisamente 1.500 millones de euros a fin de reducir el déficit público, subrayando que no había otra alternativa para conseguir dinero (con el fin de reducir el déficit) que congelar las pensiones.

 Dicha afirmación de que no había alternativa no era cierta. Podría haber eliminado la desgravación (es decir, el subsidio público) a las pensiones privadas, consiguiendo algo más que esa cantidad. (...)

La privatización de las pensiones es la medida más promovida por los establishments financieros, económicos, mediáticos y políticos (en este orden) de España (incluida Catalunya) y de la UE. En todos ellos se asume que las pensiones privadas son mejores que las públicas.

 Lo que es sorprendente es que todos (repito, todos) los datos (creíbles y rigurosos) muestran precisamente lo contrario (ver el libro de Vicenç Navarro y Juan Torres, Lo que debes saber para que no te roben la pensión). Incluso instituciones de tendencias liberales, como la OCDE, en el informe Pensions at a Glance 2013, reconocen que el sistema de pensiones privadas en España es un desastre. La narrativa que utilizan no utiliza dicha expresión, pero sus conclusiones justifican este diagnóstico.
 
Menos concluyente, pero también muy poco halagador, es el informe presentado por un grupo de investigadores del IESE que ha estado siguiendo la evolución de las pensiones privadas (trabajo bien resumido por Pere Rusiñol en su artículo “Pensiones privadas, un mal negocio en España”, publicado en Alternativas Económicas).

 Según este informe, de los 257 fondos de pensiones privados con al menos 15 años de historia, solo el 1,16% (sí, solo 1,16%) lograron una rentabilidad media superior a los bonos del Estado a 15 años. Otro 10% tuvieron pérdidas, con lo cual, el asegurado perdió dinero. La rentabilidad de la mayoría era baja.

 El que tenía mejor rentabilidad alcanzaba solo el 1,58% (los bonos del Estado tuvieron unos intereses medios superiores, del 4,4%, para el mismo periodo de tiempo). En realidad, la OCDE ha indicado que la rentabilidad media de los fondos de pensiones privados en España (en el periodo 2008-2012) fue negativa en términos reales (una vez descontada la inflación). Después de Estonia y Polonia, España fue el que tuvo peor rentabilidad.  (...)

Pero lo que es incluso más interesante es que el hecho de que tengan una rentabilidad muy baja, no quiere decir que les vaya mal a los gestores de los fondos privados de pensiones.

 Este es un dato de enorme interés. De la misma manera que los banqueros españoles son los que están mejor pagados en la Unión Europea, a pesar de que la banca española apenas ofrece crédito, no realizando su función social, los gestores de las compañías de seguros tienen elevados ingresos, precisamente a costa de la baja tasa real de sustitución salarial de los futuros jubilados y las elevadas comisiones que reciben. 

Estos gerentes de las compañías de seguros reciben las comisiones (lo que los gerentes y magnates de las compañías de seguros se quedan como paga personal por cada póliza de seguros) más altas de la UE. Solo otro país las tiene más altas. Esta situación es escandalosa (ver mi artículo “El maridaje entre la banca, el Estado español y las autoridades europeas”, publicado en Sistema, 04.04.14).

Los pensionistas privados están claramente desprotegidos frente al capital financiero y sus gestores.(...)

 Pere Rusiñol muestra la puerta giratoria que hay entre los directores generales de Seguros y Fondos de Pensiones del gobierno, por un lado, y las compañías de seguros y fondos privados de pensiones, por el otro, con una puerta giratoria que alcanza su máxima expresión en los gobiernos Aznar y Rajoy, máximos favorecedores de la privatización de las pensiones. 

Pero de todo esto, prácticamente nada se ha dicho al ciudadano, incluido al que tiene una pensión privada."               (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 17 de abril de 2014, en www.vnavarro.org, 17/04/2014)

Vamos a financiar un segundo rescate bancario. En silencio. Con un aval por más de 40.000 millones

"Gracias a los créditos fiscales, vamos a financiar un segundo rescate bancario. En silencio. La operación equivale a la oficialización de un aval por más de 40.000 millones. ¿Cuánto acabará costando al contribuyente? ¿Será gratis total para la banca? ¿Acaso esta aportará contrapartidas?

Reitera el Gobierno que este segundo rescate, constituido por avales o garantías —vía activación de los créditos fiscales—, en vez de dinero líquido, es un mero apunte “contable”. Y que por tanto no nos costará nada. De momento. Y a largo plazo, tampoco: salvo desastre, pérdidas o insolvencia en alguna entidad de las beneficiadas.

Se nos dijo que el primer rescate, aquel al que la eurozona aportó 42.000 millones, no nos costaría nada. Y llevamos un susto: ya se dan oficialmente por perdidos cerca de 40.000 millones de euros y eso que el rescate nos salía gratis. La mayor parte de la factura recaerán en el bolsilllo de los contribuyentes. Es lógico que se inquieten. ¿Volverá a pasar?

De entrada, el primer rescate es superior a los 42.000 millones europeos (concedidos como préstamo a muy buenas condiciones, pero que tenemos que devolver). La inyección de capital a las cajas/bancos en crisis se cifró en 61.366 millones, según nota del Banco de España de 2 de septiembre de 2013.

 Pero el total de ayudas fue mayor: ascendió a 107.913 millones, según reciente informe del Tribunal de Cuentas al Congreso. Estos 100.000 millones largos incluyen no solo transferencias, sino también avales (como los esquemas de protección de activos) y líneas de crédito. 

Del total, dos tercios largos es dinero público y un tercio proviene del Fondo de Garantía de Depósitos. O sea, de los bancos, o mejor, de sus clientes, porque las entidades les repercuten sus costes. No todo se perderá, pero sí mucho, depende de si, cuánto, cómo y cuándo se sanean las entidades rescatadas: pero pecharán los contribuyentes.

La parte europea del primer rescate conllevó un rigor fuerte, propio de administraciones serias: la UE impuso (santamente) en el Memorándum de Entendimiento del 10 de julio de 2012 hasta 32 condiciones a España: al Gobierno y a las cajas rescatadas. Y a la banca sana no rescatada (la 11: planes de recapitalización; la 25, planes contra el deterioro de activos...)

De momento este segundo rescate va de guays, sin condiciones, ni siquiera se reconoce que es un paquete reflotador, sino un apunte contable, vaya con el nominalismo.

En reiteradas ocasiones, alguien tan poco sospechoso como el FMI ha exigido que se acompañe de exigencias (EL PAIS, 15 de julio de 2013). Sobre todo, que este regalo lo compensen las entidades con una más generosa concesión de créditos, para reanimar la economía.

 “Las autoridades deben garantizar que esta medida se acompañe de medidas adicionales para fortalecer sus balances y su capacidad de prestar y que sus implicaciones presupuestarias sean mínimas” (Informe 14/549 del FMI, febrero 2014). Por esta vez, nada que añadir."   ( El País, 24/04/2014)


"El balón de oxígeno que dio el Gobierno a la banca con un decreto ley a finales del año pasado ha desbordado las previsiones. 

La norma aprobada por el Consejo de Ministros del 29 de noviembre pasado convirtió en monetizables, esto es, garantizados por el Estado, parte de los créditos fiscales que permitirían a los bancos ahorrarse impuestos en el futuro. Ello ha supuesto finalmente que los bancos salven más de 40.000 millones de euros de capital, según los datos recopilados por EL PAÍS de las principales entidades financieras españolas.

El Estado responde de esos créditos fiscales en caso de que los bancos no los puedan usar para compensar beneficios futuros, lo que conlleva un riesgo de pérdida que el Gobierno minimiza.

 La cifra de 40.478 millones en activos fiscales monetizables que suman los 15 principales bancos supera en un 35% la estimación de 30.000 millones para todo el sector que señaló el ministro de Economía, Luis de Guindos, cuando presentó el decreto. Una diferencia de más de 10.000 millones.  (...)

Por ello, ante las futuras pruebas de resistencia a la banca y ante los demás pasos hacia la unión bancaria, el Gobierno ha favorecido a las entidades con la aprobación de esta norma, que tiene un gran impacto en las ratios de solvencia.

 De hecho, si se suman las cifras de las entidades no incluidas en el cómputo, el total superará los 41.300 millones prestados en el rescate de España para recapitalizar la banca. Es decir, el aval público a los créditos fiscales aportará a las cifras de solvencia tanto como el rescate financiero, aunque por vías y con implicaciones muy diferentes. (...)

Mientras que el rescate supuso una inyección de capital real (la mayor parte del cual se ha traducido en pérdidas para el sector público pese a las proclamas que se hicieron en sentido contrario desde el Gobierno), ahora lo que se produce es una especie de aval o garantía, cuyo impacto económico dependerá de lo que pase a lo largo de los próximos 18 años.

 Solo si una entidad no puede aprovechar esos créditos fiscales para ahorrarse impuestos en un plazo de 18 años, o si llega a liquidarse, a incurrir en situación de insolvencia, o a presentar pérdidas contables, los activos fiscales diferidos se convertirían en un crédito directo contra Hacienda (en el caso de pérdidas contables, la transformación no sería íntegra, sino solo en la proporción que las pérdidas representen sobre los fondos propios). (...)"              (El País, 24/04/2014)

Y Hollande era el 'tapado' de la troika... vaya por dios

"Un esqueleto más en el mausoleo socialista de las promesas sin mañana: un plan de economías de 50 mil millones de euros, cuyo 40 por ciento será asumido por el sistema de protección social, puso la última rosa marchita en las escasas ilusiones que quedaban.

 El giro de lo que se llama casi como un chiste o un eufemismo “la izquierda francesa” responde a los imperativos fijados por la Unión Europea en materia de reducción de déficit. Este plan, que también incluye el congelamiento de los salarios de los funcionarios y las jubilaciones, fracturó a la mayoría socialista en la Asamblea.

 Unos cien parlamentarios socialistas escribieron al primer ministro Manuel Valls para denunciar lo que consideran un “plan económicamente peligroso”, que “acarreará retrocesos sociales y perturbaciones en los servicios públicos ineluctables”. El sablazo socialista es histórico, a la medida del engaño del que son víctimas quienes votaron hace dos años por una política totalmente diferente a la que se aplica hoy. (...)

El primer ministro dijo que la austeridad era una cuestión de “soberanía”, pero la frase suena como una burla más hacia los electores. En momentos en que Manuel Valls se atrevía a esa comparación, o sea, la austeridad equivale a la soberanía, París se encontraba bajo la amenaza del gran padre rector liberal que es la Comisión Europea. 

Bruselas presiona a Francia para que apure el paso de las reformas y respete los plazos negociados con el fin de cumplir con la agenda de un déficit tope del 3 por ciento en 2015. Francia concluyó 2013 con un déficit del 4,3 por ciento del PIB, un desempleo del 11 por ciento y una deuda del 98 por ciento del PIB. La herencia dejada por tres presidencias consecutivas de la derecha ha sido abismal, sobre todo la última, la de Nicolas Sarkozy. (...)

El congelamiento de la jubilación y las llamadas prestaciones sociales es una pesadilla para la izquierda parlamentaria, que se siente pura y llanamente estafada. Esos 50 mil millones de euros ahorrados seguramente irán a financiar otra medida, el Pacto de Responsabilidad destinado a las empresas.

 Este mecanismo prevé reducir el costo de los gravámenes sociales a las empresas a cambio de que éstas contraten personal. La perspectiva parece de un idealismo desmedido. Lo primero que hizo el responsable del patronato francés, Pierre Gattaz, consistió en proponer que se rebaje o suspenda el salario mínimo para los jóvenes. La derecha no tiene mucho que decir ante la nueva carta socialista. Más bien se quedó muda con el espectáculo del giro liberal adoptado por los socialistas. 

Sin embargo, en la izquierda del PS la música es otra, tanto más cuanto que los parlamentarios recién descubrieron en la televisión la ruta fijada por Manuel Valls. A nadie se le escapa la sutileza: un plan como el de los 50 mil millones de economías no se traza en una semana. El paquete ya estaba en la mesa y sólo faltaba armar el montaje para comunicarlo.

 El Ejecutivo había prometido un “contrato” con los parlamentarios socialistas, pero tampoco cumplió. Una vez que intervino el voto de confianza, el “contrato” se esfumó. El parlamentario socialista Arnaud Leroy lo dice sin vueltas: “Fue un engaño para conseguir la confianza”. Otro parlamentario, Christian Pol, confiesa estar “aterrado por el fondo y por la forma”. Un gran sector del PS se siente expoliado, sin derecho a decir nada y con la sola obligación de votar lo que fije la presidencia.

 Algunos medios se preguntan con cierta ironía si además de querer cumplir a toda costa con la austeridad europea, François Hollande no se ha propuesto también destruir al PS y a la izquierda en su conjunto. La ironía es más extensa. Como España, Grecia, Italia y Portugal, Francia, una de las potencias de la UE, vitrina de muchas conquistas sociales y de una capacidad innata de negociación, está siendo gobernada por ese trío que se conoce como la Troika: la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI. 

Se trata del mismo pulpo que impuso a España, Grecia, Italia y Portugal su plan para salvar al capitalismo y hundir a la sociedad. En resumen, la hasta ahora breve experiencia socialista ha sido el camino más corto para llegar... al club liberal y sus recetas universales de austeridad, reformas, ajustes y regresión social."                (Eduardo Febbro, Página 12, en Rebelión, 19/04/2014)

Carta de un pediatra madrileño que renuncia a su plaza por no poder trabajar con un minimo de calidad con sus pacientes

"Uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo está en peligro de extinción.. (...)

Escribo para dejar constancia de la situación de las consultas de pediatría en muchos centros de la Comunidad de Madrid, y, en particular, del centro en el que he prestado servicios en los últimos 2 meses (CS Valdelasfuentes, de Alcobendas, Madrid). 

Las inaceptables condiciones de la asistencia y el estrés laboral en que me he visto sumido me han llevado a presentar mi renuncia al cargo a pesar de los ruegos de muchos de mis pacientes para que siga siendo el pediatra de sus hijos.

En primer lugar, el centro se abrió en 2012 por razones políticas sin disponer de suficientes recursos humanos ni materiales, desmembrando el equipo del Centro de Salud Marqués de Valdavia (del que he formado parte como personal eventual durante 3 años de forma ininterrumpida, en el cargo de Médico Pediatra). 

A dia de hoy no se dispone aún del material necesario para realizar ciertos procedimientos diagnósticos y terapéuticos que los profesionales estamos dispuestos a realizar y se ofertan en la Cartera Estandarizada de Servicios de la Atención Primaria de la CAM.  

Ello obliga a aumentar las derivaciones al nivel hospitalario y con el ello el gasto sanitario y a realizar mayor número de tratamientos empíricos con el coste en farmacia y el riesgo injustificado de efectos secundarios para los pacientes.

En segundo lugar, el centro de mi denuncia. En línea con lo que ocurre en la mayoría de centros sanitarios públicos de la Comunidad, las agendas están diseñadas con una presión asistencial absolutamente desproporcionada para la plantilla y la demanda asistencial. Esto vulnera gravemente las condiciones en las que se presta la asistencia sanitaria. 

La agenda de pediatría dispone de 50 huecos para consultas médicas: Cada 5 minutos para consultas a demanda y con 4 pares de huecos de 10 minutos para consultas concertadas y revisiones del niño sano, a los que se añaden los pacientes sin cita que lo soliciten. 

 Revisiones bibliográficas como la realizada en 2013 por Delia Outomuro y Andrea Mariel Actis[1] reflejan una duración media de las consultas clínicas en Madrid de unos 10 minutos (sin distinguir en qué ámbito se ejercen) y apuntan a que son necesarios un mínimo de 18 minutos por consulta para el desarrollo de una adecuada relación médico-paciente y un ejercicio adecuado de la asistencia sanitaria.

El resultado es el de una mayoría de profesionales que trabajan como si fueran peones de una cadena de montaje, echando literalmente de las consultas a sus pacientes para poder ajustarse a las agendasy una minoría, entre la que me incluyo, que somos incapaces de dar ese tipo de atención y, luchando por que la asistencia sanitaria siga siendo un acto humano y de la máxima calidad científica y técnica posible, generamos demoras inaceptables para la mayoría de pacientes y para nosotros mismos, con el evidente malestar que genera para todos.

Éste se refleja en forma de reclamaciones por parte de los usuarios, mal ambiente laboral y una presión continua desde la dirección (en mi caso limitándome el acceso a turnos conciliables con la vida familiar y con amenazas de no renovación del contrato) e incluso de muchos compañeros, para que nos ajustemos a las agendas y dejemos de lado nuestra “ineficiente” forma de atender a los pacientes. (...)"             (Attac Madrid, 24/04/2014)

Los españoles retratados por una cadena de televisión entre los cubos de basura en las calles de Oslo o los jóvenes estafados en Alemania no son casos aislados

"No es ninguna casualidad que las protestas europeas de la Marea Granate coincidan con el proyecto periodístico puesto en marcha por “The Ragged Army” (El Ejército Roto) para denunciar y combatir las condiciones en las que le ha tocado vivir en el centro y norte de Europa a la nueva oleada de emigrantes españoles.

 Tampoco es casualidad que ambas iniciativas denuncien el silencio cómplice de las instituciones y los grandes partidos ante las penalidades que en Escandinavia, Gran Bretaña, Alemania, Bélgica, Suiza o Francia están sufriendo los “jóvenes sin futuro”, obligados a abandonar su tierra para lanzarse a una “aventura” con resultado incierto. (...)

“Y mientras los españoles abandonan el país forzados por una recesión de magnitud apocalíptica, el norte (también afectado por la crisis aunque a diferente escala) se defiende con políticas migratorias cada vez más restrictivas y, lo que es aún peor, más cercanas a los postulados de la extrema derecha, que está cobrando aliento en todo el continente. (...)

Estas son las premisas que han llevado a un grupo de reporteros y activistas a realizar una serie de documentales que muestren el verdadero rostro de lo que nuestras autoridades presentan como la panacea para resolver la grave crisis que afecta a la juventud española y que ha llevado a la Marea Granate a boicotear los mítines de los partidos españoles en las elecciones europeas, como hicieron recientemente con el protagonizado por Elena Valenciano en París.
 
“El asunto”, dicen los impulsores del proyecto, “no es baladí. Los españoles retratados por una cadena de televisión entre los cubos de basura en las calles de Oslo o los jóvenes estafados en Erfurt (Alemania) no son casos aislados”.

 Por eso, añaden, su principal objetivo es “documentar a bocajarro el dolor de los españoles y otros emigrantes que se han visto obligados a dejar sus países y dar a conocer el clima de xenofobia que se respira en amplios sectores de las sociedades del centro y norte de Europa”.

Y, para empezar, han elegido precisamente Suecia, probablemente el país con mejor imagen internacional en este terreno a través del reportaje “Emigra o degenera: bienvenido a Suecia”. “Las imágenes idealizadas que veníamos proyectando los medios de comunicación poco tienen que ver con la realidad”, explica Ferran Barber, uno de los promotores del proyecto, en unas declaraciones a Tercera Información.

 “No existe el milagro sueco”, añade este veterano periodista que ha trabajado en Oriente Medio (Turquía, Irán, Irak), África (Liberia, Sierra Leona) y en otras zonas conflictivas de los Balcanes y la antigua Unión Soviética. 

Sin ir más lejos, recuerda los estallidos de violencia que, por este motivo, se registraron en ciudades suecas como Estocolmo o Malmoe, producto de la “ira acumulada” entre los inmigrantes para exigir, simplemente, “el derecho a ser tratados como seres humanos”.

Barber lo ha padecido en sus propias carnes; solo en su primera semana de estancia en Umea, capital europea de la cultura, fue interceptado e identificado por la policía en cinco ocasiones. 

En Suecia, añade, “obtener el llamado número personal supone un esfuerzo ímprobo que, en el mejor de los casos, dura meses. Y sin el número en cuestión un europeo no tiene derecho a alquilar un piso, abrir una cuenta bancaria, tener teléfono o asistir a ciertos eventos personales. 

Es una forma terriblemente sibilina de impedir el acceso de los europeos a su contrato de trabajo”.  En su opinión, el problema actual de Suecia es que la xenofobia se ha convertido en estructural y ha impregnado todo el entramado institucional.

No ocurre lo mismo con quienes ya van a Suecia o a otros países con un contrato acordado previamente, pero lanzar a los jóvenes a la “aventura” como insinuó Marina del Corral es una grave irresponsabilidad “que solo denota la falta de respeto que el Partido Popular tiene por el sufrimiento de sus compatriotas”.

Tras el documental sobre Suecia, ahora “The Ragged Army” tiene intención de desembarcar en Alemania, y después en Bélgica, Suiza… pero, para ello, solicita el apoyo de quienes no están “en primera línea”, respaldando la financiación de esta ofensiva mediática a través de un crowfunding. Si, en el plazo de una semana, no llegan a un mínimo de 4.000 euros, toda la operación podría venirse abajo."           (Manuel martorell, Cuarto Poder, 24/04/2014)

Los bancos españoles tienen 100.000 millones en casas vacías. Se las quitan de encima así...

"- Lo siento, pero la central no ha autorizado la hipoteca que ustedes habían pedido. Ya saben que nos hemos vuelto bastante estrictos después de todo lo que ha pasado.

Muchos españoles reciben diariamente esta respuesta a la solicitud de un crédito para financiar la compra de su vivienda. Tienen trabajo y solvencia suficiente para pagarlo. Pero chocan con la inconmovible negativa de los bancos.

Por eso su sorpresa es grande cuando, en el mismo momento o pocos días después, el empleado que les atiende se deja caer con una inesperada propuesta:

- Hay otra posibilidad, aunque no sé si estarían ustedes interesados. Buscan un piso de tres dormitorios, con plaza de garaje, en una zona residencial, ¿verdad? Pues el banco puede ofrecerles uno de esas características y a buen precio. Una ganga, de verdad.

La perplejidad reflejada en la cara de los clientes obliga al empleado a ofrecer una explicación:

- Al tratarse de un activo al que queremos dar salida, podemos valorar la operación con más benevolencia. Seguro que en la central entienden que es buena para todos. Para ustedes y para nosotros.

Lo que hasta poco antes eran pegas, a partir de entonces se convierten en una abrumadora avalancha de facilidades.

- Y si creen que al principio pueden ir muy pillados por los gastos habituales en la compra de una casa (los impuestos, el notario, los muebles), no se preocupen. Yo creo que soy capaz de sacarles la hipoteca hasta por el 100% del valor de tasación.

En el caso de que los clientes alberguen todavía alguna reserva, el empleado no tendrá reparo en ablandarles con un par de deferencias más:

- Podemos poner la hipoteca a cuarenta años. Y, por supuesto, olvídense de la comisión de apertura, que corre por cuenta nuestra.

Escenas como ésta se repiten todos los días en nuestro país. Y no sólo ahora, sino desde hace ya algún tiempo. Habrá bancos que lo nieguen y que digan que golferías así son más propias de su competencia. Pero quien esté libre de pecado que tire la primera piedra.

El motivo es muy simple: según las últimas estimaciones conocidas, las entidades financieras españolas siguen teniendo en sus carteras inmuebles procedentes de embargos por valor de 100.000 millones de euros. Y necesitan quitárselos de encima como sea.

Por eso han desempolvado viejas prácticas, que parecían conjuradas para siempre tras los fatales resultados de la experiencia anterior. Pero se ve que no. Quizás porque la factura de la última fiesta la pagamos entre todos. Y nadie escarmienta en cabeza ajena."

(Las golferías de la banca con las hipotecas, de Vicente Clavero en Público, en Caffe Reggio, 18/04/2014)

La falta de crédito y el débil consumo hacen posible (¿probable?) la deflación en España

"La tendencia que presenta la inflación a registrar tasas muy bajas o negativas en toda la zona del euro sorprende a España en el peor momento. No en vano las principales fuerzas para mantener a raya a la temida deflación se encuentran todavía en cuidados intensivos. 

Así ocurre tanto con el consumo de los hogares (exhausto después de más de dos años de recesión, apenas terminada) como con el crédito bancario, que se va recuperando, pero todavía con timidez. Gráfico: ¿Hasta qué punto existe una amenaza?

Los expertos consultados quieren evitar alarmismos, y ninguno da por seguro que la economía española vaya a verse atrapada en el funesto círculo vicioso deflacionario, que supone que los precios no dejan de caer porque empresas y familias congelan su actividad a la espera de que lo hagan todavía más.

Simplemente, analistas como María Jesús Fernández, de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), ponen de manifiesto que no cabe esperar mucho, en caso de que haya que pelear para sostener el IPC, de "un consumo interno que, sin duda se ha estabilizado y ya no cae, pero que aún carece de ímpetu como para impulsar los precios". (...)

Más allá de los análisis de coyuntura, da fe de ello el secretario general de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), Sebastián Reyna, quien, quizá por estar en contacto directo con la actividad económica cotidiana, habla sin ambages y asegura que "el riesgo de deflación es real"; es más, "se materializará si el consumo sigue sin repuntar de una forma decidida", remacha Reyna.

¿Se puede contar para ello con el respaldo de la financiación bancaria? Desde Londres, el catedrático de la London School of Economics, Luis Garicano, considera que aun cuando el crédito poco a poco vuelve a fluir, "estamos todavía en el comienzo de la etapa en la que volverá a desempeñar un papel fundamental en el crecimiento económico". 

El sistema financiero está débil, después de una reestructuración histórica, con escasas fuerzas para afrontar el incremento del riesgo bancario que lleva aparejada la deflación.
No en vano el hecho de que los precios suban moderamente es financieramente saludable cuando se está endeudado, ya que el valor nominal de las deudas se reduce al ritmo al que se deprecia la moneda bajo la que están denominadas.

Dicho de otro modo, lo menos que necesitan los bancos españoles es que la deflación aumente el peso de las deudas mientras obliga a que los salarios disminuyan y vuelvan a encontrarse con ratios de morosidad elevados y coeficientes de riesgo altos.  (...)

Toda precaución es bienvenida cuando se trata de que España esquive un fenómeno para el que "los modelos y análisis no suelen funcionar", según el catedrático de la London School of Economics, y de hecho reconoce que el comportamiento de los precios en la Unión Monetaria ya está causando sorpresas entre los expertos.

Su colega de la Universidad Pompeu Fabra, José García Montalvo, incide en lo fácilmente que la deflación desarma en la medida en que "los economistas saben muy bien combatir las subidas excesivas de los precios pero no existe ningún método para hacer frente a la situación contraria". Japón es el mejor ejemplo, ya que sus políticos y sus académicos llevan más de tres lustros intentando reanimar su IPC.

De hecho, la situación en la zona del euro ha adoptado un cariz tan serio que incluso los miembros más ortodoxos del BCE, los representantes alemán y finlandés, ya han mostrado su disposición a que el eurobanco abrace medidas completamente inusuales en su historia, como los tipos de interés negativos para los depósitos bancarios."            (El Economista, 18/04/2014)

23.4.14

El truco de Rajoy: nos carga de deuda pública para que no se dispare el déficit... total, la pagaremos con más recortes

"Moody’s y ‘The Economist’ alertan sobre la deuda española y desmontan el ‘España va bien’ de Rajoy.

Era cuestión de tiempo que tanto las agencias de calificación como los centros financieros comenzaran a situar el foco de alarma sobre la elevada deuda pública española. La razón es sencilla, en solo dos años de gobierno de Rajoy la deuda pública ha crecido tanto como durante los ocho años de Gobierno de Zapatero, crisis incluida. (...)

El Gobierno de Rajoy ha recurrido a un truco, tanto el plan de pago a proveedores como el plan de liquidez a Comunidades Autónomas se cargan a deuda pública para que no dispare el déficit, pero al final es dinero que España pide prestado en las subastas que acude el Tesoro y que hay que devolver. Ya en los Presupuestos Generales del Estado se contempla la mayor partida de la historia reciente solo para pagar deuda.

Pero además fondos, gobiernos y medios de comunicación extranjeros saben que Rajoy a disparado la deuda pública después de haber recortado 73.000 millones de euros del presupuesto y haber disparado los impuestos, luego algo falla en la gestión o sencillamente la economía no tira como debiera. (...)

La agencia de calificación señala que la economía va por la senda correcta (es firme defensora del austericidio), pero ya coloca la lupa en la deuda y avisa de lo que va a venir: más recortes. Concretamente el informe de Moody’s asegura que la deuda pública seguirá creciendo hasta el 2016, advierte que por culpa de un “prolongado período de baja inflación” será “difícil y doloroso” reducirla.

Además la agencia afirma que la necesidad de desendeudamiento de todos los sectores de la economía española (públicos y privados) “limitará la velocidad de la recuperación”.

The Economist pinta un panorama muy negro

El último número de The Economist se publicó en plena Semana Santa española e incluye un análisis duro sobre la situación de la deuda soberana de la periferia europea, es decir considera que la prima de riesgo de los países del Sur está artificialmente baja y su situación es un espejismo.

 Concretamente la prestigiosa revista considera que los tipos de interés históricamente bajos (a cero en Estados Unidos y Reino Unido y al 0,5 en la zona euro), así como el temor a la deflación en la zona euro, lleva a los inversores a comprar deuda de España, Italia, Grecia o Portugal porque pagan mayores intereses.

Lo que explica es que los tipos de interés que paga el Tesoro por emitir deuda siguen siendo los más altos del mundo desarrollado, mientras que en España el Gobierno consigue colar titulares de gran demanda o el interés más bajo desde 2011. No se compara con los demás."             (El Plural, 22/04/2014)

Titulares-trampa: que la tasa de morosidad sea de récord porque baja unas décimas, que la banca vuelva a beneficios aunque no dé crédito o que nos visiten los mismos turistas que hace tres años

"Todas las economías de la zona euro crecerán este año, incluida la griega, portuguesa irlandesa y chipriota, países totalmente rescatados. Sin embargo el Gobierno, el PP y toda la prensa escrita madrileña (ABC, El País, La Razón y El Mundo) celebran que la economía española crecerá como si fuera la única que lo va a hacer en todo el continente. 

El día que se da a conocer el déficit se publicita que ha bajado, pero no se explica que solo ha bajado por el esfuerzo de Ayuntamientos y Comunidades Autónomas, y que la parte que corresponde al Gobierno Central sigue exactamente igual que en el 2011 (...)

El Gobierno ha puesto en marcha una estrategia mediática que le funciona: cada día colocar un par de mensajes positivos. Solo quienes se molestan en analizarlos a fondo y compararlos con años anteriores se dan cuenta de las trampas.

Vamos con algunos ejemplos, arrancamos la semana con dos noticias económicas con idénticos titulares en todos los medios de comunicación: baja la tasa de morosidad y aumenta la riqueza de las familias. La tasa de morosidad (créditos impagados) está en el 13,4%. 

Es una cifra récord y no es que se mala es que es peor. Con un añadido, no se dan créditos y a menos concesión de créditos menos riesgo de impagos. El dato de que en febrero bajó la concesión de crédito a familias y empresas un 0,2% apenas se publicó en algunos medios y en los que sí con letra chiquitita. No hay crédito y no hay consumo.

Lo de la riqueza de las familias es para nota. Se celebra que ha aumentado gracias a las inversiones en bolsa. Pregunta: ¿Cuantas familias españolas tienen dinero en bolsa y han ganado algo en el último año?.

 Aquí se explica que también ha aumentado porque las familias y empresas han reducido deuda y es así, ha reducido deuda por el miedo a quedarse en al paro y sin un duro. Sí, ha aumentado la riqueza de las familias, pero solo de algunas (...)

El peor ministro de Industria de la historia de España, José Manuel Soria, ha salido raudo y veloz a pregonar los datos récord de turistas en el primer trimestre del año. Sin duda buena noticia, pero el Ministro sabe que el año pasado fue un año récord y que sin embargo el turismo creó menos empleo del esperado y que los empresarios hoteleros le desmintieron sobre la cifra de ingresos.

 Vienen más turistas porque España es más barata y ha bajado precios. Y bajar precios supone salarios más bajos y menos empleados.

Y los 7.000 millones de beneficios de los bancos

Aunque es una noticia que al ciudadano de a pié le cabrea, el Gobierno necesita publicitarla para transmitir el mensaje de que la banca está saneado. Para empezar evitemos demagogias, un banco que no tiene beneficio y entra en pérdidas acaba quebrando y los ahorros que tiene depositados pueden desaparecer, así pues lo lógico y lo normal es que los bancos tengan beneficios.

 Otra cosa es que sean avariciosos, cobren comisiones abusivas, no concedan créditos, engañen a sus clientes con preferentes o no tengan la mínima sensibilidad social con la gente que pierde su vivienda. El titular que nos colocan hoy es que la banca española volvió a beneficios en 2013 al ganar 7.274 millones de euros gracias al desendeudamiento de familias y empresas y a que concedió un 7% menos de créditos. 

Para empezar 7.000 millones de beneficios para toda la banca española es una cantidad ridícula comparada no ya con los buenos tiempos, sino con años normales.(...)"          (El Plural, 22/04/2014)

¿Quién no preferiría algo de inflación al desempleo masivo?

"(...) Primero, vamos a hablar de los argumentos a favor de una inflación más alta.

Mucha gente entiende que la caída de los precios es algo malo; nadie quiere convertirse en Japón, que brega contra la deflación desde la década de 1990. Lo que no se entiende tanto es que el cero no es una línea roja: una economía con un 0,5% de inflación tendrá muchos problemas en común con una economía con un 0,5% de deflación.

 Esa es la razón por la cual el FMI advertía de que la “bajaflación” está poniendo a Europa en peligro de un estancamiento a la japonesa, incluso si no hay (todavía) deflación en un sentido literal.

Resulta que la inflación moderada viene bien para algunos objetivos útiles. Es buena para los deudores y, en consecuencia, positiva para la economía en su conjunto cuando un exceso de deuda lastra el crecimiento y la creación de empleo. 

Anima a la gente a gastar en vez de a guardarse el dinero, lo cual también es algo bueno para una economía deprimida. Y puede actuar como una especie de lubricante económico que haga más fácil ajustar los salarios y los precios ante la inestabilidad de la demanda.

Ahora bien, ¿cuánta inflación es conveniente? La europea está por debajo del 1%, lo cual, claramente, es demasiado baja, y la de Estados Unidos tampoco es mucho más alta. ¿Pero bastaría con volver al 2%, el objetivo de inflación oficial tanto en Europa como en Estados Unidos? Casi con total seguridad, no. (...)

Es más, como muestra el último informe del FMI, hay pruebas sólidas de que los cambios en la economía mundial están acentuando la tendencia de los inversores a acumular efectivo en vez de poner el dinero a trabajar, aumentando de este modo el riesgo de que se produzcan trampas de liquidez a menos que se alcance el objetivo de inflación. Pero el informe no se atreve a decirlo abiertamente en ningún momento.

Por tanto, ¿qué impide decir lo obvio? Una respuesta es que a la gente seria le gusta demostrar su seriedad instando (a otros, naturalmente) a tomar decisiones difíciles y a sacrificarse. Aborrecen que se les dé respuestas que no supongan más sufrimiento.

Y uno sospecha que detrás de esta actitud hay un sesgo de clase. A menudo, a hacer lo que hizo Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial —utilizar los tipos de interés bajos y la inflación para aligerar la carga de la deuda— se le llama “represión financiera”, lo cual suena mal. 

Pero ¿quién no preferiría algo de inflación y un pequeño desgaste de los activos al desempleo masivo? (...)

Pero tenemos que dejar claro qué es lo que está pasando, y ser conscientes de que en política monetaria, como en tantas otras cosas, lo que es bueno para los oligarcas no lo es para Estados Unidos."                 ( , El País, 13 ABR 2014 )

Los pobres están eligiendo, como los ricos, los centros de las ciudades para comerse y beberse sus 400 euros

"Con el permiso de ustedes, quisiera empezar este artículo en un estilo muy directo y provocador: España va mal, muy mal… y la culpa de esto no es de sólo de unos señores banqueros o políticos de derecha, de ultraderecha, etc. 

Como queremos muchas veces cuando tenemos veinte años y más ansias de saber y de hablar que de escuchar y aprender, y sobre todo de comprender, de comprender a los otros.

 La culpa, si existe, es de todos, sobre todo de aquellos ciudadanos, que confundidos por el ruido de los rumores y la ignorancia de los hechos que provocan los medios de comunicación, descuidan el cuidado de sus vecinos, sean de la religión que sean, vengan del país que vengan, duerman en sus casas o en los soportales de las catedrales y en los espacios públicos, que son, como tal, de todos, y también fundamentalmente, de ellos.

 El motivo de este artículo es dar cuenta de un hecho que sucedió en Granada hace unas dos semanas y que conocí a través de un periódico local. En reunión con autoridades políticas locales, y fundamentalmente con el Alcalde de dicha Ciudad donde habito, varias asociaciones de vecinos del centro histórico y comercial de la ciudad, pedían al alcalde la toma de medidas para buscar, y cito palabras literales de los asistentes, tal y como lo reproducía el periódico: “una solución global” para las personas indigentes que comen, duermen, piden y descansan en esas calles preciosas de Granada.

 Como ciudadano que he leído más libros que visto partidos de fútbol, la expresión “solución global”, entiendo que fruto de la previsible ignorancia de los que la formularon, me produjo fuertes retortijones de estómago durante todo ese día, en el que escribí a grandes rasgos estas palabras. 

Puesto que en España, como dice el gran escritor murciano, Arturo Pérez Reverte, no cabe ni un tonto más, creo que la forma en la que debemos leer, o la que yo uso para leer la degradación del tejido social y de la cohesión en nuestro país, es la del diálogo, la del reconocimiento del otro, sea quien fuere, y la del escrupuloso respeto a los derechos humanos, a la vida, a la libertad, a la integridad física.(...)

 Voy a dar paso al relato del episodio concreto que he adelantado, de conato de alzamiento de los menos pobres de la Ciudad de Granada, contra los más pobres habitantes de la misma, que llenan, verdad es, las céntricas plazas con sus biografías derrotadas por el pavimento.

 Sentados, a veces solos, las más de las veces en grupos de tres, seis, ocho personas, pero en mucha menor cantidad de lo que podemos ver en Madrid, por poner un ejemplo, parece ser que su presencia no es grata para un minúsculo sector de la población Granadina… hecha a los buenos tejidos para el cuerpo, y al buen yantar y libar para sus almas, desbordados en su necesidad de limosnear (dar limosna), suelen ser generosos, dicha exigua minoría: hasta el tercer pobre, y la tercera moneda por semana, ahí ya se ven desbordados, y claro la situación les desborda completamente, me parece a mí.

 Los pobres están eligiendo, entiendo, como los mismos ricos, los centros de las ciudades para comerse y beberse sus cuatrocientos euros de miseria que han heredado por derecho propio del boom de la construcción y la hamburguesa de vaca loca. 

Como me decía literalmente un señor de unos cincuenta años, carpintero de profesión, de Sevilla, que prefiere la ciudad hermana de Granada para vivir en la calle, ante completa falta de alternativa política, y ante la parálisis cerebral y coronaria de los políticos españoles al pleno: “yo mis cuatrocientos euros me los gasto donde me da la gana, y a mí me gusta el centro, porque está limpio, y hay gente, y hay jóvenes que se paran y hablan conmigo, como tú”.

 En el fondo, este sector económico de la ciudad que rechaza la pobreza visible en sus barrios, pero alienta la pobreza general con su descualificación y su voraz necesidad de crecientes beneficios en un contexto estructural de caída de los mismos, no ha entendido, no ha comprendido lo esencial: los pobres moradores de las calles de Granada, de Andalucía y de España, son los consumidores de una sociedad de consumo post-boom como la nuestra.

 Es que creo que es lo que hay… no hay más, nadie tiene dinero para acudir a sus tiendas a comprar impecables vestidos de novia por tres mil euros, y la gente sigue casándose o “arrejuntándose” como graciosamente dicen los granadinos. La gente sigue paseando por el centro, pero en lugar de ir cada noche al cine, van muy de tarde en tarde, porque el IVA de la cultura los está dejando kao… y quizás le estén tomando el gusto a la llana conversación. 

Todo está cambiando mucho, y muy deprisa, por eso conviene no pretender una rápida restauración del boom anterior, puede que se haya ido de por vida al infierno… del que nunca debió salir. 

Las gentes son sabias, necesitan tiempo para encarrilar la historia, esta crisis parece un llamamiento a la calma de los más listos… y el dar una oportunidad a las gente comunes, siempre menos leídas pero menos crueles que las primeras. Historia enseña, por mucho que nos la oculten… todos la tenemos, todos la sabemos, y todos la sufrimos.(...)"            (Antonio Martínez López, Rebelión, 15/04/2014)

Para que un sistema de reparto del trabajo tenga éxito debe ir acompañado por un aumento del salario hora, para evitar la disminución de la demanda efectiva

"(...) Las elevadas tasas de paro han llevado a numerosos economistas de izquierda y a los partidarios de la economía solidaria proponer soluciones innovadoras para reducir dicho paro, entre ellas el reparto del trabajo.

 Si se supone que las empresas tienen necesidad de un determinado número de horas de trabajo para llevar a cabo la producción, eso implica que las empresas se verían obligadas a contratar más trabajadores.

Sin embargo, el sistema de reparto de trabajo no puede producir estos efectos positivos sobre la ocupación a no ser que el salario horario de los trabajadores se incremente, por lo menos en proporción al aumento de la productividad por hora de trabajo.

 Por lo tanto, para que un sistema de reparto del trabajo tenga éxito, es decir, genere nuevos empleos, debe ir acompañado por un aumento del salario hora de los trabajadores, a fin de evitar la disminución de la demanda efectiva. 

Suecia, en este sentido, pondrá en marcha, como experimento piloto, en la ciudad de Gotemburgo una jornada laboral de seis horas diarias sin rebajar salarios. (...)"           (Juan Laborda, Vox populi, 12/04/2014)


Después de tres muertes en los pasillos en un año, el Sergas abre una planta vacía para descongestionar Urgencias en Santiago

“Las urgencias del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) se utilizan como almacén porque no se traslada a los pacientes a las plantas; suponemos que para ahorrar”.

 Fátima Nercellas, representante de la coalición sindical médica Cesm-O'Mega, describe de esta forma el “tremendo funcionamiento” del servicio que, tras acumular tres muertes en los pasillos en un año, el sindicato denunció ante Inspección de Trabajo y ante la Fiscalía antes de convocar para hoy y hasta el 7 de mayo una huelga que la gerencia del centro ha frenado in extremis. (...)

Nercellas sostiene que el uso del servicio de urgencias como almacén de enfermos es generalizado en los hospitales púbicos de España, pero puntualiza que en el caso del CHUS la situación es ya insostenible.

 La representante sindical atribuye a la falta de espacio la muerte el pasado agosto de una mujer en el pasillo, sin pasar a un box,tras dos horas de espera y hace un par de meses, en el último pico de la gripe, un anciano agonizó durante hora y media en el mismo corredor hasta que fue trasladado “en los últimos minutos” a una estancia reservada para críticos en donde finalmente falleció. 

“Es cierto que habría muerto igual, pero no podemos consentir esta situación denigrante derivada de un mal uso del servicio”, explica la representante del sindicato médico, que cifra en torno a 300 las urgencias diarias que pasan por el CHUS, que solo dispone “de 51 espacios para atender a pacientes de gravedad intermedia”. 

La representante de Cesm-O'Mega asegura que “pese a que se determina el ingreso de un 15% de esos 50 pacientes, la gerencia del centro los deja aquí, con lo que empiezan las colas y la instalación de las camillas en los pasillos cuando la ley obliga a tenerlos vacíos porque son vías de tránsito y evacuación”. 

Nercellas sostiene que la dirección del CHUS “ha estado incumpliendo de forma reiterada normas elementales que se aplican en otros centros hospitalarios” de la red del Sergas, como el de la aprobación del Plan Funcional que implicaría la dotación del personal facultativo “necesario para la correcta asistencia” y que, tras la reunión de ayer, accedió también a aplicar.  (...)

Frente a la denuncia de los facultativos —que reclaman la supresión de asesores y el destino de esas partidas para contratar a personal sanitario— la dirección del centro sostiene que “el proceso de mejora” de las urgencias se ha completado con la implantación del Triaje Manchester (un sistema de priorización de pacientes que ayuda a establecer el orden de atención a los pacientes de acuerdo con sistemas de gravedad y eficacia) y destaca que coincidiendo con la aplicación de este sistema ha incorporado nuevo personal sanitario.

 Los representantes sindicales se muestran satisfechos con el compromiso alcanzado ayer aunque puntualizan que “después de tanto esperar, habrá que verlo para creerlo”.                (El País, 22/04/2014)

“Apostad contra Italia y España, y os hundiré. Imprimiré tantos euros como sea necesario... para enterraros bajo los escombros de vuestras sucias apuestas.” Si Draghi lo hubiera dicho antes, nos hubiera evitado la catástrofe

"(...) La aparente “estabilización” de Europa puede atribuirse a dos factores. El primero y más crucial fue la intervención del BCE en el verano de 2012.

 Instantes antes de que la Eurozona volara por los aires –con una detonación devastadora para el resto del mundo—, el BCE se decidió a usar su particular bomba atómica, también conocida Programa Fantasma OMT: “OMT”, por Outright Monetary Transactions [compras directas y masivas de deuda]; y “fantasma”, porque nunca ha llegado a activarse, hasta ahora. 

El Presidente del BCE, el señor Mario Draghi, antiguo chico de oro de Goldman Sachs y del Banco de Italia, lanzó un aviso para navegantes a los comerciantes de bonos del mundo entero:

“Apostad contra Italia y España, y os hundiré. Imprimiré tantos euros como sea necesario para comprar tantos bonos españoles e italianos como sea necesario para enterraros bajo los escombros de vuestras sucias apuestas.”

No fueron esas exactamente las palabras, claro está. Pero fueron palabras que los comerciantes de bonos supieron entender perfectamente. También sabían que el señor Draghi lanzaba esta amenaza violando la Carta del BCE.

 Podrían haber pensado que se trataba de un farol; pero prefirieron dar marcha atrás y dejar sus ventas a corto de los bonos públicos (muy probablemente, porque la Canciller Merkel respaldó al señor Draghi a través del señor Asmussen). 

Hasta ahora, los mercados de bonos parecen felizmente contenidos por la bravata de Super Mario y no ha habido que poner a prueba la amenaza del programa OMT. 
El segundo factor ha tardado más en materializarse. Se trata de una gran transferencia de riqueza de los contribuyentes a los bancos y de los ciudadanos más débiles a las arcas públicas: una transferencia realizada con inmensos recortes en salarios, remuneraciones, puestos de trabajo públicos, inauditos incrementos fiscales y la efectiva demolición de las redes de seguridad social.

 En otras palabras: con una austeridad de tal magnitud, que ha puesto al paciente en estado de coma inducido. En 2012, una Eurozona que se hallaba en la tercera recaída recesiva consecutiva, que había reducido el crecimiento esperado y generado expectativas deflacionarias (ahora confirmadas), hacía más atractivos los bonos de alto rendimiento, especialmente bajo la batuta del programa OMT del señor Draghi.
Con esos dos movimientos, la Eurozona en caída fue forzada a entrar en un atolladero temporalmente estable. El grueso de los gobiernos se convirtieron en pálidas sombras de lo que habían sido, mientras Europa miraba con el rabillo del ojo a la insolvencia de los bancos que seguían operando sin ofrecer realmente crédito a nadie.

 A medida que se contraía el gasto público –y consiguientemente, los servicios a los ciudadanos— y se incrementaban los impuestos, los inversores especulativos (por ejemplo, los fondos de riesgo ávidos de retornos una pizca por encima de los tipos de interés apenas superiores a cero que se ofrecían por doquier) decidieron de repente reconsiderar la posibilidad de meter su efectivo ocioso en la deuda pública europea. 

Después de todo, ¿no había prometido el señor Draghi mantener en la solvencia a los Estados miembros?
Junto con la tardía declaración de la Canciller alemana –en otoño de 2012— de que hasta la patética Grecia sería mantenida a flote, la jugada del BCE y el coma europeo inducido provocaron la marea alta: el dinero privado empezó a derramarse de nuevo por Europa en forma de empréstitos baratos a los Estados europeos y de apuestas en sus mercados de valores. 

Arraigó una ilusión de recuperación. Si no en la economía real, al menos en el dominio de las finanzas públicas y en el ámbito del capital especulativo.
La apariencia de un auge se vio ulteriormente reforzada por el simple hecho de que la Comisión Europea y los distintos gobiernos nacionales, que habían entrado en pánico con las consecuencias políticas de su impulso austeritario, echaron mano al freno.

 Aun cuando nunca llegaron a admitir el fiasco de la austeridad, y aunque nunca hicieron nada por revertir sus devastadores efectos, abandonaron sus planes iniciales de imponer una austeridad todavía más profunda en 2013. 
En suma: los mercados europeos de bonos se han estabilizado a resultas del anuncio del programa OMT del BCE, del auge de las expectativas deflacionarias dimanantes de la recesión inducida por la austeridad, del frenazo en la radicalidad de las políticas de austeridad luego de 2012 y, finalmente, a resultas de la decisión de mantener a Grecia en la Eurozona.(...)"          (¿Por qué se ha estabilizado el mercado de bonos de la Eurozona? Yanis Varoufakis, Sin Permiso, 23/03/2014)

22.4.14

El recorte francés de 50.000 millones abortará la recuperación, intensificará la deflación y agravará el problema de la deuda y la crisis del Euro

"Llega abril y los países europeos tienen que enviar a Bruselas sus Programas de Estabilidad. Tienen que detallar sus previsiones y medidas fiscales para cumplir los objetivos de déficit y evitar sanciones. El primero en anunciar medidas ha sido Francia. (...)

Han optado por medidas efectistas para los medios y los mercados como congelar pensiones y sueldos de los funcionarios. (...)

Y podemos decirle a los franceses: Esta medida aumenta la incertidumbre de una parte importante de la población sobre su renta futura y aumentarán su tasa de ahorro por la precaución. 

Francia supone una cuarta parte del PIB europeo, por lo que la medida tendrá un efecto multiplicador abortando la recuperación, intensificando la deflación y agravando el problema de la deuda y la crisis del Euro. Lo mas patético es que Francia anuncie que parte de los recortes irán a un fondo para luchar contra el desempleo juvenil. Francia abanderó el plan de empleo juvenil.

 Este nuevo plan reconoce el fracaso del anterior y la incapacidad europea para solucionar problemas. Le Pen y el resto de fascistas europeos abrirían champagne ayer para celebrarlo.

Con Francia desorientada y sin liderazgo, Europa está al capricho exclusivo de Merkel, dueña y señora del continente. Alemania, desde 2010, ha visto como se hundían sus tipos de interés reales para financiar sus empresas a mínimos históricos.

 Esto les ha permitido crear dos millones de empleos, ha aumentado el crédito, sus ingresos fiscales, el precio de la vivienda y la bolsa germana se ha revalorizado un 50%. Mientras todos nos empobrecemos, los alemanes son cada día mas ricos. 

Si Merkel, utilizando el Partido Popular Europeo, vuelve a ganar las elecciones europeas, todo es susceptible de empeorar, especialmente en el Sur. 

La prioridad es la lucha de ideas. Merkel y Draghi han conseguido imponer el mantra de que el sufrimiento del sur es inevitable para depurar los errores cometidos. Obama y Bernanke en EE UU, sin esta moral calvinista, han conseguido evitar la quiebra de todo su sistema financiero y crear ocho millones de empleos. (...)

Ahora ha sido Francia pero la semana que viene le toca a Rajoy anunciar sus medidas de ajuste para compensar los 17.000 millones menos de recaudación de las que anticipó el pasado año en su Programa de estabilidad. Europa sigue al borde del precipicio y sus lideres están dando un paso al frente."               ( , El País, 18 ABR 2014 )

“No está usted deprimida, es que su banco la engaña”

"Llevaba la prescripción de su psiquiatra escrita en un papel: “Stop Desahucios. Asamblea de Vivienda de Lavapiés. 15M”. La mujer que llegó a esta asamblea demandando apoyo se había encontrado a todas luces con una terapeuta excepcional. 

Cuando le contó que se sentía deprimida porque la habían desahuciado de su casa y encima tenía que pagar la hipoteca, la psiquiatra le aclaró: “Mire, usted no está deprimida, es que su banco la engaña”, y le indicó dónde pedir otro tipo de ayuda.

Muchos problemas sociales están llegando a las consultas médicas en forma de úlceras, depresión, ansiedad y otros trastornos de sintomatología difusa...El primer dique de contención del malestar es la Atención Primaria. De allí sí se puede salir con un papelito que ponga Diazepam, Orfidal (ansiolíticos) o fluoxetina (Prozac, por su primer nombre comercial). 

Es lo que se conoce como la medicalización del sufrimiento. No es que la relación entre prescripción de psicofármacos y problemas sociales haya comenzado con la crisis. Según un estudio publicado en la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, en el año 2004 ya se estimaba que el 50% de las personas que acudían a Atención Primaria lo hacía como consecuencia de un factor psicosocial. La crisis no ha hecho sino empeorar esta situación.
 
“En Europa, de 2000 a 2010 el consumo de antidepresivos creció por encima del 80% de media, y en España el crecimiento ha sido superior al 120%”, apunta la psicóloga María Reneses, especializada en antropología médica. 

Y explica: “Aunque el aumento de la prescripción de psicofármacos es una tendencia global, el mayor incremento de éste en España está relacionado con la gestión que se está realizando de la crisis económica”. Esta investigadora también recuerda el sesgo de género a la hora de recetar estos medicamentos: con similar diagnóstico y número de consultas, las mujeres reciben más psicofármacos que los hombres.

No obstante, el psiquiatra y ensayista Guillermo Rendueles señala que, en la sanidad pública, las consultas al psiquiatra y al psicólogo por “patologías menores”, como la ansiedad y la depresión, han disminuido dado el riesgo de despido que supone la baja laboral.
 
A menudo, además, las situaciones de precariedad que pueden originar estos trastornos son vividas con vergüenza y culpabilidad, con sentimientos de inferioridad y de fracaso personal, como si fuera responsabilidad propia que te echen de tu casa, no conseguir un empleo o el trabajo deseado o tener que pensar demasiado en el dinero porque nunca cuadran las cuentas. En el caso de los desahucios esto se conoce como el estigma del deudor.

“Hay un juicio social a los deudores. Se ahonda en la idea de que se ha llegado a esa situación porque se ha vivido por encima de sus posibilidades. Cuando la persona está en situación de impago de su hipoteca se considera la única culpable y responsable y se invisibiliza la responsabilidad del Estado y otros agentes, como los bancos”, describe la médica de familia comunitaria Elena Ruiz en su estudio Desahuciar, desalojar, ejecutar. Cuando la política callejera se convierte en medicina.

“La depresión se puede entender como el reverso de la lógica neoliberal que encontramos en la llamada a la iniciativa personal”, cuenta Reneses a DIAGONAL. En una modernidad en la que cada cual se hace cargo de una vida cada vez más incierta, con la exigencia actual de aprovechar las crisis como oportunidades, de convertirnos en nuestra propia empresa y ser personas autosuficientes y autónomas, o eres emprendedor o perdedor, ambos solos frente al mundo

Rendueles, crítico con la psiquiatría ortodoxa, añade que las terapias no siempre ayudan: “Las consultas ‘psi’ solo ofrecen un refuerzo de la individuación y el casi mandato de gozar que, dadas las circunstancias actuales, es un mandato imposible”.

 Para este psiquiatra, la clave está en acabar con la indefensión aprendida: una persona puede ‘aprender’ a comportarse pasivamente cuando cree que no puede hacer nada para cambiar una situación. Movimientos como el de Stop Desahucios, de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), han conseguido romper con esta indefensión y con el silenciamiento. Socializar el sufrimiento se convierte en un motor para la movilización. El “sí se puede” como proceso también terapéutico.
 
Es lo que se encontró Elena Ruiz al realizar su trabajo de campo con la Plataforma 15M Stop Desahucios de Córdoba: “El grupo proporciona una atención y cuidado colectivos que desmedicalizan, desestigmatizan a las personas afectadas. Se trata de una apuesta por otros modos de expresión, comprensión y atención a los desahucios, diferentes a los de la enfermedad, el aislamiento y la asistencia médico-psicológica”.

Del apoyo mutuo y la fraternidad surgen nuevos relatos de potencia personal. Es el caso, entre otros muchos, y por terminar con otro ejemplo inspirador, de Grupo Hombres del Siglo XXI, una asociación de hombres desempleados que tienen entre 40 y 60 años. 

Después de que un equipo de profesionales de la intervención social, psicológica y comunitaria realizara una intervención con ellos a finales de 2012, se organizaron de forma autónoma con el objetivo de asesorar, ayudar y apoyar a otros hombres en la misma situación, como puede verse en el documental El Silencio Roto, de Nacho Sánchez ‘Balancín de Blancos’.

“Este grupo nos ha servido para sentirnos valorados y ver que hay cosas más importantes que estar diez horas trabajando en una fábrica”, dice uno de los miembros de la asociación. “El apoyo de todos los demás también le sirve a uno mismo para tirar para adelante”, resume otro."            (BELÉN MACÍAS MARÍN, Diagonal, 21/04/2014)

Crece el temor a un gran estancamiento económico

"En las asambleas de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial esta semana, detrás de una fachada de optimismo primaveral, se palpaba una creciente preocupación de que la anhelada recuperación -finalmente en marcha tras la hecatombe financiera del 2008 y la gran recesión posterior- acabe siendo el inicio de una new normal -nueva normalidad-, es decir, una era de bajo crecimiento, hasta llegar al estancamiento, para las economías avanzadas. (...)

"Si no actuamos, vamos a tener un subcrecimiento; tasas por debajo de las que necesitamos para crear nuevos puestos de trabajo", dijo Lagarde en su conferencia ante la prensa esta semana. Esto no es solamente un problema del nutrido grupo de países de la zona euro, cuyas tasas de paro apenas han bajado desde la recesión, sino también en EE.UU. (...)

Dos informes publicados el mes pasado por el Fondo destacan el papel de la polarización de la renta entre una élite empresarial y financiera altamente remunerada y el resto, para crear estas raquíticas expectativas de crecimiento.

 "Niveles más bajos de desigualdad están correlacionados con un crecimiento más rápido y más sostenible", aseguran los economistas el Fondo. Blanchard hizo notar que por primera vez "el impacto de la desigualdad sobre la macroeconomía será un elemento muy importante en nuestra agenda". (...)

Summers advierte que, a partir de la experiencia de los años treinta en EE.UU. y Europa, y en Japón en los años noventa, "no hay motivos para pensar que las reducciones de tipos desde estos niveles ya muy bajos vayan a tener un impacto significativo en el consumo". Es lo que Keynes calificó como "la trampa de la liquidez" y es muy dañina para el crecimiento.

Existen motivos demográficos y económicos estructurales también para pensar que estamos en una nueva era de estancamiento. La población de las economías avanzadas envejece, existen niveles históricamente bajos de inversión y el consumo se ve mermado por la destrucción del poder adquisitivo de un segmento cada vez mayor de la clase media.

 Asimismo, existe un exceso de ahorro en las grandes economías emergentes. Gordon hasta sostiene que la fase del crecimiento del capitalismo ya se acabó, ya que las grandes innovaciones del siglo XIX y XX jamás se repetirán. "¿Cual es más transformador; el invento de un cuarto de baño con agua corriente y un water con cisterna o una red social como Facebook?" pregunta capciosamente. (...)

Mientras, crecen los indicios en Europa de desinflación -en países como España hasta de deflación- que puede dificultar la gestión de los enormes niveles de deuda. "No estamos hablando de deflación sino de una inflación más baja que los objetivos de los bancos centrales que restringe el crecimiento la demanda y el empleo -dijo Lagarde- insuficiente para generar empleo o subidas de salarios para todos".

 Esto se ha visto agravado por las políticas de austeridad y los recortes de salarios que se adoptan en Europa en estos momentos para resolver los problemas creados en la periferia por la moneda única, lo cual supone otro sesgo deflacionista. (...)"         (Andy Robinson, La Vanguardia, 13/04/2014)

Sólo 25 autónomos se acogen al plan para blindar la casa ante embargos

"Una de las grandes promesas del Partido Popular (PP) para ayudar a los autónomos a superar la crisis fue eximirles de responder por sus deudas con todo su patrimonio.

De esta forma, la Ley de emprendedores aprobó la creación de una nueva figura, el emprendedor de responsabilidad limitada (ERL), cuya vivienda habitual quedaría blindada en los embargos privados. La ley se aprobó en septiembre. Medio año después, toca hacer balance.

 Y el resultado es desolador: de septiembre a mediados de marzo sólo se registraron 16 ERL en toda España, según los datos que avanza el Colegio de Registradores a EXPANSIÓN. De Barcelona aún no se tienen datos completos, por lo que las fuentes registrales consultadas apuntan que la cifra podría subir hasta 25. 

 En todo caso, cifras cuando menos irrisorias y el fracaso de la medida del Gobierno de Mariano Rajoy es muy sonado. Más que una segunda oportunidad para los autónomos, se les ha dado una segunda piel que no les sienta bien y es incluso más costosa. Sobre el papel la medida podría parecer positiva para los autónomos. 

 Entonces, ¿por qué apenas nadie la usa? En primer lugar, porque para constituirse como ERL hay que hacer más trámites que para crear una sociedad limitada unipersonal (SLU). Si la SLU necesita de una inscripción ante notario y otra en el registro mercantil, para ser emprendedor de responsabilidad limitada hay que inscribir también la vivienda en el registro de la propiedad, para considerarla inembargable en caso de deuda empresarial.  

En ambos casos, luego se ha de presentar cada año las cuentas anuales (y en su caso auditarlas), lo que tiene un coste de entorno a 2.000 euros (en contabilidad y llevanza de los libros).

 Con lo cual, a la mayoría de los autónomos no le merece la pena pasar al régimen de ERL. De hecho, el 70% de los nuevos emprendedores son personas físicas, no sociedades, como apunta Lorenzo Amor, presidente de la patronal de autónomos ATA. (...)"                  (Expansión, 14/04/2014)

¡La salida de la crisis pasa por aumentar los salarios!

"¡La salida de la crisis pasa por aumentar los salarios!

La progresión de los ingresos de los trabajadores, en línea al menos con los avances registrados en la productividad laboral, y situar la creación de empleo en el centro de la política económica serían factores de impulso de la demanda que ayudarían a una mayor utilización de las capacidades productivas de las empresas. 

De esta manera, se ofrecería una inequívoca señal a éstas sobre la mejora de sus expectativas de negocio futuro, lo que contribuiría a dinamizar la actividad inversora.

Seguir ese camino sería asimismo clave para la corrección de los desequilibrios macroeconómicos comunitarios, dando un mayor protagonismo a la demanda interna frente al sector exterior. El aumento de los salarios tendría dos ventajas adicionales: permitiría que las familias abordaran un desendeudamiento progresivo y sostenible y, al reducir los elevados índices de morosidad bancaria, crearía las condiciones que harían posible el saneamiento de los balances de las instituciones financieras.

¿Está dinámica salarial mermaría la competitividad externa? Más bien situaría el desafío competitivo en otras coordenadas, muy distintas de las actuales. Frente a una estrategia centrada en la moderación o la simple reducción de los costes laborales, obligaría a perseguir otra orientada a aportar calidad, tecnológica y sofisticación a nuestras exportaciones.

Conclusión: la implementación de políticas de “devaluación interna” y de ajuste presupuestario, además de formar parte de un diagnóstico equivocado sobre la verdadera naturaleza de la crisis y de agravar la problemática estructural que ha estado detrás de su desencadenamiento, nos lleva a una vía muerta desde el punto de vista de una salida de la crisis sostenible, equitativa y democrática.

 Eso sí, como es bien sabido, aunque el mantra del discurso oficial lo oculte (el ejemplo más reciente: ni una  palabra de este asunto en el último informe del Fondo Monetario Internacional), en ese camino se están enriqueciendo las oligarquías, en un histórico proceso de confiscación de recursos a la mayoría social.

Este es el debate que importa, y no los fuegos artificiales lanzados alrededor de las “décimas” de crecimiento económico conseguidas recientemente.
“Salarios dignos más empleo decente”. Esta debe ser una de las piedras de toque de un proyecto resueltamente de izquierdas."            (Fernando Luengo, Econonuestra, 16/04/2014)

Una solución: un impuesto negativo sobre la renta. Aseguraría un cierto ingreso mínimo para las personas que se mantendrían así como consumidores

"Con la crisis y el alto nivel de desempleo, sobre todo el de largo plazo, se ha vuelto a poner en boga en algunos sectores la propuesta de una renta básica universal pagada directamente por el Estado. Sin embargo, puede haber una propuesta interesante que produce unos resultados similares: un impuesto negativo sobre la renta. (...)

La renta básica generalizada tiene sus propios problemas, pues iría no sólo a los más necesitados, sino incluso a los acomodados. En una de sus aproximaciones Tony Blair la experimentó en el Reino Unido con un plus fiscal que se aplicó a todos y que en época de bonanzas sirvió a las clases medias como suplementos para viajes u otros gastos no necesarios.

 Además, la renta básica implicaría un nivel de gastos que en la actualidad los Estados no podrían permitirse. El impuesto negativo sobre la renta no está, sin embargo, exento de problemas. Y de hecho, cuando se propuso desde sectores ultra-liberales (no como vuelve en la actualidad) era para suprimir a cambio buena parte de los gastos del Estado del bienestar.

Se ha experimentando en algunos casos en EEUU e incluso en Israel. ¿Cómo funcionaría un impuesto negativo sobre la renta? Se establecería un nivel de ingresos mínimo deseable. Y si no se llega, incluso trabajando, la diferencia sería cubierta por una tasa negativa.

 Así, si el nivel deseable, por citar un ejemplo se fijara en 20.000 euros anuales para una familia de cuatro, y la tasa de renta negativa en un 50%, (el tipo que proponía Friedman), la familia que ganara 10.000 euros recibiría el 50% de la diferencia entre esto y el nivel deseable, es decir, 5.000 euros suplementarios del Estado, con lo que sus ingresos ascenderían a 15.000. Una persona sin ingresos recibiría 10.000. Y lo podría hacer a través de declaraciones anuales o trimestrales.

Esto aseguraría un cierto ingreso mínimo para las personas que se mantendrían así como consumidores, a la vez que alentándoles a permanecer en el mercado de trabajo y a buscar empleo, en contra de lo que a menudo se dice. 

Si el renacimiento de la propuesta tiene sentido es porque estamos en una época de falta de empleo, de una cobertura del paro insuficiente, de trabajos en precario o de bajos salarios en algunos sectores y ocupaciones, que se puede agravar con la automatización y los robots en esta nueva era de las máquinas y de la globalización.

El mayor problema –cálculos presupuestarios aparte- puede versar sobre el apoyo que puede recibir tal medida por parte de los contribuyentes positivos. Ocurriría también con una renta mínima garantizada.

 O con la idea de un Estado de bienestar dirigido a los más necesitados. Si las clases medias no se benefician del Estado del bienestar –de la educación y de la sanidad públicas, principalmente- éste perderá su apoyo. Es algo que puede estar ocurriendo en España (aunque no en Alemania o Francia, donde la universalidad se mantiene en estos ámbitos). 

Un impuesto negativo sobre la renta puede resultar sumamente progresivo, aunque corre el riesgo no sólo de estigmatizar a los receptores, sino de perder el apoyo de los ciudadanos que más contribuirían a su financiación. Sin embargo, vale la pena estudiarlo más a fondo, pues es un tipo de medida que puede ser sumamente relevante en un entorno de bajo salarios y de pobreza ya no sólo de los desempleados, sino de muchos con trabajos mal remunerados."       (Un impuesto negativo sobre la renta, de Andrés Ortega en Zona Crítica de eldiario.es, en Caffe Reggio, 18/04/2014)   

La obsesión con la austeridad fiscal y con la inflación se explica desde el interés de los más acomodados de proteger sus intereses como ahorradores e inversores

"(...) Una unión monetaria efectiva requiere un mecanismo de seguro para poder gestionar el impacto de los shocks asimétricos, pero la oposición alemana es feroz. La actitud alemana de minimizar el coste potencial de la unión monetaria es similar al debate sobre la desigualdad. 

La obsesión con la austeridad fiscal y con los riesgos de inflación se explica desde el interés de los más acomodados de proteger sus intereses como ahorradores e inversores, aunque así se aumente la brecha entre ricos y pobres.

 La división norte-sur se aprecia en tres aspectos fundamentales. En primer lugar, la falta de atención a las políticas de demanda. En segundo lugar, la asimetría en el diseño y aplicación de las reglas. Y en tercer lugar, en la insistencia en narrativas de la crisis que no reflejan la realidad.

La falta de atención a las políticas de demanda se manifiesta, de manera clara, en unos tipos de interés reales excesivamente altos (en la zona euro, no en Alemania), mucho más altos que EE UU o Reino Unido a pesar de tener una situación de crecimiento, desempleo e inflación mucho más precaria. Las reformas no funcionan sin crecimiento.(...)

 La asimetría en la aplicación de las reglas se observa en varios aspectos. Por un lado, la asimetría en la regla de los desequilibrios excesivos: se penalizan los déficits por cuenta corriente de más del 3%, pero solo los superávits de más del 6%. ¿Por qué? Porque Alemania, cuando se creó la regla, tenía ya un superávit de más del 3%. 

Es cierto que un déficit excesivo puede crear más problemas que un superávit excesivo. Pero también es cierto que el superávit de Alemania, ya por encima del 6%, es el reflejo de su falta de compromiso con el euro. 

Al fin y al cabo, Alemania es uno de los países que menos reformas estructurales ha emprendido en los últimos años, y que se resiste a reformar su economía para estimular la demanda interna y así contribuir al crecimiento de la zona euro —por ejemplo, liberalizando el sector servicios y reformando su anticuado sistema bancario, para reducir su nivel excesivo de ahorro—.(...)

 Las narrativas que se generan tras una crisis son decisivas porque determinan las políticas que se adoptan para resolver la crisis y, por tanto, su impacto es muy persistente. La narrativa aceptada es esta: la crisis se debió a la falta de competitividad de la periferia europea, y la solución pasa por recuperar esa competitividad. 

El ejemplo a seguir es Alemania, que acometió reformas laborales y moderación salarial durante la década anterior a la crisis, y ahora es la economía más en forma de la zona euro, con bajo desempleo, una situación fiscal equilibrada y un amplio superávit exterior. Así, leída de un tirón, la narrativa tiene sentido. El problema es que no es cierta.

 Sí, Alemania acometió reformas, y recuperó competitividad vía moderación salarial. Pero la clave de su éxito exterior no se debió a su competitividad de costes, sino a tener una cartera de productos (sobre todo bienes de capital) cuya demanda aumentó de manera exponencial gracias al rápido desarrollo de la economía china y del aumento de la riqueza de los países productores de petróleo (demandantes de bienes de capital). 

La clave del éxito exportador es siempre la demanda, a no ser que se quiera competir en precio, algo imposible para los países desarrollados frente a los niveles salariales en China y el resto de mercados emergentes. La clave de su recuperación económica tras la crisis no se debe a sus reformas precrisis. Sí, Alemania flexibilizó su mercado laboral con las reformas introducidas por el Gobierno de Gerhard Schröder. 

Pero la clave de la rápida recuperación económica alemana ha sido el gran estímulo monetario del que ha gozado. Los tipos de interés reales en Alemania han caído durante la crisis tanto como en EE UU —a efectos prácticos, Alemania se ha beneficiado de una expansión cuantitativa—. 

Si a ello le añadimos que su ajuste fiscal ha sido menor que el de los países de la periferia del euro —sobre todo porque, al caer los tipos de interés, el coste de la deuda ha disminuido, necesitando así menos recortes de gasto para generar el mismo ajuste fiscal—, la conclusión está clara: la economía alemana debe su bonanza económica sobre todo a factores cíclicos (y a no haber tenido un calentón inmobiliario precrisis, pero eso es una casualidad histórica, ya que ellos lo tuvieron dos décadas antes). El ajuste salarial, por sí solo, no genera crecimiento. (...)

Esta división norte-sur no es sostenible políticamente. Por desgracia, no tiene visos de mejorar."                  ( , El País, 13 ABR 2014 )