19.2.18

Los banqueros centrales tratan de apagar los pequeños incendios del sistema capitalista, mientras que son incapaces de reconocer que ellos son los responsables últimos de las grandes deflagraciones

"En el año 2008 la Reserva Federal se embarcó en su programa de expansión cuantitativa, que junto con su política de tipos de interés cero ha reprimido tanto la volatilidad bursátil, medida por el archiconocido índice VIX, como la volatilidad de los bonos soberanos, representada por el menos extendido índice TYVIX

Se trata del mayor ejercicio de manipulación histórica de los mercados financieros para generar una sensación de riqueza y euforia que reactivara el ciclo económico. Sin embargo, ha sido incapaz de generar rentas, pero nos ha llenado de burbujas, a cuál más peligrosa, mediante una política de volatilidad cuasi nula.  (...)

Si bien los inversores no ignoran la posibilidad de un resurgimiento, o al menos una reversión a la media, en la volatilidad del mercado, lo más alucinante es que en su conjunto la posición corta en volatilidad es una de las apuestas más extendidas a fecha de hoy. Es muy tentador sugerir que nadie piensa que va a durar el actual entorno de volatilidad mínima, pero eso sería ignorar las ingentes cantidades de dinero que permanecen apiladas en apuestas cortas contra el VIX.

El nerviosismo sobre lo que pueda suceder el próximo año 2018 es visible en el coste relativo de apostar a un aumento en la volatilidad, que se ha incrementado respecto a aquellas apuestas por una disminución. Alguien, en alguna parte, está gastando dinero para capitalizar un rebote en el indicador de volatilidad. Pero es lo más alejado de una apuesta unidireccional. Las apuestas cortas en volatilidad superan los 2 billones de dólares en diversas estrategias.

 Y eso que en la actualidad el VIX está cerca de mínimos históricos. La realidad es que a lo largo de 2017 las apuestas contra la volatilidad han funcionado. Por el contrario, analizando distintos ETF, siete de los 20 valores negociados en bolsa de peor desempeño este año fueron largos VIX y otras medidas de volatilidad.

Entre el aumento de las ganancias corporativas, un repunte en el crecimiento global y una loable gestión del riesgo por parte de los bancos centrales, la volatilidad ha tenido pocos catalizadores. El problema es que las acciones están claramente sobrevaloradas y la aversión al riego llegará un día, de repente, y la volatilidad repuntará.

 Como condiciones necesarias o catalizadores para anticipar dicho incremento recuerden nuestras ideas: debe depreciarse las monedas de tipos de interés más alto, caer el precio de las materias primas y aumentar el diferencial entre los tipos de interés de los depósitos bancarios y las letras del Tesoro (TED Spread). Cualquier persona con una posición de volatilidad corta debe ser consciente de que cuando llegue un nuevo ciclo de aversión al riego por lo general no suele avisar y se produce de manera muy rápida, sin tiempo para actuar.

Cabe esperar que para 2018 el incremento de la volatilidadvendrá de condiciones macroeconómicas globales menos benignas. Un entorno de crecimiento global no tan favorable, unido a un endurecimiento de la política monetaria debería producir una dispersión más amplia en los datos económicos y los beneficios empresariales, lo que debería traducirse en una mayor volatilidad.

 En parte eso es lo que nos indica la curva de volatilidad. A pesar de estar mucho más extendidas las puestas contra un aumento de la volatilidad, los inversores están pagando notablemente más para protegerse contra las oscilaciones de precios dentro de un año que para la volatilidad a corto plazo. La diferencia entre la volatilidad implícita a un mes y a un año es aproximadamente tres veces más pronunciada de lo normal.

La falta de reversión a la media en la volatilidad se debe en gran parte a que los bancos centrales, empezando por la FED, están subiendo muy lentamente los tipos de interés y apenas están reduciendo su balance. 

Y aquí está la gran contradicción. Saben que si normalizan la política monetaria los mercados se hundirán, y tendrán de nuevo que implementar más expansión monetaria. De ahí que no lo vayan a hacer, de manera que las políticas de tipos de interés cero han sido reemplazadas en realidad por políticas de volatilidad cero-

Ya conocen nuestra hipótesis de partida. Tras el ascenso de Allan Greenspan a la presidencia del Banco Central más poderoso del mundo, la Reserva Federal, se produjo un cambio de paradigma en la política monetaria global. Los banqueros centrales adoptaron públicamente el paradigma de gestión del riesgo en su aproximación a la política monetaria. Y ello generó un tremendo problema de riesgo moral, la famosa “Greenspan-Bernanke-Yellen Put”, que continúa en el momento actual.
 Los mercados perdieron el miedo a la asunción de riesgos excesivos.

La idea de la “Greenspan-Bernanke-Yellen Put”, bajo una visión monetarista del mundo errónea, es muy sencilla: los bajos tipos de interés acabarán curando siempre los problemas del mercado. Desafortunadamente, los banqueros centrales de medio mundo han caído en un patrón por el cual los períodos de bajos tipos de interés, incluso al 0%, son cada vez más largos, pero ello lleva implícitamente al exceso financiero del mañana. 

Los banqueros centrales tratan de apagar los pequeños incendios del sistema capitalista, mientras que son incapaces de reconocer que ellos son los responsables últimos de las grandes deflagraciones."             (Juan Laborda, Vox Populi, 31/12/17)

Las élites que se reunieron en Davos saben que aunque las economías estén bien, algo va mal... de ahí que su complacencia venga acompañada de angustia y miedo.

"(...) la complacencia de las élites financieras y corporativas con dos situaciones que hacen que el capitalismo acentúe sus rasgo maníaco-depresivo y puedan provocar una nueva gran crisis.

Una es la complacencia con el escenario macroeconómico de bajo riesgo creado por la políticas de los bancos centrales desde 2008. Las inyecciones masivas de crédito y los bajos tipos de interés han logrado evitar una gran depresión al estilo de los años treinta, pero, a cambio, han anestesiado el sentido de riesgo de los inversores.

La otra es la complacencia con la desigualdad. Las élites que se reunieron en Davos saben que aunque las economías estén bien, algo va mal; mejor dicho, que muchas cosas van mal: la desigualdad, la pobreza, el descontento social, el populismo. De ahí que su complacencia venga acompañada de angustia y miedo.

Esta doble complacencia ha vuelto a dar al capitalismo su perfil maníaco-depresivo característico, como hace cien años. Un perfil acentuado por el hecho de que la falta de ingresos está llevando, de nuevo, a los hogares a endeudarse.

¿Qué respuestas de política económica hay a este nuevo capitalismo bipolar? Veo tres.

La primera es el proteccionismo comercial y el nacionalismo económico. Es el “América First” que con tanto acierto político ha sabido formular Donald Trump. Es también la fórmula que propone la derecha en muchos países. 

Ofrece seguridad a los más débiles, pero es una seguridad efímera. Dañará el orden económico mundial y llevará a guerras comerciales y de divisas. Y quizá a otras guerras. La historia nos enseña que este tipo de respuestas se relacionan de forma patológica con el futuro.

La segunda opción es una nueva oleada de políticas redistributivas, como la que tuvo lugar a la salida de la Segunda Guerra Mundial. Es la que propone la izquierda. Dada la dimensión alcanzada por los sectores públicos de los países desarrollados, se me hace difícil imaginar una oleada redistributiva similar.

 Además es previsible que daría lugar a conflictos políticos importantes. Pero hay margen de mejora, tanto para un cierto crecimiento impositivo y de gasto social como, especialmente, para una mejora de la eficiencia redistributiva de los actuales programas redistributivos.

Hay  una tercera vía intermedia y más progresista. Consiste en hacer que la economía funcione en beneficio del bien común. Mediante dos palancas

La primera sería una política de control del ciclo económico, especialmente si se instrumentaliza a través una política de empleo capaz de dar estabilidad e ingresos a las amplias capas trabajadoras. 

La segunda palanca sería una nueva política contra monopolios, cárteles y negocios concesionales que detraen renta disponible de los hogares más pobres, haciéndoles pagar precios superiores a los de competencia. Ambas palancas estabilizarían la demanda agregada y harían más estable y competitivo al capitalismo.

Una estrategia de este tipo evitaría el riesgo de que el actual capitalismo maniaco-depresivo nos lleve, de nuevo, a un evento de pánico como el de 2007 y a la barbarie que suele traer aparejada. Pero mi optimismo es escéptico, porque la complacencia es una inclinación humana muy arraigada."                (Antón Costas, El País, 09/02/18)

OCDE: las pensiones españolas acabarán cayendo casi a la mitad en los próximos años

"(...) La OCDE ha presentado en Madrid, hace dos semanas, un informe demoledor sobre las pensiones valorando los efectos que sobre las mismas tendrán las últimas reformas, esas que la Sra. 

Bañez dice no saber cómo afectarán a las prestaciones futuras de los jubilados, cuando ha sido su ministerio quien las ha diseñado. Para la OCDE, que sí lo ha calculado, la conclusión es devastadora, “la tasa de sustitución —la cuantía que representa la pensión media respecto al salario medio— caerá del 83% actual al 46% en los próximos años”.

 En román paladino, las pensiones acabarán cayendo casi la mitad, y el secretario de Estado de la Seguridad Social lo justifica porque “la tasa de sustitución es una de las más altas de la OCDE”.

Pero lo que no dice es que las cuotas de la Seguridad Social son también de las más altas de la OCDE y que el salario medio es de los más bajos. O que durante los años ochenta los fuertes excedentes de la Seguridad Social cuando no había cajas separadas fueron empleados en financiar el gasto del Estado, decenas de miles de millones actuales expoliados a los pensionistas y nunca devueltos. 

Y menos aún que el factor de sostenibilidad que se aplicará a partir de 2019 —se reparte solo lo que hay en función de la esperanza de vida— supondrá un recorte drástico en las nuevas pensiones, y más reducciones en las actuales.

Y que ante este recorte de pensiones, ante los salarios de hambre en los nuevos empleos creados —entre 600 y 900 euros—, no es de extrañar el desplome en las expectativas de voto del PP, ya superado ampliamente por Cs. Tanto que dentro del desconcierto político actual solo una cosa es segura: Rajoy jamás volverá a ser presidente. (...)"            (Roberto Centeno, El Confidencial, 12/02/18)

16.2.18

La caída de la bolsa: ¿cómo 1987, 2007 o 1937? Esta vez la recesión no estallará por una crisis inmobiliaria o una crisis bancaria, sino por una crisis del sector de sociedades no financieras

"El 5 de febrero el mercado de valores de Estados Unidos experimentó su mayor caída desde mediados de 2007, justo antes de la crisis crediticia, la crisis de la banca y el inicio de la Gran Recesión.

¿Se repite la historia? Según el viejo dicho, la historia no se repite, pero rima. En otras palabras, hay ecos del pasado en el presente. Pero ¿cuáles son esos ecos en este momento? Hay tres posibilidades.

1) Esta caída será similar a la de 1987 y será seguido por una recuperación rápida y decisiva y el mercado de valores y la economía de Estados Unidos reanudarán su reciente marcha ascendente. La caída será vista como un bache en la recuperación de la Larga Depresión de los últimos diez años.

2) O podría ser como 2007, cuando la caída de la bolsa anunció el comienzo del mayor colapso de la producción capitalista mundial desde la década de 1930 y del mayor colapso conocido en el sector financiero - para ser seguido por la recuperación económica más débil desde 1945.

3) O, finalmente, podría ser como 1937, cuando el mercado de valores cayó cuando la Reserva Federal de Estados Unidos subió los tipos de interés y el 'New Deal' de la administración Roosevelt dejó de invertir para estimular la economía.  La Gran Depresión se reanudó y sólo se terminó con la carrera de armamentos y la entrada de los EEUU en la Segunda Guerra Mundial en 1941.

Ya he analizado la relación entre el mercado de valores (capital ficticio como lo llamaba Marx) y la economía 'real' del capital productivo en un artículo anterior de 2016. .

El mismo día de la caída de la bolsa prometía su cargo el nuevo presidente de la Fed Jerome Powell, que reemplaza a Janet Yellen. Powell se enfrenta ahora a algunos nuevos dilemas.
Marx hizo la observación clave que lo que impulsa los precios del mercado de valores es la diferencia entre las tasas de interés y la tasa general de ganancia. 

Lo que ha mantenido los precios del mercado de valores al alza ha sido el muy bajo nivel de los tipos de interés a largo plazo, fijados así deliberadamente por los bancos centrales, como la Reserva Federal, de todo el mundo, con tasas cero a corto plazo y flexibilización cuantitativa (QE, la compra de activos financieros con inyecciones de crédito). La brecha entre los rendimientos sobre la inversión en el mercado de valores y el coste de los préstamos para invertir en ellos ha sido enorme.

Por supuesto, todos los días, los inversores toman decisiones 'irracionales', pero, con el tiempo y, en conjunto, las decisiones de los inversores de comprar o vender acciones o bonos se basa en la rentabilidad que han obtenido (sean intereses o dividendos) y los precios de bonos y acciones evolucionan en consecuencia. 

Y esa rentabilidad, en última instancia, depende de la diferencia entre la rentabilidad del capital invertido en la economía y los costes de financiación. Si los precios de las acciones se desvían en relación con la rentabilidad del capital en una economía, es inevitable con el tiempo que caigan de nuevo. Cuanto más se desvíen, tanto mayor será la eventual caída.

Así que hay dos factores clave para juzgar si esta caída de la bolsa se parece a  1987, 2007 o 1937: la rentabilidad del capital productivo (¿sube o cae?); y el nivel de endeudamiento de la industria (¿será demasiado caro su servicio?).

En 1987, la rentabilidad del capital aumentaba. Estábamos justo en la mitad del período neoliberal de creciente explotación del trabajo, la globalización y los nuevos avances tecnológicos, todos los cuales eran factores que contrarrestaban la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. La rentabilidad siguió aumentando hasta 1997. Y las tasas de interés, tras las subidas de la Fed, se reducían gracias a la inflación.

En 2007, la rentabilidad caía (había estado disminuyendo desde finales de 2005), el mercado inmobiliario estaba comenzando a hundirse y se esperaba que la inflación aumentase y por ello, la Fed preveía elevar su tasa política, como planifica ahora en 2018. Sin embargo, existen diferencias entre 2007 y la actualidad. El sistema bancario no está tan expuesto e involucrado en derivados financieros de riesgo.

 Y aunque la rentabilidad en la mayoría de las grandes economías está todavía por debajo del pico de 2007, las ganancias totales está aumentando. Puede ser que los salarios estén empezando a crecer y esto podría reducir las ganancias en el futuro. Además, la Fed planea elevar las tasas de interés y, por lo tanto, eso también reduce las ganancias a medida que aumentan los costes de servicio de la deuda.

Tal vez 1937 se acerque mucho más a la situación actual del capitalismo estadounidense.  He escrito sobre los paralelismos con 1937 antes. La rentabilidad en 1937 se había recuperado de las profundidades de 1932, pero todavía estaba muy por debajo del pico de 1926.

Y más preocupante ahora es que la deuda corporativa desde el final de la Gran Recesión en 2009 no se ha reducido. Por el contrario, nunca ha sido mayor. Basandose en una muestra global de 13.000 entidades, la agencia S & P estima que la proporción de sociedades altamente apalancadas - aquellas cuya deuda/ganancias excede x5 - se situó en el 37 por ciento en 2017, comparado con el 32 por ciento en 2007, antes de la crisis financiera global. 

Durante 2011-2017, la deuda corporativa no financiera mundial creció en 15 puntos porcentuales hasta el 96 por ciento del PIB.

La caída de la bolsa me dice dos cosas. En primer lugar, que la economía de Estados Unidos, siendo la economía capitalista más grande y más importante, es la que arrastra a las demás. No es Europa, ni Japón, ni China donde se desencadenará una nueva crisis mundial, sino los EEUU. En segundo lugar, esta vez la recesión no estallará por una crisis inmobiliaria o una crisis bancaria, sino por una crisis del sector de sociedades no financieras. 

Comenzarán las quiebras y las bancarrotas en la medida en que las empresas capitalistas más débiles tengan dificultades para cumplir con sus cargas crediticias y se producirá una reacción en cadena.

El fascismo nacionalista italiano de la Liga... del 4% al 30%, en el norte. La lepenización, ahora en Italia

"Matteo Salvini, el líder de la Liga, ha compartido plaza con los fascistas en más de una ocasión. Cuando en 2015 se lanzó a la conquista de Roma con la primera gran manifestación de la Liga Norte en la capital, acudieron cientos de simpatizantes de Casa Pound, un movimiento social que defiende el legado de Mussolini.

 Tras pasar la juventud ligado a movimientos comunistas, el rostro renovado de la Liga es de los que dicen que las ideologías están superadas. Primero se distanció de los históricos de su partido y abandonó el independentismo padano, pero a la hora de introducir un cambio de paradigma este milanés que en unos días cumplirá los 45 ha sido fiel al santo y seña de los suyos: identificar al enemigo y lanzarse a su yugular. 


Roma ladrona[uno de los eslóganes preferidos por el partido] ya no le roba tanto a la Liga. Ahora los grandes enemigos son los inmigrantes, que han “invadido” Italia, y Europa, que le ha cercenado su soberanía. Y mejor si ambos pueden confluir en un cóctel: el Gobierno italiano ha permitido la entrada de cientos de miles de migrantes y la Unión Europea no sólo no ha hecho nada para impedirlo, sino que ha dejado que el país asuma toda la carga. 

En los cinco años que lleva al frente del partido, estos dos temas se han convertido en los mejores fantasmas con los que buscar el origen de la depresión colectiva italiana, que en realidad antecede a la oleada migratoria y la gran crisis económica. 


El caso es que a Salvini le funciona la melodía. Según un sondeo de la agencia Ixè, la llegada de unos 600.000 migrantes en los últimos cinco años ha provocado que sólo un 35% de los jóvenes sea partidario de una plena integración, mientras que el 60% de los mayores de 35 tiene una percepción negativa del fenómeno. 

Ni siquiera el votante de izquierdas, de acuerdo con este estudio, demanda una política inclusiva para los recién llegados. Así que todo sirve para arrimar el ascua a su sardina. 


El pasado 3 de febrero, un ex candidato municipal de la Liga Norte de reconocida tendencia fascista salió a las calles del municipio de Macerata enfundado en una bandera italiana dispuesto a disparar a negros. Hirió a seis y, lejos de arrepentirse, se vanaglorió de su cruzada. Un intento de vengar el asesinato de una joven de 18 años –de la que encontraron sus restos mutilados metidos en una maleta en la misma localidad– por el que habían arrestado a un nigeriano como principal sospechoso. 


El relato invitaría a pensar en una postura firme de los partidos condenando la xenofobia, pero lo que ocurrió fue justo lo contrario. El líder de la Liga aseguró pocas horas después que el agresor no era más que un descerebrado, un caso aislado. Pero él, que da “por cerrada” la historia del fascismo en Italia, sí que encontró una motivación a lo ocurrido. 

“Quienes han permitido la llegada descontrolada de clandestinos son responsables de los choques sociales”, dijo. Así, Salvini puso de nuevo en el primer plano el debate migratorio, que en los primeros días de campaña había quedado sepultado entre complicadas propuestas económicas, y desde entonces no ha soltado su presa. Una de sus últimas frases lapidarias es que “el islam no encaja con la Constitución italiana”. 

Tanto impacto tuvo la impertinente salida que su socio electoral Silvio Berlusconi le copió el mensaje. El ex Cavaliere ha reiterado desde entonces que los inmigrantes ilegales “son una verdadera bomba social” y que habría que expulsarlos de inmediato. (...)

Para él, “que ningún partido se atreva a mostrar posiciones más favorables a la inmigración” supone la primera victoria para la Liga Norte. “Matteo Salvini está tocando temas muy sensibles y todos han bajado a su terreno. Si en Francia se hablaba de una lepenización del espíritu, en Italia se podría decir que hay una salvinización”, apunta. 

En las antípodas de la contención política, el político milanés espera refrendar en las urnas la tendencia plagiando precisamente a su alma máter francesa. Gracias a estos asuntos y a una sobreexposición mediática ha conseguido que la Liga vuelva a nacer. Tras las elecciones generales de 2013, en las que lograron un 4% de los votos, Matteo Salvini sustituyó como secretario federal del partido a su fundador, Umberto Bossi. Las arengas de ultratumba de este último resultaban ya anacrónicas, por lo que su pensamiento debía quedar enterrado junto a su figura. 


La Padania, una región imaginaria que se extendería en toda la franja norte de Italia, y cuya independencia Bossi llegó a proclamar, ha quedado guardada para otro momento, aunque algunos dirigentes históricos y gobernantes de las regiones del norte han utilizado el efecto Cataluña para reavivar el fantasma, ante el disgusto de su líder. En octubre del año pasado, Véneto y Lombardía convocaron sendos referendos para exigir más autonomía al Gobierno. Salvini se desmarcó enseguida afirmando que nada tenían que ver estos casos con el de Cataluña. 

La Liga Norte mantiene oficialmente sus postulados federalistas, pero en esta ocasión ha renunciado incluso a su histórico nombre para reforzar la figura de su líder y presentarse con un cartel en el que se lee: “Lega, Salvini premier”. 

La nueva estrategia va encaminada a cruzar los Apeninos y convertir a esta formación en una opción factible también en el sur del país, donde “todavía encuentra muchas resistencias”, aprecia Antonio Noto. La tradición impuesta por el antiguo eslogan “el norte primero” todavía pesa demasiado: “Nadie pensaba hace cinco años en una Liga a dos dígitos; seguramente logrará un resultado magnífico, pero tocaría techo”.  (...)

Pero la clave para el devenir de la Liga está efectivamente en el sur. Giovanni Orsina aprecia que “la Italia meridional es la parte más desesperada del país y hasta ahora su voto ha ido al Movimiento 5 Estrellas.

 Sin embargo, sus tesis son bastante confusas y aunque todavía no se han desinflado, si lo hacen el receptor natural sería la Liga”. Pensando a medio plazo, un resultado decente en estas regiones –observa el experto– colocaría al partido como una de las primeras fuerzas políticas nacionales. 

Mientras tanto, será Berlusconi quien escoja al primer ministro en caso de que la coalición consiga mayoría para gobernar.  (...)"                  (Ismael Monzón , Ctxt, 14/02/18)

"Pagué 1.000 euros y me dieron las llaves de una casa vacía. No tenía adónde ir"

"Me quedé embarazada y me echaron del trabajo. Mi pareja cobrara 600 euros y no podíamos pagar un alquiler. En el barrio nos dijeron que había unos chicos que nos ayudarían. Nos pidieron 1.000 euros por darnos una llave de un piso vacío y luego desaparecieron. No teníamos otro sitio adónde ir". 

Ana relata cómo entró a un piso propiedad de Sareb, el banco malo. Asegura que no encontró "otra opción" y en los últimos meses, dice, ha conocido a varias familias de su zona, el municipio de Parla, en circunstancias parecidas.

 "La desesperación es muy grande y también la inseguridad. Sabes que estás entrando en un sitio del que te pueden echar mañana", admite. 
En Madrid hay 5.000 viviendas ocupadas sin título legal, según los datos más recientes de la oficina creada por el Gobierno y dependiente de Policía Nacional para "luchar contra las usurpaciones" de forma más "efectiva" en la región. 

El órgano, coordinado por el comisario Sergio Gámez, confirma que hay grupos de personas que se hacen con varios pisos "para vivir de eso" y descarta identificarlos como "mafias u organizaciones criminales".


Los colectivos de vivienda aseguran que estos grupos en ocasiones "se aprovechan" de la vulnerabilidad de personas que ya han sufrido desahucios o que viven en situación precaria y que terminan accediendo a pagarles una cantidad de dinero a cambio de la llave de un piso vacío. Entrar en ellos sin título legal es un delito contemplado en el código penal.

"Llegado un punto, la gente paga. Sobre todo si no tiene redes. En la PAH vemos que muchas de las personas que ocupan vienen de otro desahucio previo por alquiler o por hipoteca y, en mi asamblea, una gran parte son mujeres solas", explica Sara, de la Asamblea de Latina, que contextualiza el problema en un círculo de pobreza amplio y generalizado.

 "Dentro del contexto de empobrecimiento, surgen este tipo de actitudes. Es la ley de la jungla. De canibalismo social si no generamos un discurso de solidaridad. El aprovechamiento de la carestía de la vivienda se da por muchas partes, y algunas sí son legales", añade. 

La plataforma niega encontrarse de forma habitual casos de "extorsión" a las personas en situación vulnerable –"me ha pasado una vez en ocho años", dice Sara–, argumento al que apela Ciudadanos en una campaña que ha lanzado contra las "mafias" y para "preservar la convivencia". El partido tuvo que retirar un vídeo tras la polémica surgida por utilizar como eslogan "proteger a los españoles". "Los españoles" terminó sustituyéndose por "los vecinos".(...)

La campaña, a nivel municipal y también nacional,  se ha traducido en Madrid en una propuesta que se votará en pleno y que pretende modificar la ley de Bases de Régimen Local para que las administraciones "puedan ejercer la ejecución sustitutoria de las acciones judiciales que procedan en caso de okupación con problemas de convivencia".

El problema de los narcopisos

La iniciativa se apoya en la realidad de los "narcopisos", un problema concentrado  especialmente en una zona de Vallecas que ha provocado la movilización de los vecinos por dificultades de convivencia. En la zona ha habido redadas con detenidos y algunas viviendas clausuradas. Según El Confidencial, muchas de ellas –utilizadas como puntos de tráfico de drogas– pertenecen a fondos de inversión

Los colectivos de vivienda han respondido a la campaña de Ciudadanos para matizar que la ocupación no es un fenómeno homogéneo. "No negamos que existan los narcopisos pero creemos que ese intento de señalarlo tiene que ver más con evitar que se ponga en foco en la realidad subyacente: una dificultad de acceso a la vivienda muy importante por el escaso parque público y el aumento de los precios. Es la consecuencia de la crisis de vivienda", argumenta Sara. 

La Coordinadora de Vivienda de Madrid, que aglutina a las asambleas de varios barrios, considera que "se está generando un discurso sobre la base de los narcopisos que avala que se produzcan los desalojos". "La okupación –añade Sara– se relaciona solo con eso y no se trata como un problema relacionado directamente con la pobreza y las políticas públicas de vivienda". 

Verónica tiene 55 años y hace cuatro, cuenta, fue desahuciada de una vivienda social. "Vivía en una casa de un plan especial en Parla que administraba Lazora. Me quedé sin trabajo y eso fue el inicio del desastre. En ocho meses nos echaron a mí y a mi hija de 14 años. No podía pagar los 360 euros de alquiler. 

U na vecina me dejó una vivienda que tenía al lado de la suya, pero estaba en obras y no tenía ni luz ni agua ni gas. Me quedé tres meses y no pude más", explica. Lo siguiente, relata, fue entrar en un inmueble propiedad de Sareb e intentar negociar un alquiler social. "En eso estamos", asegura. 

"Ocupar es exponerse a volver a ser lanzado. Y, en muchos casos, vivir un doble desalojo, con todo el estrés que eso provoca", apunta la abogada Verónica Dávalos, Dávalos describe la ocupación como un fenómeno complejo del se desgaja una casuística repetida: la ocupación por necesidad o en precario. 

"En estos casos nunca se hace con particulares sino en viviendas de grandes tenedores. Me he encontrado casos en juicios de familias que han pagado por entrar en estas viviendas y también con fondos buitres que dan dinero a inquilinos irregulares para que se marchen", explica. 

Esto ocurre, como pudo comprobar eldiario.es, con Encasa Cibeles, la filial de Goldman Sachs Azora que compró pisos protegidos del IVIMA durante el mandato de Ignacio González en la Comunidad de Madrid. 

En Madrid, el tiempo desde que se realiza una denuncia por ocupación ilegal hasta que se produce el desalojo se ha reducido de dos años a un periodo entre 15 y 60 días, según datos de la Delegación del Gobierno. Y desde abril de 2016 se han realizado 615 juicios rápidos para vaciar estas viviendas. 

El plan del Ejecutivo pasa por animar a los vecinos a denunciar "con la mayor celeridad posible, ya que cuanto menos tiempos estén ocupados los inmuebles más rápida puede ser la actuación y menos inseguridad y conflictos tendrán que sufrir", e incluso habilitó un teléfono para tal fin. Las denuncias, querellas y atestados que llegan a los juzgados por delitos de este tipo se han disparado en los últimos años, según la Memoria de la Fiscalía. 

Mientras, los colectivos de vivienda siguen pidiendo más medidas y soluciones a la administración. "Tememos que los desahucios por alquiler se vuelvan a disparar por la subida de precios.

 Y no hay vivienda social digna para realojar a todas las personas con tres millones de casas vacías en España", concluye Sara. En Madrid, donde el Gobierno de Carmena tiene 2.300 viviendas sociales en fase de construcción, hay 8.000 personas en situación de emergencia habitacional"                (Sofía Pérez, eldiario.es, 14/02/18)

Una plataforma de críticos de Cs denuncian que algunos candidatos compraron su puesto en las listas

"Miembros de una Plataforma de exafiliados de Ciudadanos han asegurado este jueves en la comisión de investigación de la financiación de los partidos en el Senado que conocen varios casos en los que la campaña del partido para las elecciones autonómicas y locales de 2015 fue financiada con dinero de los candidatos, que compraban los primeros puestos de la lista.

 En particular, apuntan a que en San Sebastián de los Reyes y en Fuenlabrada se pagaron 18.000 y 11.000 euros por estar en lo alto de las listas electorales, y hablan de que un candidato de Albacete -sin concretar quién- pagó actos concretos.

El abogado Alberto Ganga, de la Plataforma por las Garantías Ciudadanas que reúne a exmiembros del partido 'naranja', ha comparecido en la comisión del Senado reactivada por el PP para estudiar las finanzas del resto de partidos y que cuenta con una sesión monográfica sobre Ciudadanos. (...)

Ante las preguntas del portavoz del PP, Luis Aznar, el letrado ha señalado como responsables de este 'modus operandi' a lo que ha denominado como "el club de la pipa", cuatro personas entre las que ha identificado al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, al gerente de Ciudadanos, Carlos Cuadrado, y al secretario general, José Manuel Villegas, que según Ganga, "dominan el partido de arriba a abajo".

También ha sugerido que la Fiscalía Anticorrupción "miró hacía otro lado" frente a sus denuncias, ya que en 2015 Ciudadanos era "necesario" para atacar a otras formaciones como UPyD. "Además había que fomentar una marca blanca ante la irrupción de otras modas políticas", ha explicado.

Ganga apunta a que en la financiación privada de las campañas en 2015, Ciudadanos prometía restituir los fondos mediante las asignaciones de los grupos municipales. Aparte de los citados municipios madrileños, el abogado resalta que el Tribunal de Cuentas en Murcia ha detectado casos similares, y él conoce otro caso en Albacete.

"He visto personalmente una factura de un acto con Carolina Punset pagado por el candidato de Albacete, y con una factura a su nombre. Esto ha sido así en toda España en esas elecciones", ha asegurado.

"Esta gente tenía la promesa de que estos gastos se iban a reportar vía grupos municipales o con asignación de cargos electos, que esa era la forma de devolución", ha destacado Ganga, ante las preguntas de la comisión, aunque reconoce que esta actuación sólo se puede acreditar en el caso de Murcia.

Ganga ha situado a Cuadrado y a Villegas al frente de una cuenta de ingresos de los grupos municipales, y eran estos quienes debían autorizar los traspasos a la cuenta de gastos para las operaciones de los grupos municipales.

El letrado de la Plataforma por las Garantías Ciudadanas se ha preguntado qué pasa con el sobrante entre ingresos y gastos, acusando al partido de Albert Rivera de llegar al panorama político con promesas de regeneración y sin embargo, haber actuado de manera opaca.
"Nadie sabe que ha pasado con ese dinero", ha apuntado, asegurando que se trata de un nuevo "indicio", aunque sin concretar a que efecto se han utilizado estos fondos.

Igualmente, ha denunciado que para justificar el dinero sobrante de estas cuentas, Ciudadanos elaboró un acuerdo marco, que en realidad era un contrato de prestación, que hizo para "blanquear ese momento". Aunque de nuevo, Ganga solo ha hablado de indicios y no ha podido apuntar a cuantías de dinero.

Por su parte, la portavoz de la Plataforma, Inmaculada Sánchez, ha reiterado que Ciudadanos se trata del partido que "más concejales no adscritos, más de 200, y más expulsados, más de 3.000" registra "en la historia de la Democracia en España".              (La Vanguardia, 15/02/18)

15.2.18

El precariado busca su identidad dentro de la inseguridad económica, pero aun no ha conseguido un grado de “indignación eficaz” y no es consciente todavía de su fuerza ni de su capacidad de influencia

"Los integrantes del precariado carecen de la identidad que se basa en el trabajo; cuando tienen empleo, éste no es del tipo que permite una carrera profesional, de forma que no disponen de memoria social y de la sensación de pertenencia a una comunidad ocupacional basada en prácticas estables, códigos éticos y normas de comportamiento de reciprocidad. No flota sobre ellos “la sombra del futuro”. 

Alrededor de esta definición del profesor de la Universidad de Londres Guy Standing (El precariado. Una nueva clase social, editorial Pasado y Presente) se manifestaron el pasado sábado miles de personas en 33 ciudades españolas, coincidiendo con el sexto aniversario de la reforma laboral del PP.

El balance de esta reforma se resume en más empleo, pero más inseguro, mal repartido, peor pagado y con un desequilibrio en el seno de la empresa en contra de los intereses de los trabajadores. 

El precariado estructural. Con razón en el momento de la aprobación de dicha reforma el PP fue calificado como “el partido de los empresarios”. Esas manifestaciones fueron convocadas por un espacio unitario denominado No + precariedad, en cuyo manifiesto fundacional se defiende que “el saqueo de unos pocos es la precariedad de la mayoría”.

Conviene no ignorar lo que está pasando, no sea que se repita lo del movimiento 15-M: que se informe tarde y mal. El precariado todavía es un grupo formado por agregación de colectivos (trabajadores temporales, a tiempo parcial, falsos autónomos becarios,…), que busca su identidad dentro de la inseguridad económica, que aun no ha conseguido su grado de “indignación eficaz” y que no es consciente todavía de su fuerza ni de su capacidad de influencia. 

Entre sus características se podrían destacar las siguientes: su relación de confianza con la empresa en la que trabajan es mínima; sus miembros carecen de las relaciones del contrato social implícito de los otros trabajadores: seguridad en el puesto de trabajo y un sueldo digno a cambio de lealtad. 

También, que es muy difícil que puedan acceder a algunas de las prestaciones teóricamente universales del Estado de Bienestar, como por ejemplo, las pensiones públicas, dado que sus periodos de cotización suelen ser más cortos de los necesarios para acceder a los mismos.

Cuando el precariado oye hablar de “flexibilidad” se echa las manos a la cabeza. Para él, la flexibilidad salarial significa ajustar a la baja lo que gana; la flexibilidad de empleo significa aumentar la capacidad del empresario de despedirlo, de cambiar su nivel profesional o de desplazarlo a distintos centros de la empresa. 

Son precarios no sólo porque disponen de un empleo inseguro y mal pagado, y con una protección social insuficiente, aunque todo esto se haya generalizado; también lo son por quedar anclados en un estatus que no ofrece la posibilidad de una carrera profesional en la que funcione la escalera de la movilidad social. Lo que varias generaciones habían llegado a considerar como derechos adquiridos y con imposibilidad de marcha atrás.

Para los precarios se han retraído las seguridades construidas después de la Segunda Guerra Mundial. ¿Cómo se puede cohesionar una sociedad con estas características?"             (Joaquín Estefanía, El País, 11/02/18)

Las diez diferencias entre los verdaderos y los falsos patriotas... los de los recortes



"No importa el lugar del mundo al que nos refiramos, los falsos y los verdaderos patriotas se distinguen con gran facilidad. Pero si aún tuvieses alguna duda, aquí va el decálogo que te permitirá diferenciarlos con la mayor claridad.

1- Los falsos patriotas dedican el 90% del tiempo a hablar de la patria

Los verdaderos patriotas dedican el 90% de su tiempo a que no existan las patrias

2- Los falsos patriotas aspiran a mercantilizar el 95% de la patria

Los verdaderos patriotas aspiran a desmercantilizar la patria

3- Los falsos patriotas traicionan al pueblo con el fin de gobernar la patria

Los verdaderos patriotas renuncian al gobierno de la patria con el objetivo de no traicionar al pueblo

4- Los falsos patriotas desprecian el sector público e identifican el sector privado con la patria
Los verdaderos patriotas defienden la dimensión preponderante del sector público y jamás confunden el sector privado con la patria

5- Un falso patriota de Estados Unidos tildaría de “movilidad externa” u “oportunidad” a todo éxodo laboral masivo que ocasionara un descenso demográfico en su patria

Un verdadero patriota de Estados Unidos lamentaría profundamente la caída demográfica experimentada por causa de un mercado laboral ineficaz en su patria

6- Un falso patriota se autocomplace y no ejerce el juicio crítico ante una deriva socio económica dañosa para la patria

Un verdadero patriota señala los defectos del sistema socio-económico para perfeccionar el estado de la patria

7- Un falso patriota se jacta de que la redacción normativa constitucional propugne valores de libertad, igualdad, justicia y pluralismo político, finalizando ahí su implicación con dichos valores.

Un verdadero patriota entiende que una redacción realista de la normativa constitucional debería propugnar que ante la existencia de límites a la libertad, la igualdad, la justicia y el pluralismo político hay que desarrollar leyes tendentes a garantizar dichos valores

8- Los falsos patriotas consideran que todo lo que supone una crítica a su ideología son fake-news

Los verdaderos patriotas estudian las diferentes ideologías y las contrastan con los intereses de la mayoría

9- Los falsos patriotas se vanaglorian de pertenecer en hermandad a su tan querida patria, pero en cualquier descuido o zona íntima razonan: “primero yo, luego yo y en tercer lugar también yo”

Los verdaderos patriotas contemplan la patria como un ente social basado en la inexistencia de anhelos y necesidades egoístas

10- Los falsos patriotas ridiculizan a los verdaderos patriotas por buscar la utopía que anhela el perfeccionamiento de la patria

Los verdaderos patriotas trabajan contra las dificultades de la utopía y la frivolidad de los falsos patriotas"                              (El Captor, 10/02/18)

Profesor universitario desde 300 euros. Uno de cada cuatro docentes de la Universidad es asociado... un 'profesor pobre'

"Yolanda Lifante, a punto de cumplir 50, es profesora asociada universitaria. Estudió arquitectura y cuenta con una tesis doctoral. Versa sobre creatividad pedagógica en ingeniería. Es un tema inédito, por el que la Universidad de Barcelona le ha planteado que coordine un máster y que le ha permitido acudir a numerosos congresos de ponente. 

Pese a su amplio currículo y sus 14 años impartiendo seis clases semanales de dibujo técnico en la Universidad de Valencia (UV), gana 549 euros netos al mes. Y no tiene plaza fija. Es más, si se presentara a un proceso de selección no tendría muchas posibilidades. Los de su categoría, los asociados, tienen complicado figurar en las investigaciones, que dan muchos puntos. Sobre todo si, como es su caso, la docencia le ha absorbido todo su tiempo.

 "La acreditación [llevan 10 años denegándosela] se vuelve un imposible sin artículos publicados y sin investigación. Es la pescadilla que se muerde la cola", lamenta. Así que complementa su sueldo con clases particulares y, en los momentos más difíciles de la crisis, limpió casas para llegar a fin de mes. 

Sus compañeros de la UV -unos 1.300 asociados, el 30% de la plantilla- llevan desde el 29 de enero en huelga indefinida, casi dos semanas. Ella acaba de volver al aula: "Necesito el sueldo para mantener a mis hijos".

Los asociados - 22.871 profesores en España, el 23,6% de la plantilla en el curso 2016-17 y en incremento desde que empezó la crisis- son el último eslabón de la cadena de precariedad de las Universidad pública española, en la que hay "profesores pobres", según la definición del presidente de los rectores, Roberto Fernández.

 Las universidades han perdido un 27,7% de la inversión pública durante la crisis hasta 5.789 millones y durante cinco años tuvieron prohibido sustituir a todos profesores que se jubilaban. Los asociados, legalizados desde 1983 como profesionales de reconocido prestigio a los que fichar de forma temporal para contar con su experiencia, se han convertido en muchos casos en mano de obra barata para cubrir vacantes durante años y años.  (...)

En octubre comparecieron en Bruselas varios asociados de la UV. Los parlamentarios consideraron que "existen motivos para determinar que hay una discriminación" y recriminaron que las prórrogas de contratos -renuevan por cuatrimestres, cada año o cada tres- "no se pueden usar para cubrir necesidades estructurales y permanentes".

 En algunas universidades, como en la UV, los afectados están en pie de guerra y en otras, donde ya hubo manifestaciones cuando empezaron los recortes, se lo están planteando.

"Cuando vi la nómina por primera vez me sorprendí pero siempre está la promesa de hacer la tesis y ves que puede ser un lugar de futuro. Y te quedas, inviertes, investigas, van pasando los años, terminas la tesis y te das cuenta que ese puesto de trabajo, transcurridos los años, aún no ha llegado". Inés García López, de 41 años, filóloga, lleva 11 de asociada en la Universidad de Barcelona (UB). No tiene un trabajo fijo fuera.

 "Me di cuenta de que hay muchas personas como yo, con trabajo fuera pero que acaban dependiendo del número de asignaturas que dan en la universidad". Da dos asignaturas y cobra 380 euros al mes. En los últimos tiempos, al margen de su puesto de asociada universitaria, ha hecho una sustitución en una escuela oficial durante unos meses y da clases de alemán en un colegio.  (...)"               (Pilar Álvarez, Cristina Vázquez, El País, 12/02/18)

En el siglo XXI debiera ser inconcebible que en un país el precio de la energía lo marquen los consejos de administración de 4 empresas y que desde esos mismos consejos de administración le remitan al Ministerio de Industria los reales decretos ya redactados... y que el presidente de una de estas compañías gane 44.000€ al día mientras seguimos enganchados a su comercializadora.

"Con la pérdida de la mayoría absoluta en el Congreso del actual Gobierno, algunas personas ilusas pensamos que quizá tocara hablar y actuar sobre las renovables, el mercado eléctrico y las cifras del beneficio económico que las grandes multinacionales recogen de él, por supuesto, con la ayuda del BOE. Creíamos que se abriría un debate y un posicionamiento claro por las energías de las que disponemos y por la transparencia de su gestión. 

(...) pero no. España sigue siendo “reserva espiritual” de los hidrocarburos, el carbón y las nucleares, y de igual forma sigue siendo un mercado de energía opaco y patriarcal donde todo está estudiado para favorecer a las grandes empresas del sector con las obscenas cifras de beneficios, salarios y bonus de sus gestores. 

La realidad es tozuda y en esta reserva espiritual del sur europeo el sentido común brilla por su ausencia, porque vivimos en un país donde nuestra pasividad permite que las principales eléctricas del país inflen el precio de la electricidad para crecer de forma ilegal sus beneficios. Donde no nos quita el sueño que un presidente de una de estas compañías gane 44.000€ al día mientras seguimos enganchados a su comercializadora. 

O donde algún partido de la derecha investido del aura de la “nueva política” de renovación liberal rompa sus acuerdos para seguir alimentando el impuesto al Sol o tumbe la ILP contra los desahucios y la pobreza energética.

 Y es que en este asunto todo, absolutamente todo, sigue igual menos la tarifa de la luz, que para la inmensa mayoría de hogares y pequeñas empresas sigue subiendo sin parar. ¡Qué levante la mano a quien le suba el sueldo con la misma rapidez y periodicidad que la tarifa de la luz!

En el siglo XXI debiera ser inconcebible que en un país el precio de la energía —el precio de un servicio básico y primordial— lo marquen los consejos de administración de 4 empresas y que desde esos mismos consejos de administración le remitan al Ministerio de Industria los reales decretos ya redactados. 

Igual de inconcebible debiera ser que en un país de la Europa del siglo XXI se estén frenando las renovables o el autoconsumo de forma tan descarada y en contra de todas las directivas europeas de eficiencia energética y promoción de las renovables, al tiempo que más de 7.000 personas mueren cada invierno por falta de calefacción. 

Pero, como dice el ex-vicepresidente Rato, “no es un saqueo, es el mercado, amigo”. Él bien sabe de esto desde que en el año 1997 impulsó con el gobierno de Aznar la ley del sector eléctrico, que sienta las bases del actual mercado, con una liberalización dudosa y desde luego un desastre para más de veinte millones de familias y pequeñas empresas, que pagamos una de las tarifas más caras de electricidad de toda Europa.

Desde el activismo ecologista y en favor de las renovables, se exige desde hace mucho tiempo una auditoría del mercado eléctrico. No hay opción. Seguimos pagando la energía hidráulica de los pantanos públicos como si fuera caviar ruso y la nuclear como si fuera limpia y sin más costes añadidos, además de unos costes de distribución que marcan las grandes eléctricas y que sin ningún pudor el Gobierno admite sin más. Además, ¿qué es eso de que el gas es una energía limpia como un ministro tras otro repite mientras algún que otro directivo se frota las manos? (...)"         (Juange Iglesias, El Salto, 03/02/18)

14.2.18

El núcleo del sistema político de las otrora democracias occidentales ha devenido en un control centralizado del fraude que permite un enriquecimiento masivo de unos pocos a expensas de la ciudadanía

"(...) El núcleo del sistema político de las otrora democracias occidentales ha devenido en un control centralizado del fraude que permite un enriquecimiento masivo de unos pocos a expensas de la ciudadanía. Y todo ello mediante un proceso totalmente legal, es decir, dentro de la letra de la ley. 

Para ello han cooptado la maquinaria legal y la han usado para permitir a aquellos que han amasado una ingente cantidad de dinero y riqueza no pagar los impuestos que les corresponden. Lo peor es que cuando se amasa tanto dinero se hace mediante la extracción de rentas al resto de la ciudadanía. El sistema protege el engaño. Recuerden como en 2008 se rescató a aquellos avaros que arruinaron la economía global.

La gran tendencia global es que los titulares de esa riqueza utilizan las ruedas del sistema mundial para obtener ganancias extraterritoriales en lugares seguros donde no pueden ser gravadas o recuperadas. 

El concepto es simple, pero los mecanismos son por naturaleza complejos para ocultar el rastro. No dudan en utilizar las ruedas de la contabilidad y el gobierno para permitir la deslocalización de la riqueza, a menudo transmitiendo pérdidas a los contribuyentes en forma de deuda. 

Una vez que oligarcas, cleptócratas, corporaciones y plutócratas políticamente poderosos estacionan su riqueza en paraísos en el extranjero, protegidos de los impuestos, obligan al resto de la ciudadanía a soportar una mayor carga de los impuestos, es decir, pagar impuestos más altos.

El punto importante aquí no es que el control fraudulento sea habilitado por instituciones centralizadas. La centralización concentra el poder necesario para que los privilegiados se beneficien a sí mismos a costa de todos los que están fuera del círculo de poder. 

El mecanismo para enriquecer aún más a las elites adineradas y a los que tienen información política no es un desafortunado accidente del poder centralizado, es el único resultado posible del poder centralizado tal cómo está diseñado en la actualidad."              (Juan Laborda, Vox Populi, 07/01/18)

"Non podo organizar a miña vida, non teño moita estabilidade... Pero aínda menos mal", conta. Ese "menos mal" refírese a que ten asegurado traballo durante todo o ano malia asinar un contrato cada mes... eu quero quedar embarazada, pero no momento que o faga, sei que vou ao paro" explica

"O noso traballo é moi vocacional, tenche que gustar moito o que fas para aturar isto". A frase é dunha médica de Urxencias do Sergas, doutora nun hospital comarcal que, con todo, di sentirse "unha privilexiada" entre a "precariedade xeral" que observa en moitos dos seus compañeiros na sanidade pública galega. "Non podo organizar a miña vida, non teño moita estabilidade... Pero aínda menos mal", conta.

Ese "menos mal" refírese a que ten asegurado traballo durante todo o ano malia asinar un contrato cada mes. María (nome ficticio) é unha das cinco profesionais do seu centro que sofre esta temporalidade e inestabilidade pero ela e outros teén seguro o traballo, polo menos, doce meses seguidos para cubrir baixas, incidencias ou vacacións. Outros dous compañeiros son chamados cando o Sergas o considera. O resto é fixo ou interino, unha quimera para moito persoal sanitario. 

A pregunta é obvia. Por que María asina contratos cada mes se traballa todo o ano? "Nese caso teríanme que dar días para formación, podería coller vacacións no verán e ter fillos... Porque eu quero quedar embarazada, pero no momento que o faga, sei que vou ao paro" explica. No caso de negarse sen causa xustificada ás contratacións mensuais que lle ofrecen, sería penalizada e pasaría ao último lugar da lista da que o Sergas tira para chamala a ela e a outros profesionais médicos. 

No seu caso, a listaxe "non é moi longa", di esta médica que se despraza desde unha cidade a máis de cen quilómetros, tivo unha boa puntuación nas oposicións pero non obtivo praza fixa -"eran cinco as ofertadas", lembra- e valora ter "certa continuidade". Non como moitos compañeiros, sobre todo na Atención Primaria. Neses casos, caer da lista suporía ter entre 100 e 200 persoas diante. 

Aí son moi comúns os contratos diarios e por horas. Hai moreas de exemplos. As denuncias de persoal, sindicatos e colectivos e profesionais do Sergas nos últimos anos falan de ata 100.000 contratos por dias nun só ano, casos de máis de vinte contratos temporais para un só empregado, contratacións de horas, chamadas con menos de medio día de antelación, nin un só dereito laboral xerado en antigüidade e ausencia de descansos entre xornadas. 

Outro dos testemuños recollidos por Praza.gal relata o caso dun médico que, nunha das últimas ocasións que foi requirido, recibiu a chamada do Sergás ás 8 da mañá. Era para ir traballar nesa mesma xornada a un centro de saúde a máis de 100 quilómetros e hora e media en coche. 

Chegou cando xa empezara o horario de consulta, recibiu as queixas dos pacientes que levaban tempo agardando e a Consellería, visto que non cumpriría a xornada, asinoulle un contrato por tan só unhas horas. Volveu á casa unha vez finalizado a súa relación contractual e logo de tres horas de viaxe cuxo gasto en combustible non é abonado pola Administración

"Hai profesionais aos que chaman para traballar quince días a varios quilómetros da súa casa e acaban alugando un piso por ese tempo porque non queren arriscar na estrada ou porque, simplemente, sáelles mellor así que asumir o gasto en combustible", explica Silvia, enfermeira que, a tal hora, está a cubrir un terzo dunha quenda.

 Traballa dúas horas e vinte cada día que lle toca, entre 18 e 21 ao mes, cubrindo un terzo de xornada dunha persoa que pediu redución de xornada. Ten choio asegurado ata que a filla da súa compañeira cumpra doce anos e esta recupere a xornada completa. "Ata o mes de maio", advirte quen asinou un contrato con data de inicio pero sen data final. "Aínda teño sorte", recoñece. Cobra, xa que logo, o terzo do soldo. Entre 500 e 800 euros. 

"No verán chamábanme un día para ir cubrir esas dúas horas e pico, moitas veces a varios quilómetros... Non me compensaba porque pasaba o mesmo tempo no coche, pero non me podo negar se quero seguir ben colocada nas listas", engade. "Noutra ocasión avisáronme ás 6.30 da mañá para incorporarme de inmediato ao hospital porque houbera un desaxuste de persoal", explica sobre casos habituais que os traballadores contan sen estrañeza ningunha. Como o máis normal. 


"É o modus operandi habitual na sanidade pública galega", engade María, nunha crítica que coincide coas da plaforma SOS Sanidade Pública. Xosé María Dios, un dos seus voceiros, lembra que durante os colapsos polos picos de gripe, a Consellería falou "nos primeiros días de cen contratos novos, logo de 1.000 e, unha xornada despois, de 2.000". "Feijóo, no Parlamento, subiu a cifra a 3.125 en catro días, o que evidencia que falaban de contratacións e para nada de persoas contratadas", engade. 

"O conselleiro Almuíña chegou a recoñecer que ter esta cantidade de substitutos era ideal para o seu sistema porque podían tirar deles; á propia Administración interésalle este modo de actuar, mesmo contratar xente para que traballe de 12 a 2 nun centro, cotizando por esa miseria... Logo Galicia gasta moitos cartos en formar os seus profesionais sanitarios para que moitos cansen desta precariedade e inestabilidade e marchen ao estranxeiro a traballar", di. 

"A xente pensa que nós, os médicos, temos unha boa calidade de vida, dinnos que cobramos moito... Claro que temos un bo soldo se cumprimos cunha xornada normal, pero en moitos casos estamos sobrecargados, non damos feito... Prefiren que poucos fagamos moitas horas a que haxa máis xente, mellor organizada e menos saturada.

 Non sei por que ao Sergas lle compensa, pero faino", explica María. O seu caso é o da maioría de profesionais sen praza fixa da especialidade de Medicina Familiar e Comunitaria, a máis afectada pola precariedade. Médicos de cabeceira, do 061 ou de Urxencias. Tamén a enfermería. 

"Ser médico era unha profesión de prestixio, cunhas condicións boas e dignas porque tiñas moitos anos de formación e unha enorme responsabilidade, pero iso xa non é así", conta quen ve necesario que se saiba a realidade de boa parte do persoal do Sergas.

 "Logo hai xente que nos bota en cara que son eles os que nos pagan, dinnos que non nos podemos queixar porque temos bos soldos e recrimínannos colapsos ou esperas das que nós tamén saímos prexudicados", engade quen censura falta de medios. Segundo as cifras oficiais da Administración, a sanidade pública galega chegou a contar cuns 2.000 profesionais menos durante a crise, aínda que dende 2015 comezou a recuperarse.

Silvia, enfermeira, ratifica o diagnóstico. "O que se conta da sanidade pública é tal cal ou mesmo peor". Relata, nos últimos días, a presión recibida por un responsable hospitalario para baleirar as Urxencias subindo a planta moitos dos pacientes. "Non tiñamos mans para atender pero insistían en que había que asumilos", conta. 

María, que así e todo insiste en considerarse unha privilexiada, si advirte de que terá que "aforrar" se quere ser nai nalgún momento. "Non podo estar reanimando alguén cunha barriga de oito meses, aínda que hai compañeiras que si o fixeron; a maioría esperamos a ter fillos moi tarde, ata que conseguimos un posto máis estable", remata. 

Desde os sindicatos levan anos advertindo de que esta precariedade laboral incide negativamente na vida do persoal e na calidade da asistencia que presta e que imposibilita a continuidade dos equipos nos centros hospitalarios. Ademais, tal e como denuncian, a situación laboral de tantos profesionais sanitarios impídelles ter un proxecto de vida normalizado e dificulta a conciliación persoal, laboral e familiar.

 Un dos afectados lembraba como, non hai moito, desde o Sergas reclamaron a presenza urxente e inmediata dunha enfermeira cun fillo pequeno que manifestou a súa imposibilidade de acudir ao traballo por non ter con quen deixar o cativo. "E se queda cun veciño?", disque lle contestaron."               (Miguel Pardo, Praza Pública, 12/02/18)